

La calidad de la dieta representa uno de los principales desafíos nutricionales en la infancia. Los especialistas advierten que muchos niños presentan dificultades para alcanzar una ingesta adecuada de nutrientes esenciales.
En los últimos años, distintas investigaciones comenzaron a centrarse en los patrones alimentarios completos y no solo en nutrientes aislados. Este enfoque permite identificar estrategias concretas para mejorar la alimentación cotidiana.
Qué halló la investigación
El equipo interdisciplinario de Profesionales Expertos en Nutrición Infantil (PROFENI) difundió los resultados de una investigación realizada por el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Nutrición (CEPEA) sobre calidad de dieta y nutrientes críticos.
El estudio evaluó a 315 niños de entre 4 y 9 años y detectó que el 49% presentaba una ingesta insuficiente de calcio, uno de los minerales fundamentales para el crecimiento y el desarrollo.
A partir de esos datos, los investigadores modelizaron el efecto de incorporar diariamente yogur natural o con sabor natural, sin octógonos de advertencia y con presencia de probióticos.

El impacto de una incorporación diaria
Los resultados mostraron que sumar un yogur por día redujo de manera significativa la prevalencia de ingesta insuficiente de calcio en la población infantil. En el escenario más favorable, la disminución alcanzó el 40%.
Según el trabajo de CEPEA, esta mejora se produjo sin modificar el resto del patrón alimentario, lo que pone de relieve el potencial de intervenciones simples para mejorar aspectos puntuales de la nutrición.
Los expertos de PROFENI destacaron además destacó que el yogur aporta microorganismos vivos que contribuyen a fortalecer la microbiota intestinal y que existe evidencia científica de una mejor absorción del calcio presente en este alimento debido al proceso de fermentación.
En línea con esa mirada integral, Sandra Blasi, Licenciada en Nutrición, integrante de PROFENI y especialista en Nutrición Pediátrica de la UBA, remarcó la importancia de mantener “un consumo limitado de alimentos ocasionales, habitualmente fuente de azúcares, sodio y ácidos grasos saturados”.
La relevancia de promover dietas de calidad también encuentra respaldo en el estudio Macronutrient quality and its association with micronutrient adequacy in children, publicado en Clinical Nutrition ESPEN, que vincula la calidad de la alimentación con una mejor adecuación de micronutrientes en la infancia.















