

La herencia no siempre queda definida únicamente por quiénes estaban vivos al momento de la muerte. El Código Civil y Comercial argentino contempla situaciones particulares, entre ellas la de un hijo que todavía no había nacido cuando falleció su padre.
La regla genera una duda frecuente: ¿qué ocurre con la herencia si el bebé nace después del fallecimiento? La legislación establece condiciones específicas para determinar cuándo puede convertirse en heredero.
Cuándo se abre una sucesión y qué incluye la herencia
La sucesión se abre cuando una persona muere, ya sea por fallecimiento real o presunto, y en ese momento se produce la transmisión de la herencia a quienes sean llamados por testamento o por la ley.
La herencia comprende los bienes, derechos y obligaciones del fallecido, conocido jurídicamente como causante, que no se extinguen con su muerte.
Los herederos reciben el patrimonio del causante y la responsabilidad por las deudas hereditarias se encuentra limitada por las reglas que establece el Código Civil y Comercial.
Qué pasa si un hijo nace después de la muerte de su padre

El Código Civil y Comercial establece que pueden suceder al causante las personas que ya estaban concebidas al momento de su muerte, siempre que posteriormente nazcan con vida.
Esto significa que un hijo puede heredar aunque todavía no hubiera nacido cuando falleció su padre, siempre que la concepción haya ocurrido antes del fallecimiento y se cumpla la condición del nacimiento con vida.
La norma también contempla a las personas que nazcan después de la muerte mediante técnicas de reproducción humana asistida, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la legislación, entre ellos los vinculados al consentimiento previo, informado y libre.
¿Es necesario que haya un testamento para recibir la herencia?
No. La sucesión puede ser testamentaria, cuando existe un testamento que dispone sobre los bienes, o por la ley, cuando se aplican las reglas establecidas por el Código Civil y Comercial.
Además, si el testamento dispone solamente sobre una parte de los bienes, la porción restante de la herencia se distribuye según las reglas de la sucesión legal.
Por eso, si un hijo estaba concebido cuando murió su padre y posteriormente nace con vida, puede sucederlo aunque su nacimiento haya ocurrido después del fallecimiento, sin que sea indispensable que exista un testamento.














