

Mantener los azulejos del baño limpios y brillantes puede ser más simple de lo que parece ya que existe una técnica que permite dejarlos impecables al usar una mezcla casera de agua y alcohol etílico para eliminar suciedad, grasa y marcas de humedad.
Esta combinación de agua y alcohol etílico no solo es efectiva y accesible, sino que es muy fácil de preparar y puede aplicarse en varias superficies.
Por qué funciona la mezcla de agua y alcohol
El alcohol etílico tiene propiedades desengrasantes y desinfectantes y que, al combinarse con agua, se obtiene una solución capaz de disolver residuos y eliminar bacterias de forma rápida.

Otra ventaja es que se evapora fácilmente, lo que ayuda a evitar marcas en los azulejos, dejándolos brillantes y sin tener que recurrir a productos de limpieza que resulten costosos o fuertes.
Cómo preparar el limpiador de azulejos
Para poder limpiar los azulejos con esta técnica que utiliza alcohol etílico y agua, es importante seguir una serie de pasos que permitirán obtener un resultado óptimo y eficaz.
Paso a paso, cómo hacerlo
- Mezclar partes iguales de agua y alcohol etílico en un recipiente limpio.
- Verter la solución en un pulverizador para facilitar su aplicación.
- Agitar suavemente antes de usar para integrar bien los componentes.
Cómo aplicar el desinfectante de azulejos
Para aprovechar al máximo la mezcla, es importante aplicarla de forma correcta y sobre superficies previamente libres de polvo. Esto, por su parte, permite que el alcohol actúe mejor sobre la suciedad y evita que queden marcas al secarse.

- Paso 1: rociar la mezcla directamente sobre los azulejos, cubriendo toda la superficie.
- Paso 2: dejar actuar unos segundos para que afloje la suciedad adherida.
- Paso 3: pasar un paño seco o de microfibra para retirar residuos y dar brillo.
- Paso 4: repetir en zonas con manchas más persistentes si es necesario.
¿En qué otras superficies se puede usar la mezcla?
La combinación de agua y alcohol etílico puede ser aplicada con muy buenos resultados en las siguientes superficies:
- Vidrios y espejos, para eliminar marcas y dar brillo sin dejar vetas.
- Grifería del baño y cocina, ayudando a remover sarro ligero y huellas.
- Mesadas de cerámica o granito sellado, para desengrasar y desinfectar.
- Mamparas de ducha, reduciendo manchas de agua y jabón.
- Azulejos de cocina, especialmente en zonas con grasa acumulada.
- Electrodomésticos exteriores (como heladeras o microondas), para limpieza rápida de superficies.
- Picaportes y superficies de alto contacto, para desinfección diaria.











