Las obligaciones negociables son vistas como activos de menor riesgo. Dado el potencial alcista de los soberanos más limitado, en el mercado ven valor en rotar hacia activos más seguros como las ON.
La recomendación por ON se da en medio de un boom de demanda de activos emergentes y de colocaciones de deuda corporativa. Cuáles son los títulos recomendados.
Rotación de carteras hacia ON
Dado el rally de los bonos soberanos y teniendo en cuenta el limitado potencial alcista hacia adelante, los analistas ven atractivo en realizar una rotación en las carteras de dólares.
Es decir, pasarse de bonos soberanos hacia corporativos de buena calidad crediticia.
Justamente, los bonos en dólares de las mejores compañías argentinas son vistas como de menor volatilidad y de mayor seguridad ante escenarios de tensión.
Por lo tanto, el riesgo retorno luce hoy más atractivo en deuda corporativa de mayor plazo que en bonos soberanos.
Bajo ese escenario, la recomendación generalizada de los analistas es la de rotar desde soberanos a corporativos, pensando también en el potencial de compresión de spreads adicional que presenta la deuda de las grandes compañías locales versus sus pares.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, resalta la estrategia de rotar desde riesgo soberano hacia riesgo de duration en corporativos argentinos.
“Las obligaciones negociables presentan una mejor relación riesgo– retorno frente a los soberanos cortos. Bajo un escenario de estabilidad del riesgo país, esperamos que las tasas de las ONs se desliguen a los movimientos de corto plazo de nuestro riesgo soberano y empiecen a cotizar en línea con sus fundamentals”, indicó.
Además, agregó que, tras la compresión notable en las curvas corporativas regionales, se observa un descalce entre los ratios de deuda de los créditos corporativos argentinos y el diferencial de tasas frente a las curvas corporativas de México, Brasil, Chile y Perú.
“Las ON argentinas presentan fundamentals similares o incluso mejores que los corporativos de la región, lo que habilita un upside por convergencia de tasas más claro que en los soberanos del tramo corto”, dijo Tessio.
Por su parte, los analistas de Cohen favorecen deuda corporativa para aquellos que busquen posicionarse en activos de menor riesgos.
“Para perfiles conservadores, sugerimos rotar hacia deuda corporativa en dólares, con foco en emisores de alta calidad crediticia, que al mismo tiempo ofrecen cupones atractivos”, dijeron.
En ese sentido, indicaron que siguen resaltando los créditos de YPF, Pluspetrol y Loma Negra, con calificación AAA, y de Telecom Argentina, con calificación AA+, que presentan un perfil sólido dentro del segmento corporativo.
Dentro del universo bajo ley extranjera, desde Cohen recomiendan el bono YPF 2029 (YMCIO, 5,2% TEA), YPF2031 (YMCXO, 7% TEA), Pluspetrol 2032 (PLC5O) con una tasa 6,9% (TEA) y Telecom 2033 (TLCPO) que rinde 7,6% (TEA). Estos bonos operan con rendimientos corrientes en el rango de 7,7% a 8,7%, según el instrumento.
Finalmente, y dentro del universo bajo ley local, desde Cohen recomiendan Loma Negra 2027 (LOC5O) que rinde 5,5% (TEA), Vista Energy 2029 (VSCPO) con una TIR de 5,6% (TEA) y Telecom 2028 (TLCOO) que opera con una tasa de 6,8% (TEA).
Buscando menos volatilidad
El riesgo país soberano cayó con más fuerza recientemente que el riesgo país corporativo.
Sin embargo, analizando la volatilidad en el riesgo país soberanos versus el corporativo argentino, queda en evidencia que la volatilidad de la deuda corporativa ha sido mucho menor que el riesgo del soberano.
Por ello, y dado que la compresión de spreads luce mas acotada ahora, los riesgos de ajuste pueden ser mayores, haciendo mas atractivo rotar hacia activos menos riesgosos, es decir, los corporativos.
Los analistas de Grupo SBS indicaron que para perfiles con menor apetito por el riesgo siguen prefiriendo los corporativos de primera calidad.
Entre los nombres que recomiendan se encuentran Pampa, Vista, PAE, Tecpetrol, YPF, YPF Luz, etc.
Sin embargo, y en cuanto a los riesgos, desde Grupo SBS remarcaron que un punto a seguir en estos casos es la continuidad (o no), y a qué ritmo, de colocaciones corporativas en el exterior para analizar el balance oferta y demanda.

Los analistas de Delphos Invetsments favorecen una estrategia de rotar desde soberanos cortos hacia créditos corporativos argentinos (ONs) del tramo largo, aprovechando que el riesgo país corporativo (CEMBI) quedó rezagado frente a la fuerte compresión del EMBI desde elecciones.
