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Una mujer fue condenada por la Justicia por apropiarse de una casa de más de u$s 3 millones que pertenecía a un famoso futbolista que jugó en Barcelona y Bayern Munich. El caso de esta delincuente se volvió viral tras conocerse que recibió una importante multa, pero la Justicia dio un giro extraño a la causa.
El juicio estaba previsto para celebrarse durante la semana pasada, pero la mujer procesada reconoció los hechos antes de que comenzara y las partes lograron llegar a un acuerdo de conformidad.
¿Cómo fue la estafa a un jugador de fútbol por u$s 3,5 millones?
La Audiencia Provincial de Baleares condenó a dos años de prisión a una mujer acusada de apropiarse de más de tres millones de euros procedentes de la venta de un inmueble en Mallorca que le pertenecía al futbolista del Barcelona de España, Robert Lewandowski.
La mujer se declaró culpable y fue condenada a dos años de prisión y a una importante multa, pero el tribunal decidió suspender la pena de cárcel en un polémico fallo.
De esta manera, la delincuente deberá pagar al Estado unos 1440 euros y 1,62 millones de euros a los socios de la empresa perjudicada como autora de los crímenes de apropiación indebida y administración desleal.

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El tribunal también acordó la suspensión de la pena de prisión con la condición de que no vuelva a delinquir y afronte el pago de la responsabilidad civil. La Justicia alegó que a la acusada no le constan antecedentes y la condena no supera los dos años.
La sentencia es firme dado que las partes ya anunciaron que no la recurrirán, según indicó el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB). Además, según expone el fiscal en su escrito de acusación, la estafa se dio en junio de 2021.
¿Cómo fue la estafa con la casa de Lewandowski?
La mujer procesada, en su condición de administradora única de una sociedad, formalizó la compraventa de una casa ubicada en la zona de Nova Santa Ponsa, propiedad de la empresa, con Lewandowski.
El delantero polaco del Barcelona, a través de su esposa, procedió en el mismo acto de la escritura pública a emitir un cheque a favor de la compañía por un importe de casi u$s 4 millones. La estafadora luego ingresó este monto en una cuenta corriente que ella misma había abierto a nombre de la empresa (de la que era propietaria del 25% de las participaciones) unos días antes.

Durante las semanas posteriores al ingreso del dinero, se realizaron distintos movimientos bancarios para traspasar la millonaria cifra a su cuenta personal sin justificación alguna.
Por otro lado, la venta del inmueble se realizó sin conocimiento del resto de propietarios de la sociedad, quienes no fueron convocados a la reunión previa de la junta general de socios a la que obliga la ley de sociedades de capital.
Según la sentencia, dos de estos socios, que tenían el 50% de las participaciones de la sociedad y que serán los beneficiarios de la indemnización millonaria, no sabían de la cuenta bancaria que abrió la mujer condenada ni dieron su consentimiento para ello.















