ARGENTINOS EN EL EXTERIOR

Emigró al país más barato y seguro de Europa, y ahora trabaja cómoda desde su casa: así es la nueva vida de una joven barilochense

Europa del Este es el nuevo atractivo para muchos Argentinos que decidieron emigrar. Conocé la historia de esta joven y qué país le abrió las puertas.

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El amor lo puede todo e irse a vivir a Bulgaria no es una excepción. Como dice el dicho popular, "hay un argentino en todos lados" y los datos lo comprueban: entre septiembre de 2020 y octubre de 2021 se registró la salida del país de más de un millón de argentinos y extranjeros con documentación argentina.

Miles de argentinos tomaron la decisión de irse a vivir a algún lugar de Europa, a raíz de la crisis local permanente, la situación económica de Argentina o bien por la búsqueda de nuevas oportunidades, en nuevos horizontes.

A pesar de que para muchos es difícil dejar el terruño, los migrantes no dejan de confiar en sus sueños y en apostar por un mejor futuro.

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Agustina Porta es una de las tantas argentinas que decidió irse del país. Se trata de una técnica en turismo de la ciudad de San Carlos de Bariloche que, con tan sólo 28 años, tomó la decisión de armar las valijas y partir hacia el Viejo Continente con 4000 euros ahorrados.

En conversación con El Cronista Comercial, contó sobre cómo tomó la decisión más grande de su vida, la cual le cambió el horizonte para siempre: "Recién recibida decidí irme con mi entonces pareja a Costa Rica, a vivir. Estuvimos ahí dos años pero no funcionó y me volví para Bariloche", comenzó Porta.

Recién separada y con ahorros encima decidió cumplir el sueño más grande que tenía, "moría de ganas de irme de viaje como mochilera a Europa y a Australia, pero jamás pensé que la vida iba a acomodar las cosas como lo hizo". El plan era el siguiente: viajar dos meses con una amiga, acompañarla las primeras dos semanas y luego trabajar en temporada alta para ganar en euros, ya que tenía la ciudadanía italiana.

"Se me ocurrió pasar por Barcelona unos días para visitar a un amigo de mis papás; fuimos a un bar y se me acercó un chico preguntándome qué hacía y si tenía pareja"; así fue como conoció a Pavel Kamenov, un búlgaro que en su momento estudiaba en Manchester, Reino Unido. Los días pasaron y decidió trabajar como promotora de una discoteca en Mallorca. "Como ganaba por comisión, podía ganar unos 1500 euros semanales", contó.

El amor que todo lo pudo

Aún a la distancia, Pavel y Agustina no perdieron el contacto. De hecho, él la visitó a Mallorca y posteriormente la invitó a vivir con él en Londres.

Respecto a cuánto cuesta irse a vivir a Europa, la joven admitió que era muy caro. El alquiler de un cuarto en un departamento compartido en Londres puede salir unas 600 libras esterlinas.

"Conseguí trabajo de lo que había, lo más fácil era ser recepcionista de hotel porque sabía 3 idiomas: español, inglés y portugués". En cuanto a la paga de este trabajo comentó que era de 1200 libras esterlinas al mes. "Es lo que se gana aproximadamente, pero el estilo de vida es imposible con esa ganancia", advirtió.

Aunque se encontraba ya con Pavel conviviendo y disfrutando de la hermosa ciudad inglesa, comentó que la empresa donde él trabajaba cerró por completo, dejándolo sin trabajo a él y decenas de empleados. Así fue como juntos tomaron la decisión de partir para la capital de Bulgaria, Sofía.

Siete años en Europa del Este

Agustina decidió irse para allá y se prestó a los vaivenes de la vida. "A pesar de eso, son muy sociables y muy inclusivos; pero al principio no podía entender ni siquiera el cartel de salida o de entrada", comentó al respecto de esa cultura completamente ajena y con un idioma muy diferente, proveniente del eslavo.

Luego, la joven emprendedora hizo diversos cursos para aprender el idioma. Además, destacó que muchos búlgaros saben hablar perfectamente el español latino y el inglés; "es muy importante para ellos estudiar, desde chicos los educan con dos o tres idiomas porque saben que el suyo es muy limitado".

En cuanto al trabajo, se dedicó por años a trabajar en un call center para Honda y explicó que "muchos call centers están ubicados en Bulgaria para no pagar impuestos y porque allá se puede vivir bien con menos dinero; por lo tanto no hace falta que paguen mucho". En tanto, la joven contó que en promedio ganaba entre unos 600 a 800 euros por mes, y comentó que los departamentos salen un promedio de 400 euros.

Actualmente, Agustina trabaja para una empresa estadounidense a distancia. Tiene dos hijos: Valentin, de 3 años y Olivia, de 5 meses. Junto a Pavel le enseñan los tres idiomas desde la casa: inglés, español y búlgaro.

A pesar de extrañar la cultura, la comida y lo social de la Argentina, Agustina aseguró que se siente muy segura de querer quedarse ahí muchos años más. Y comentó que la ventaja más grande de vivir afuera es la estabilidad económica."El pan sale lo mismo desde que llegué", manifestó sobre la idea de que no hay inflación en ese país.

Por último, contó que la seguridad es otro de los puntos fuertes de Bulgaria: "aunque sean las 11 de la noche o las 6 de la mañana, nunca te va a pasar nada", concluyó.


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