“Notamos que los créditos corporativos argentinos de alta calidad (Tier 1) presentan ratios de deuda similares e incluso superiores a los mejores créditos de la región. En este marco, y bajo un escenario de estabilidad del riesgo país, esperamos que los bonos corporativos argentinos comiencen a cotizar por fundamentos y se desliguen de las fluctuaciones de corto plazo del riesgo soberano”, detallaron.
Además, desde Delphos agregaron que se sienten más cómodos asumiendo riesgo de duration en corporativos que riesgo soberano en Globales cortos.
“En un escenario pesimista, los downsides son similares o incluso menores para los corporativos largos, dado que las empresas en cuestión presentan buenos ratios de sostenibilidad y, en su gran mayoría, lograron despejar sus vencimientos de corto plazo tras una emisión histórica post-elecciones por cerca de u$s 9000 millones”, afirmaron.
Mirando comparables
La deuda corporativa argentina opera todavía con tasas por encima de comparables a nivel regional.
Es decir, los mejores créditos de países como Colombia, Mexico, Chile, Brasil o Perú operan con tasas mas bajas respecto de lo que hacen los mejores créditos corporstivos argentinos.
Mientras que la deuda corporativa local opera con rendimientos de entre 6% al 8%, las grandes empresas de países de la región operan con tasas debajo del 6%.
Esto significa que la deuda corporativa local todavía tiene espacio para comprimir.
Sin embargo, cuando se ven el potencial de compresión adicional, los títulos corporativos más largos son los que tienen mayor potencial alcista.
En los tramos mas largos es cuanto mas evidente se hace el diferencial entre la deuda corporativa local versus la regional.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), indicaron que, en un contexto local muy favorable para ciertas industrias, el universo corporativo presenta oportunidades especialmente atractivas.
“Argentina permite invertir en títulos de compañías merecedoras del calificativo Investment-Grade a tasas de interés que, en otros países de la región, y ni hablar de Estados Unidos o Europa, sólo podrían corresponder a créditos High-Yield”, comentaron.
A la hora de analizar tal oportunidad, desde PPI resaltan que las tasas de los bonos corporativos se explican en mayor parte por el riesgo del soberano.
“El mercado le pone un precio al riesgo de volver a tener un gobierno que recurra a medidas artificiales con el afán de mantener un dólar artificialmente bajo para contener los desequilibrios disparados por una política fiscal y monetaria indisciplinada. Eso conduce a que las firmas locales deban pagar una prima de riesgo superior a la de sus comparables”, afirmaron desde PPI.
Desde el lado del inversor, desde PPI entienden que esto no solo abre la posibilidad de cobrar cupones más elevados de los que recibiría en países macroeconómicamente estables por créditos con ratios de apalancamiento bajos, sino que además le otorga potencial de apreciación al título en cartera.
“Esperamos que la normalización continúe y los spreads de crédito sigan comprimiendo, decidimos sobreponderar el tramo largo de la curva corporativa. De esta manera, además de asegurar tasas de largo plazo que consideramos atractivas para ciertos créditos nacionales, nos posicionamos para capturar la mayor apreciación posible dentro del universo corporativo”, dijeron.
Los analistas de IEB también entienden que es momento de rotar hacia bonos corporativos para aquellos inversores conservadores.
“Para el segmento más conservador, vemos valor en los bonos corporativos para devengar tasa con baja volatilidad. En el tramo corto destacamos BBVA (BF39O), que vence en diciembre de este año y registra una TNA de 5%. Asimismo, en el tramo largo priorizamos créditos con balances sólidos y buena calificación crediticia, donde resaltan alternativas como Telecom 2033 (TLCPO) e IRSA 2035 (IRCPO), con una TNA de 7,5% y 7,15% respectivamente”, comentaron.
Menos riesgo país derrama sobre ON
Los bonos corporativos argentinos se vieron favorecidos de la compresión de spreads que se registró en la deuda soberana.
Es decir, el rally de los bonos soberanos hizo que el riesgo país toque mínimos en la gestión de Milei y el nivel más bajo desde 2018.
Esto permitió también que la deuda corporativa opere con tasas más bajas, acercándose a sus pares.
Sin embargo, aun a pesar de tal mejora, el diferencial contra los créditos de las grandes empresas de Latam y similares a las locales se mantiene elevado, sobretodo en los tramos mas largos.
Los analistas de Balanz detallaron que el diferencial de rendimientos entre los bonos corporativos argentinos de mejor calidad versus los treasuries se ubica en promedio en 460 puntos básicos.
En cambio, resaltan que a nivel regional, los bonos corporativos lucen caros versus los activos “libres de riesgo”.
“El spread actual contra los treasuries es, en promedio, 258 bps. En los últimos 20 años, nunca estuvo por debajo de este nivel”, dijeron.
En ese sentido, desde Balanz ven una oportunidad en la deuda corporativa local, en particular el bono de Vista a 2033 (VSCVO) el cual rinde 7,95% anual en dólares.
