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La autorización del Banco Central de permitir que las empresas puedan recibir préstamos en dólares busca estimular la intermediación financiera en Argentina aprovechando el amplio volumen de ahorros en dólares.

Pero también incrementa con el tiempo la exposición del sistema bancario a riesgos crediticios asociados al tipo de cambio, según un informe de Moody’s.

Tras la fuerte aceleración del crecimiento del crédito en 2024 y principios de 2025, el volumen de originación de préstamos se ha moderado, particularmente desde finales de 2025, en medio del deterioro de los indicadores de riesgo de activos de los bancos.

Alerta

La medida también se implementa en un momento en que el sector bancario argentino continúa su transición hacia un modelo de negocios más tradicional, impulsado por la actividad crediticia.

Para Moody’s, cada vez más bancos están reorientando sus balances hacia el financiamiento al sector privado, dependiendo en mayor medida del crecimiento del crédito y de los márgenes financieros como motores de ganancias.

Paralelamente, la calidad de los activos se ha deteriorado tras la rápida expansión del crédito en 2024-25, con preocupaciones centradas principalmente en las carteras de consumo sin garantía, mientras que la calidad de los préstamos corporativos se ha mantenido resiliente.

La historia de fuertes depreciaciones cambiarias en Argentina muestra cómo el endeudamiento en dólares sin cobertura puede debilitar la capacidad de pago de los prestatarios durante períodos de estrés económico, precisa el paper.

Limitaciones

Aunque el límite del 15% restringe la exposición potencial, un aumento sostenido del crédito a prestatarios sin cobertura incrementaría la vulnerabilidad de los bancos frente a futuros shocks cambiarios.

En este contexto, Moody’s espera que cualquier expansión del crédito en moneda extranjera bajo la nueva medida se concentre en sectores que ya presentan cierto grado de dolarización, ya sea a través de los valores de sus activos, de sus prácticas de fijación de precios o de la generación de flujos de caja.

Concentración

Actualmente, el crédito en moneda extranjera está concentrado en sectores orientados a la exportación y vinculados a commodities, mientras que el crédito comercial en moneda local está más diversificado entre actividades orientadas al mercado interno.

Es probable que las actividades inmobiliarias, de construcción y automotrices se encuentren entre las principales beneficiarias, ya que sus inversiones, precios y valoraciones de activos suelen estar vinculados al dólar estadounidense.

Sin embargo, aun en estos sectores podrían surgir riesgos de activos, dado que siguen dependiendo de la actividad económica doméstica denominada en moneda local.

Riesgos

Los depósitos en moneda extranjera representaban aproximadamente el 29% del total de depósitos del sistema a agosto, casi el doble de la participación observada en 2023, mientras que los saldos se incrementaron casi tres veces durante el mismo período, superando ampliamente el crecimiento de los depósitos en pesos.

Al mismo tiempo, los préstamos en moneda extranjera representaban el 62% de los depósitos en moneda extranjera al 13 de agosto, lo que pone de manifiesto el importante colchón de liquidez que mantiene el sistema.

Colchón de liquidez

Sin embargo, es poco probable que esta capacidad adicional sea utilizada plenamente en el corto plazo.

El sistema bancario argentino ha mantenido tradicionalmente amplios colchones de liquidez en moneda extranjera, ya que los períodos de incertidumbre política y económica suelen provocar cambios en el comportamiento de los depositantes.

Asimismo, las relaciones préstamo-depósito continúan siendo considerablemente más bajas en moneda extranjera que en moneda local, lo que refleja la preferencia de los bancos por preservar su liquidez en divisas.

Elecciones

Con las elecciones presidenciales de 2027 en el horizonte, es probable que los bancos sigan priorizando la preservación de liquidez hasta que la resiliencia del actual marco macroeconómico sea puesta a prueba a través de futuros ciclos políticos y electorales.

Al ampliar los usos permitidos de los depósitos en moneda extranjera, incrementa el valor de estos depósitos como fuente de financiamiento y eventualmente podría permitir a los bancos ofrecer rendimientos más atractivos para captar fondos adicionales en dólares.

“Si la confianza en la estabilidad macroeconómica se mantiene a lo largo de los próximos ciclos electorales, una mayor proporción de los ahorros en dólares de Argentina podría migrar hacia el sistema bancario y respaldar una intermediación financiera más profunda con el tiempo”, concluye Moody’s.