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En el corazón del barrio porteño Villa Crespo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con la demolición de un castillo de estilo medieval que se erigía sobre la calle Darwin. Su historia, rodeada de misterio y versiones contradictorias, lo convirtió en un ícono barrial.

Levantado en la década del 70, el edificio destacaba por sus tres torres con almenas y ventanas arqueadas. Se habló de que fue fábrica de perfumes, discoteca, prostíbulo, sede religiosa e incluso casa tomada. Hoy, tras años de abandono, su destino está sellado.

¿Por qué demolieron el castillo en Villa Crespo?

La demolición responde a un plan urbano que busca recuperar terrenos de la traza de la Ex AU3, un proyecto de autopistas iniciado durante la dictadura militar y que dejó parcelas vacías y edificios abandonados.

El castillo, ubicado en Darwin 1251, forma parte de seis lotes que son propiedad de la Ciudad y que, por ley, deben destinarse al programa “Soluciones Habitacionales Definitivas”.

Actualmente, la obra de demolición tiene un avance del 35% y se espera que concluya a fines de enero. El objetivo es construir viviendas sociales para familias que fueron afectadas por el antiguo plan de autopistas.

¿Qué pasará con el terreno?

En el predio se desarrollará un complejo habitacional que incluirá departamentos y espacios públicos, como parte del proceso de integración urbana que ya transformó otras zonas, por ejemplo, el Barrio Parque Donado Holmberg en Villa Urquiza.

La iniciativa busca revitalizar áreas que durante décadas estuvieron degradadas y convertirlas en polos residenciales seguros y modernos.

Un castillo que se volvió leyenda

El “castillo medieval” permaneció oculto durante años, hasta que en 2018, con la demolición del puente de Juan B. Justo y la elevación de las vías del ferrocarril San Martín, sus torres quedaron a la vista. Desde entonces, se convirtió en una curiosidad urbana fotografiada por miles. Hoy, su desaparición marca el fin de una era y el inicio de una nueva etapa para Villa Crespo.