También ven valor en el bono de Pan American Energy (PAE) a 2027 que rinde 7,1% y el de Telecom 2031 y 2033, con tasas de 8,3% en promedio.

Los rendimientos de las grandes compañías argentinas son mas altas que las de países similares, haciendo que los retornos que se pueden encontrar en dichos activos luzcan atractivo.
Tasas del 7% a 8% de las Ons locales son vistas con buenos ojos, frente rendimientos del 6% de obligaciones negociables en países de Latam.
Desde Sailing Inversiones explicaron que la curva de ON argentina continúa operando con spreads más elevados que los de sus pares regionales.
“Este diferencial refleja tanto el riesgo país como factores idiosincráticos locales, pero al mismo tiempo ofrece una compensación interesante para inversores dispuestos a asumir ese riesgo de manera selectiva”, afirmaron.
De esta manera, desde la compañía consideran que esto abre una ventana de valor relativo en la deuda corporativa local, especialmente en instrumentos hard dollar.
“Vemos atractivo en bonos bajo ley local que hoy rinden en el orden del 7%% a 8% anual en dólares para durations de 3 a 4 años, niveles que resultan superiores a los de créditos corporativos comparables de la región, donde los rendimientos se ubican mayormente entre 4% y 6%”, indicaron.
Yendo a nombres puntuales, desde Sailing Inversiones destacaron nombres del sector energético y de infraestructura, como YPF, Vista, Pan American Energy, Central Puerto, así como IRSA y Telecom, que combinan fundamentos relativamente robustos con estructuras de deuda manejables.
“En estos casos, el carry en dólares resulta atractivo y, ante un escenario de mayor estabilidad macro y compresión adicional de spreads, el retorno total podría verse favorecido”, dijeron.

Boom de emergentes y colocaciones de ONs.
La deuda corporativa local también se ve favorecida por un entorno de mayor demanda de activos emergentes a nivel global y en el que los inversores han buscado posicionarse en activos fuera de EEUU.
Los flujos globales han beneficiado a la deuda corporativa local, y ante la expectativa de que tal escenario de mantenga, el mercado sigue viendo atractivo a los títulos de las grandes empresas locales.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, sigue viendo valor en la deuda de las grandes compañías.
“Aun con tasas más bajas, el segmento de obligaciones negociables sigue ofreciendo valor en deuda larga de compañías con capacidad exportadora y balances sólidos, especialmente bajo legislación Nueva York”, afirmó.
En este contexto, para Waitzel la oportunidad está en ON largas de empresas del sector energético, donde el mercado todavía no terminó de pricear el salto productivo y exportador de Vaca Muerta.
“Instrumentos de YPF, Pampa Energía, Vista Oil & Gas y TGS permiten capturar carry en dólares con menor riesgo relativo frente al soberano, y con upside adicional si continúa la mejora de riesgo país”, recalcó.

El rally de los bonos soberanos desde las elecciones derramó en la curva corporativa, la cual también evidenció una mejora y la curva ahora opera con tasas más bajas.
El tramo corto de la curva opera con tasas del 6%, mientas que el tramo medio y largo rinde entre 7% y 8%.
Antes de las elecciones, el inversor podía encontrar créditos al 8% a un año. Sin embargo, ahora para alcanzar tales retornos, el ahorrista debe alargar duration y colocarse en plazos más largos.
Tal demanda de bonos corporativos se ha dado en línea con un boom de colocaciones de empresas locales en el mercado doméstico y global.
El mercado de emisiones de deuda corporativa en Argentina atraviesa un período de expansión histórica a comienzos de 2026.
Tras cerrar 2025 con un récord de colocaciones superior a los u$s 20.250 millones, la tendencia se mantiene firme con nuevas licitaciones de empresas de primera línea y sectores estratégicos.
Las grandes compañías argentinas aprovecharon el contexto para emitir deuda frente a una importante demanda por parte de los inversores, que buscan colocar los dólares a tasas que aun se muestran atractivas, a pesar de la importante compresión de spreads.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, detalló que en lo que respecta a la deuda corporativa en dólares, ve valor principalmente en compañías reguladas.
“La recomposición tarifaria ya empieza a trasladarse a ingresos y mejora la previsibilidad del flujo de fondos de las compañías regiladas. En ese marco, Edenor se destaca claramente: la suba de tarifas fortalece su ecuación financiera, reduce la dependencia de subsidios y mejora su perfil crediticio. Dentro de su curva, los bonos DNC70 y DNC80 resultan atractivos”, detalló.
Por otro lado, agregó que en el sector energético también le gusta YPF, especialmente en la parte corta de la curva. “El bono YMCIO 2029 combina una duration acotada con el potencial que puede aportar el desarrollo de Vaca Muerta en el mediano plazo”, indicó.
















