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Mucho antes de convertirse en uno de los empresarios más ricos y reconocidos del mundo, Bill Gates tenía un problema recurrente con la velocidad.

Durante los primeros años de Microsoft, el fundador de la compañía acumuló varias multas de tránsito y llegó a preocuparse por la posibilidad de perder su licencia de conducir.

Uno de los episodios más curiosos ocurrió a comienzos de la década de 1980, cuando debía presentarse ante un tribunal de tránsito de Seattle para responder por una infracción.

La historia quedó registrada en el libro Hard Drive: Bill Gates and the Making of the Microsoft Empire, escrito por James Wallace y Jim Erickson, y fue reconstruida posteriormente por distintos medios.

Bill Gates, las multas y el día que terminó en un tribunal de tránsito

A finales de 1982, Bill Gates acumulaba varias multas por exceso de velocidad y temía que su historial terminara provocando la pérdida de su licencia de conducir. En ese contexto, tenía que presentarse ante un tribunal de tránsito de Seattle.

Ese mismo día tenía previsto reunirse con Seymour Rubinstein, fundador de MicroPro, la compañía responsable de WordStar y uno de los principales competidores de Microsoft en el mercado de procesadores de texto.

La reunión empresarial terminó teniendo un giro inesperado: Bill Gates le contó a Rubinstein que debía acudir a un tribunal y el empresario terminó acompañándolo.

Uno de los puntos que pretendía discutir ante el juez estaba relacionado con una multa por exceso de velocidad y con el detector de radares que llevaba instalado en su Porsche. Bill Gates consideraba que podía argumentar que tenía derecho a utilizar el dispositivo.

Rubinstein le recomendó no seguir ese camino. Según el relato incluido en Hard Drive, le sugirió que reconociera su error, se disculpara ante el tribunal, se deshiciera del detector de radares y se comprometiera a no volver a conducir a exceso de velocidad.

Bill Gates siguió el consejo. Finalmente, se presentó ante el juez, pidió disculpas y evitó consecuencias más graves.

Bill Gates y sus multas de tránsito: el insólito método que utilizó para dejar de manejar a exceso de velocidad.
Bill Gates y sus multas de tránsito: el insólito método que utilizó para dejar de manejar a exceso de velocidad.Shutterstock

El Mercedes-Benz que Bill Gates compró para intentar dejar de acelerar

Después de aquel episodio, Gates buscó una solución poco convencional para controlar su forma de conducir. En lugar de continuar utilizando su Porsche, compró un Mercedes-Benz diésel de color marrón, mucho menos potente y con una aceleración considerablemente inferior.

La intención era sencilla: si conducía un vehículo lento, tendría menos posibilidades de caer en la tentación de manejar a velocidades elevadas.

El automóvil, además, no tenía radio. Según el relato recogido en Hard Drive, Gates consideraba que esto podía ser útil para evitar distracciones y aprovechar el tiempo mientras conducía para pensar.

Sin embargo, el método no consiguió cambiar por completo sus hábitos. Incluso con el Mercedes, Bill Gates continuó recibiendo multas por exceso de velocidad.

El insólito final del Mercedes de Bill Gates

El experimento terminó de una manera todavía más curiosa. Según la reconstrucción de aquella etapa, Bill Gates olvidó colocar aceite en el motor del Mercedes y terminó dañándolo.

El Mercedes tuvo que ser reparado y, posteriormente, Gates volvió a utilizar su Porsche 911 Turbo.