Lejos quedaron los tiempos de gloria, en los que los habitués de la Doble Visera –el primer estadio de cemento de América latina– proclamaban, con el pecho inflado y al compás de la marcha peronista, que “será siempre Independiente, el orgullo nacional . Ayer, el Rey de Copas tomó el trago más amargo de sus 100 años: solicitó ante el Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 5 la apertura de su concurso preventivo. De esta forma, su flamante presidente, Julio Comparada, busca encausar un pasivo que, según el dirigente, asciende a 36 millones de pesos. Pero sus opositores aseguran que el Diablo de Avellaneda carga con deudas que suman entre $ 45 millones y $ 60 millones.

“Vamos a la convocatoria para salvar el patrimonio del club , aseguró Comparada. “Lo único que pretendemos con esta medida es determinar quiénes son nuestros acreedores y cuánto le debemos a cada uno , agregó.

Históricamente reconocida por su austeridad –cualidad que le valió ser puesta como ejemplo de gestión hasta los años ’80– el desmanejo que la institución sufrió en la última década hizo que el club, hoy, tenga un déficit operativo mensual cercano a los $ 300.000 y un total de 245 acreedores, según Comparada. Los principales son la Asociación del Fútbol Argentino ($ 13 millones), la Administración Federal de Ingresos Públicos ($ 10 millones) y Futbolistas Argentinos Agremiados ($ 1 millón).

Vidas paralelas

“Nuestra situación no es comparable con la de Racing. No existe peligro alguno de llegar a la quiebra , sostuvo ayer Comparada, para refutar a quienes, detrás de su movida, ven el fantasma del gerenciamiento. A mediados de 1998, el entonces titular del otro club de Avellaneda, Daniel Lalín, decidió que el clásico rival de Independiente se declarara en quiebra. Esta situación llevó a que, en 2001, Fernando Marín se hiciera cargo de la gestión del fútbol, a través de Blanquiceleste.

Ahora, Independiente recurre a un concurso preventivo, tabla de salvataje a la que, durante la crisis, también habían apelado grandes empresas, como Aerolíneas Argentinas, Fargo, Havanna y Musimundo, y otros equipos de Primera División, como Huracán, Rosario Central, Newell’s Old Boys y San Lorenzo de Almagro. De hecho, el abogado del Diablo Rojo de Avellaneda es el mismo que contrataron los Santos de Boedo: el estudio Aguirre Saravia & Gebhardt.

“Esto es algo que Independiente debería haber hecho antes. Al haber dejado pasar el tiempo, sin probar otras alternativas de reestructuración, no le quedaban demasiadas posibilidades , analiza un conocedor de los números del club, para quien las contingencias acumuladas por el club con ex jugadores y técnicos podrían elevar el pasivo a más de $ 40 millones.

El argumento oficial de Independiente es que, con el paraguas judicial, podrá ordenar sus deudas e identificar a sus acreedores. Por caso, a través de su concurso Aerolíneas logró una quita cercana al 60% de su pasivo ($ 2.500 millones) y San Lorenzo lo redujo de $ 45 millones a $ 21,7 millones.

“Para algunos, la deuda alcanza los $ 48 millones. Recién se sabrá cuando se conozcan los intereses y se discriminen los justos de los usurarios , aclaró Comparada.

Club que más títulos internacionales obtuvo para el fútbol argentino (15), y tercero en campeonatos locales (14), Independiente añora sus tiempos de gloria. En el terreno deportivo, dio una sola vuelta olímpica en diez años: el Apertura 2002. Y su masa social, que sumó 90.000 personas a mediados de los ’80, hoy apenas supera un tercio de esa cantidad.

Para el dirigente opositor Juan Torres, el riesgo de este concurso preventivo es que aparezcan deudas ocultas, que engrosen el pasivo y, entonces, la situación derive en un proceso de quiebra. “Además, hubo un manejo muy discrecional, porque el concurso se hizo sin aprobación del resto de los órganos de representación de los socios , denuncia. Pero otro conocedor de la interna roja asegura que, al igual que en la política nacional, “si el Ejecutivo ordena, el legislativo acata .