ELECCIONES 2021

Riesgo país sin tregua: llega a las elecciones en su valor máximo post canje

Las perspectivas sobre la deuda argentina no mejoran y los bonos llegan al 14 de noviembre en uno de sus peores momentos. Desde la reestructuración, el índice que mide JP Morgan muestra un salto del 59%.

Tras la reestructuración de la deuda soberana en dólares, el Gobierno se mostraba optimista y el mercado, un poco de reojo, celebraba el arreglo. Sin embargo, un año y dos meses después del acuerdo con los acreedores privados se observa que aquel arreglo no alcanzó para que cambien las expectativas sobre la Argentina y los bonos llegan a las elecciones del domingo en su peor momento.

El riesgo país cerró la última rueda en un valor de 1753 puntos, su valor más alto desde que el 10 de septiembre el banco JP Morgan rebalanceó el índice para ponderar los nuevos instrumentos. Aquella rueda la sobretasa que debe pagar la Argentina si quiere endeudarse había cerrado en 1101 unidades.

Es decir, desde que la reestructuración empezó a pesar, el riesgo país avanzó ya 652 puntoso, o lo que es lo mismo, un 59,2 por ciento.

Los tenedores de bonos aguardan que un eventual resultado pro mercado el domingo 14 pueda cambiar las cotizaciones, que llegan a los comicios muy deprimidas. Tomando los bonos más emblemáticos de cada legislación, el GD30 muestra una tasa interna de retorno de 21,95% y el AL30D rinde 22,21 por ciento.

De todas formas, no es el momento de más riesgo país en la gestión de Alberto Fernández: previo a la reestructuración llegó a picos de 4362 puntos (en marzo 2020).

En cuanto a los activos de renta variable, el Merval medido en dólares llega a las elecciones legislativas en un valor apenas inferior al que tenía cuando asumió Alberto Fernández.

Si se toma en cuenta el contado con liquidación implícito en la acción de Banco Galicia, el índice bursátil porteño se encuentra hoy en 446 puntos, mientras que un día antes de asumir el actual mandatario se ubicaba en 478 unidades. Es decir, cayó desde aquel día un 6,69 por ciento.

Distinto es el caso de los ADR más significativos: la acción de YPF valía u$s 10,37 en Wall Street el 10 de diciembre de 2019 y ahora se ubica en u$s 4,30 (cedió un 58,53% de su valor durante el actual período de Gobierno).

En cambio, el papel de Banco Galicia sufrió una caída menos contundente en estos casi dos años: pasó de un valor de u$s 14,75 a su actual valuación de u$s 11,88 (un 19,46% abajo).

La variable financiera que sí se disparó desde el cambio de Gobierno y que llega a las legislativas muy caliente es el dólar, aunque no en todos los rubros. El oficial mayorista, que cerró este jueves en $ 100,15, había cerrado el día anterior a la asunción de Alberto Fernández en $ 59,95.

Ergo, el billete estadounidense se apreció contra nuestra moneda un 40,2% en estos 23 meses, muy por debajo de la inflación que mide el Indec (acumula más de un 100% hasta octubre). Esto último empieza a generar tensiones en el mercado, que considera que el tipo de cambio real se empieza a atrasar.

Donde no hay atraso es en las cotizaciones financieras. Si bien el dólar MEP y el contado con liqui (CCL) de bonos se encuentran intervenidos por el Banco Central, que compra y vende bonos, el CCL que se realiza con acciones y ADR subió de $ 74,19 el día del traspaso de mando a los $ 215,78 actuales. Es decir, se disparó un 190,83% nominal. Muy, pero muy por arriba de la inflación.

Contado con liqui de acciones y ADR.

Algo similar sucedió con el blue, que saltó un 195% desde aquel día hasta hoy, que cuesta $ 206,50.

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