Amantes del buen whisky, los hermanos Mignone crearon su propia destilería en Luján

La destilería EM&C Pampa Single Malt es el "hobby ordenado" de los hermanos Mignone, "donde hacemos el whisky que nos gusta a nosotros, con el estándar que queremos de un buen whisky". El nombre es en homenaje al abuelo que fundó el almacén de Ramos Generales de Luján.

La destilería EM&C Pampa Single Malt, está ubicada en la ciudad de Luján, Provincia de Buenos Aires, en plena pampa húmeda.

El emprendimiento está llevado adelante por 2 hermanos, ambos amantes del buen whisky. Según nos cuenta Santiago Mignone, uno de ellos: "Carlos es ingeniero industrial y yo, Contador Público, por lo que rápidamente podemos deducir quién es el que trabaja". Carlos se dedica a la producción del whisky single malt, el cual elaboran siguiendo "religiosamente" las normas de la SWA (Scottish Whisky Association), y Santiago lleva a su cargo las actividades administrativas y comerciales.

Carlos es gerente de producción en una empresa industrial, en tanto que Santiago es, además, el socio a cargo de PwC en Argentina, por lo que comparte sus actividades profesionales con este emprendimiento. "Se trata de un hobby ordenado, donde hacemos el whisky que nos gusta a nosotros, con el estándar que queremos de un buen whisky, pero tratando que el negocio se autofinancie", nos dice.

Todas las instalaciones de la destilería han sido diseñadas por los hermanos Mignone, quienes tercerizaron su fabricación bajo su dirección y supervisión. Todo de acuerdo con las especificaciones de la mejor industria escocesa. También utilizan la mejor materia prima disponible. 

En palabras de Santiago, "nosotros queremos elaborar el whisky que nos gusta a nosotros, y para eso utilizamos la mejor materia prima disponible". Para el proceso de elaboración utilizan granos de cebada malteada, importada de Escocia, entre ellas una "heavily plated", con el cual hacen una edición de Pampa Single Malt ahumado, que no le envidia a los originales escoceses. 

"En este momento estamos ampliando la destilería, confeccionando nuevos destiladores, del triple del tamaño de los actuales, lo que nos permitirá ampliar la producción para el próximo año", nos cuenta. Se trata de destiladores hechos en cobre, con soldadura de cobre, de acuerdo con la mejor tradición del whisky. El resto de las instalaciones son de acero inoxidable.

El proceso y el agua, son propios de la destilería de Luján, lo cual les otorga un "terroir" característico. "Algunos clientes nos han dicho que nuestro whisky tiene aromas y sabores que les recuerda al campo, y eso seguramente está dado por el agua y el ambiente en el cual maduran las barricas", dice Santiago.

La maduración, con un mínimo de tres años, la realizan en barricas de roble francés o americano, ex jerez PX o ex Bourbon, de primer llenado.

"Lo que destaca a nuestros whiskies es su tiempo de elaboración. En nuestro proceso le hemos dado todo el tiempo necesario para que en el mashing, el fermentado y la destilación los granos traspasen todos los aromas y sabores posibles. Eso, junto a la maduración en las barricas, logra un whisky con mucho cuerpo y estabilidad. No nos interesa maximizar el volumen de producción, sino la calidad. Darle tiempo al proceso implica producir menos cantidad, pero asegura una excelente calidad", explica Carlos.

El nombre de la destilería fue elegido en memoria del abuelo de los hermanos Mignone, cuya familia llegó a la Argentina, desde Italia, en 1860, y se radicó en Luján en 1863. Emilio, tal el nombre del abuelo, nació en 1880 y transformó una fonda (casa de pernocte) en el almacén de Ramos Generales de Luján (a la postre en la entrada el pueblo, hoy en pleno centro de la ciudad), cuyo nombre fue Emilio Mignone y Cia, cuyas iniciales le dan el nombre a este excelente whisky single malt. 

En palabras de Santiago Mignone, "es un homenaje a esos inmigrantes, trabajadores incansables, que con su mérito y esfuerzo hicieron a este país".

La primer edición del whisky fue presentada al mercado en 2016, y cada año continúan ofreciendo una nueva edición en sus versiones Classic y Peated, ambos a 43° del alcohol. 

Durante el mes de julio de este año, se terminó de embotellar la edición 2022 del EM&C Pampa Single Malt Classic, madurado por más de 4 años, en barricas ex jerez (ex-sherry), a 43° de alcohol. "Se trata de un whisky de color amarillo, con un toque cobrizo, con presencia de vainilla y frutas pasas, con notas mentoladas, que se combinan con el dulce seco del jerez", nos cuenta Santiago. 

Para el mes de septiembre se calcula que estará disponible la edición 2022 del EM&C Pampa Single Malt Peated.

"Es un excelente whisky para disfrutar durante este invierno, o en las noches de primavera, tranquilo, con alguna lectura, o mejor, en compañía de familia y amigos", expresa Santiago.

"Hoy disponemos de barricas de whisky con un añejamiento mayor a 5 años, en espera de mayor edad, para su oferta al mercado. También estamos ensayando con diferentes expresiones y combinaciones de barricas, que iremos presentando al mercado, según nos vaya gustando a nosotros", finaliza Carlos.

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