

Un equipo internacional de científicos descubrió granate, una piedra preciosa, dentro de un fragmento del meteorito marciano Northwest Africa (NWA) 8171. Se trata del primer hallazgo de este mineral en una muestra proveniente de Marte.
El meteorito tiene una antigüedad estimada en 4.400 millones de años y fue encontrado en el desierto del Sahara en 2013.
Los especialistas lo clasifican como una brecha de regolito marciano, es decir, una mezcla petrificada de polvo, escombros e impactos acumulados en la superficie del planeta durante su etapa más primitiva.
Cómo analizaron el meteorito sin destruirlo
La investigación fue liderada por la doctora Tanya Kizovski, junto a especialistas del Museo Real de Ontario y la Universidad de Brock, en Canadá.
También participaron equipos de la Universidad de Portsmouth, en Reino Unido, la Università di Trieste, en Italia, y la Open University británica.

Para estudiar el interior de la roca sin dañarla, combinaron dos técnicas de precisión:
- Microscopía electrónica de alta resolución, desarrollada en Portsmouth.
- Ablación láser, aplicada por el equipo del Museo Real de Ontario.
Con esa combinación identificaron una variedad de granate llamada andradita, rica en hierro y calcio, que no muestra el clásico rojo de joyería sino tonalidades verdosas y amarillentas.
En la Tierra, el granate funciona como una especie de registro geológico: aparece cuando una roca atravesó episodios de calor extremo y metamorfismo.
Encontrarlo en Marte, un planeta sin tectónica de placas activa como la nuestra, obliga a repensar qué procesos internos pudieron generar esas condiciones.
¿La gema es realmente de Marte o llegó de otro lado?
Antes de confirmar el origen marciano del granate, los investigadores deben resolver un problema clave: la roca es una brecha, formada por la fusión de varios fragmentos.
Existe la posibilidad de que la gema no se haya formado en Marte, sino que sea el resto de un asteroide que impactó contra el planeta y quedó atrapado dentro de la mezcla.
Los científicos manejan tres hipótesis sobre cómo se generó el calor necesario para crear el granate:
- El impacto de un asteroide contra la superficie marciana.
- Magma ascendiendo desde el interior del planeta.
- Fluidos químicos calientes que alteraron la roca original, un proceso llamado metasomatismo.
Para despejar la duda, el equipo planea medir los isótopos de oxígeno de la muestra. Ese análisis permitirá confirmar si el mineral se formó efectivamente en la corteza marciana o si es un resto de un cuerpo espacial distinto.
Si se confirma el origen marciano, la ciencia planetaria habrá certificado la existencia de un mineral nunca antes descrito en Marte.
Si en cambio se trata de un fragmento exógeno, el hallazgo igual aportará pistas inéditas sobre los cuerpos que bombardearon el sistema solar interior en sus primeras etapas.

















