

El Código Civil y Comercial de la Nación (CCyC) abarca todas las posibilidades que se pueden dar en un proceso sucesorio. En este sentido, muchos se preguntan qué ocurre cuando se reparten los bienes del causante (fallecido) y hay hijos de distintas relaciones.
Se pueden dar situaciones como, por ejemplo, el causante tuvo hijos de distintas relaciones (con una expareja y otro con la pareja actual) o el causante tuvo hijos fuera del matrimonio.
Para estas situaciones, la Ley de Sucesiones es clara: todos los hijos heredan por partes iguales.
Sin embargo, esto no quiere decir que el reparto sea “simple”.
Cómo se reparte la herencia del fallecido si hay hijos de diferentes relaciones
Lo primero a destacar que es que todos los hijos tienen el mismo derecho hereditario, es decir, no importa si son de distintas relaciones, si nacieron dentro o fuera del matrimonio o si hubo convivencias anteriores o si se trata de una familia ensamblada.

Los hijos son herederos forzosos y heredan en partes iguales entre sí, es decir, los hijos de distintas relaciones no heredan distinto por el origen de la relación.
En el caso de que aparezca un hijo no reconocido, cambia el escenario, ya que este debe acreditar la filiación dentro del proceso sucesorio para tener los beneficios de un heredero forzoso.
¿La expareja y la pareja actual heredan?
Lo importante es saber en qué situación estaba cada uno de ellos a la hora del fallecimiento del causante.
- Si la pareja se divorció, no hereda como cónyuge.
- Si la pareja actual era cónyuge al fallecer, hereda.
- Si la pareja actual solo convivía, la herencia no funciona igual que el matrimonio (aunque pueden existir reclamos o derechos conexos, según el caso)
¿En qué escenario se complica la sucesión para hijos de diferentes relaciones?
Cuando hay cónyuge supérstite, es decir, el causante estaba casado al fallecer, tiene derecho sobre su porción de bienes gananciales, es decir, bienes comprados, un alquiler, etcétera. Además, tiene sus derechos hereditarios según el caso.
Entonces, se debe dividir cuáles son los bienes gananciales (y qué parte corresponde al cónyuge por el matrimonio) y cuáles son bienes que integran la herencia.

En el caso de que no haya cónyuge al fallecer, se reparte entre los hijos de distintas relaciones en partes iguales. Por ejemplo:
- Hijo A de la expareja: 33,33% (1/3)
- Hijo B de la actual pareja: 33, 33% (1/3)
- Hijo C de la actual pareja: 33,33% (1/3)
En resumen, los tres hijos heredan por igual. Lo que cambia al haber cónyuge supérstite es el “total a repartir”.
Esta información es valiosa porque al tratarse de familias ensambladas el foco no está en quién hereda, sino cuáles son los bienes que entran en la herencia y cuáles no.

















