Opinión

Tasas: IPC, caída de demanda y la maldición porteña acercan un aumento

Hay tres elementos que podrían mover al Banco Central a incrementar las tasas de interés en las próximas semanas, en un contexto de lucha contra la inflación

El gabinete económico comenzó a palpar los números de la inflación de enero. Ayer advirtió acerca del rol -complementario- de la coordinación de precios y salarios en la formación de expectativas.

Para el Gobierno, las políticas monetaria, fiscal y cambiaria están en el centro de los esfuerzos por evitar un desmadre de los precios.

Los próximos días serán cruciales

El Banco Central tiene todo preparado para hacer frente a un repunte inflacionario con medidas de mayor astringencia monetaria

La señal de largada la dará el IPC. Su mayor temor, que el 4% de diciembre se convierta en una tasa inercial. Para eso, el Gobierno se hizo fuerte en los acuerdos sectoriales como el de la carne y las cavilaciones sobre las tarifas.

En principio, en la autoridad monetaria son optimistas. Las correcciones de tasa de interés de los últimos meses y las intervenciones en el mercado cambiario le permitieron tener a raya al dólar.

 Aunque Miguel Pesce sostiene que la la principal causa de la inflación es la disputa entre factores de producción, también señala como principal responsable de las disparadas de precios a los picos a los movimientos bruscos del tipo de cambio.

Pero en las próximas semanas también se podrá a prueba otro axioma de la estadística: la caída estacional de la demanda de dinero que habitualmente continúa al incremento de diciembre

Los analistas han detectado que en diciembre la demanda se incrementó sensiblemente por debajo de lo habitual

Pero también estarían registrando una velocidad de regreso más rápida que la esperada, que podría presionar sobre los precios. O sobre el dólar, como lo vienen advirtiendo los analistas.

En el Central no tienen dudas: ante esa hipótesis, continuarán con la absorción de liquidez.

Hay un tercer factor que podría forzar a una próxima suba de tasas por parte del Central. Como se informó aquí, los bancos con posiciones en Leliq que tributan en la Capital comenzaron a migrar colocaciones a bonos con CER.

Buscan evitar la tributación de Ingresos Brutos que impuso el gobierno de CABA a la rentabilidad de Leliq y pases. Si en febrero la Corte confirma como legítima la decisión porteña, el BCRA también debería compensar con más tasa las retribuciones por el principal instrumento de absorción monetaria de que dispone el organismo.

El camino parecería estar allanado: en la escena política-económica oficial el discurso que opone la suba de tasas a una recuperación productiva dejó de escucharse.

La pandemia alineó algunas prioridades. La lucha antiinflacionaria escaló posiciones.

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