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Un reciente informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reveló que los bancos comenzaron el año con mayores requisitos para los créditos pese a la baja en la tasa de interés que se viene registrando.
El documento destaca que durante el primer trimestre se endurecieron las condiciones para el acceso a los préstamos a empresas y hogares al consumo (sin afectar a créditos prendarios o hipotecarios). En la misma línea, la mora llegó a niveles récord.
Las empresas buscan cada vez menos financiamiento
El Banco Central elabora de forma trimestral la Encuesta de Condiciones Crediticias, un documento que toma como muestra entidades financieras que representan el 90% del mercado de crédito al sector privado.
En el apartado de empresas, los bancos informaron que incrementaron significativamente los requisitos para dar préstamos tanto a pymes como a grandes compañías. A su vez, se registraron una reducción de montos máximos, un acortamiento en los plazos de pago y garantías más estrictas.

En la misma línea, otro dato relevante es que las entidades registraron una disminución significativa en la demanda crediticia para todos los tamaños de empresa, pese a la estabilización de la tasa de interés.
El dato suele estar asociado a menores inversiones, proyectos postergados y una menor necesidad de liquidez por parte de las compañías.
Pese a las cifras, el panorama es alentador. Se espera un repunte “moderado” en la demanda para el segundo trimestre entre las grandes firmas y una mejora menor en las pymes.
Menos créditos para las familias y mora récord
El documento elaborado por el Central también detalla que se endurecieron los requisitos en ítems relacionados con las tarjetas de crédito y otros préstamos al consumo.

Cayó la demanda en todas las líneas, en especial en las de tarjetas e hipotecas. Sin embargo, para los próximos meses se espera un repunte en los préstamos prendarios y de consumo.
La mayor cautela por parte de los bancos para prestar viene de la mano de un dato alarmante: la morosidad en el sistema financiero trepó hasta 6,7% en febrero, cuatro veces más que el mismo mes en 2025 (1,76%).
En los hogares, la irregularidad trepó hasta el 11,2%, el valor más alto desde hace dos décadas.
El guiño del Banco Central para bajar aún más las tasas
Días atrás, el BCRA modificó la normativa de encajes para los bancos para mejorar el acceso a los créditos. Por un lado, se flexibilizó la integración diaria mínima permitida, que pasó del 75% al 65%. Al mismo tiempo, se quitó el plano mínimo y máximo de los bonos elegibles para ser usados como encajes, por lo que las entidades financieras tendrán mayor flexibilidad para transformar activos en liquidez.
La medida apunta a dotar a las entidades financieras de mayor liquidez para que se liberen más pesos a la calle y, por ende, bajar la tasa de interés.
La baja en la TNA hace que para los bancos sea un poco más barato ofrecer créditos, lo que no siempre se traduce en una mejor tasa para el solicitante.
Las entidades financieras deben pagar un costo de fondeo, es decir, lo que tienen que pagar para conseguir el dinero luego de prestarlo. Si la tasa que el banco paga por un plazo fijo es de 20%, ese es el costo de fondeo.
De esta manera, aparece el “spread”, o también conocido como el margen de ganancia que se cobra por encima del costo de fondos. Si el costo de fondeo es de 20% y cobran una tasa por préstamo de 35%, el margen sirve para cubrir los gastos.
Si se flexibilizan los spreads, significa que los bancos achicaron su margen de ganancia para atraer clientes y que el crédito no sea tan prohibitivo.














