

El Gobierno de Javier Milei avanzó con una nueva desregulación que impacta directamente en las operaciones inmobiliarias vinculadas a herencias y sucesiones.
A partir de una modificación impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), dejó de ser obligatorio el Código de Oferta de Transferencia de Inmuebles (COTI), un trámite que durante años fue exigido para vender propiedades y que solía generar demoras, trabas burocráticas y complicaciones en procesos sucesorios.
La medida simplifica las operaciones para herederos que necesitan vender inmuebles heredados y busca agilizar transferencias de bienes dentro del mercado inmobiliario.
Qué era el COTI y por qué complicaba las sucesiones
El Código de Oferta de Transferencia de Inmuebles, conocido como COTI, era un certificado que debía tramitarse ante ARCA antes de poner en venta determinadas propiedades.
El requisito alcanzaba a titulares o representantes de inmuebles cuyo valor superara los montos establecidos por el organismo fiscal y era obligatorio para avanzar con operaciones de compraventa.

En muchos casos sucesorios, el trámite terminaba demorando la venta de propiedades heredadas porque debía ser gestionado por herederos, apoderados o administradores judiciales, incluso cuando la sucesión todavía no estaba completamente resuelta.
Con la eliminación del COTI, ese paso deja de ser necesario y las operaciones podrán avanzar con menos requisitos administrativos.
Qué cambia para los herederos
La modificación impacta especialmente en personas que atraviesan procesos de herencia y necesitan vender un inmueble para repartir bienes, cancelar deudas o finalizar una sucesión.
Hasta ahora, además de los trámites judiciales habituales, los herederos debían gestionar el código ante el organismo recaudador antes de concretar la operación inmobiliaria.
Con el nuevo esquema:
- ya no será obligatorio tramitar el COTI,
- se reducen pasos burocráticos,
- podrían acelerarse las ventas de propiedades heredadas,
- y se simplifican operaciones vinculadas con sucesiones.
La medida forma parte del proceso de desregulación impulsado por el Gobierno nacional sobre distintos trámites administrativos y fiscales.
Qué dice la normativa oficial
La eliminación del COTI fue oficializada por ARCA dentro del paquete de simplificación tributaria y administrativa que busca reducir controles previos y digitalizar procedimientos.
Desde el organismo explicaron que la información sobre operaciones inmobiliarias continuará obteniéndose mediante otros mecanismos registrales y notariales, por lo que el certificado dejó de considerarse necesario.
El objetivo, según indicaron, es disminuir costos y cargas burocráticas tanto para particulares como para operadores inmobiliarios.
Especialistas del sector inmobiliario sostienen que el cambio puede agilizar especialmente las operaciones de sucesión, donde muchas veces la venta de una propiedad se demoraba por requisitos fiscales adicionales.
En la práctica, la eliminación del COTI reduce documentación previa y evita gestiones ante ARCA que podían extender los tiempos de cierre de una operación.

















