

Mientras el mercado cambiario transita una tregua, con el dólar en calma, la City redirige las miradas hacia las reservas del Banco Central (BCRA), la liquidación de la cosecha, el mercado global, las tasas y la inflación.
El analista financiero Salvador Di Stefano, más conocido como el Gurú del Blue, señaló que un probable cese el fuego en la guerra Medio Oriente nos lleva a “una reconfiguración de los mercados” y analizó cuál será la suerte del dólar en este contexto.
En su último informe, el especialista planteó que en Argentina la tasa de interés “sigue siendo baja” y se espera que se ubique “por debajo de la inflación esperada”.
Para Di Stefano, esto genera un escenario de rendimientos negativos para los ahorristas que apuestan al peso.
“Cuando invertir en pesos es poco atractivo, habría que explorar otras variantes. Si tomamos febrero de 2026, la inflación de los últimos 12 meses fue del 33,2%, mientras que la tasa de devaluación del dólar mayorista fue del 32,1% anual, por ende, la inflación en dólares fue del 0,7%. Para ser competitivos deberíamos tener una inflación similar a la internacional, la inflación en Estados Unidos ronda el 2,7% anual, lo que indicaría que es probable que, en los próximos meses, el dólar aumentará en niveles similares o apenas inferiores a la inflación", explicó.

Qué va a pasar con el dólar según el Gurú del Blue
“Con una tasa de interés negativa contra la inflación, vamos a tener una preferencia por el dólar, en detrimento de los instrumentos en pesos, en este escenario vamos a ver a un dólar superando la barrera imaginaroa de los $ 1.400 y rumbo a los $ 1.500, de la mano de las compras del BCRA", afirmó el Gurú.
Con esto, aseguró que “hoy es preferible invertir en un bono en dólares que en un bono en pesos”. Y recomendó prorratear la inversión de acuerdo al perfil de riesgo de cada inversor “entre bonos con vencimientos en los años 2027, 2028 y 2029″. “Con esta inversión pasas el año electoral 2027 dolarizado”, añadió.
Para Di Stefano, el movimiento del tipo de cambio es un ajuste inevitable hacia la convergencia: “La inflación en dólares en nuestro país va a converger con la inflación americana”, que ronda el 2,7% anual.
En ese proceso, el dólar mayorista debería avanzar en línea con —o levemente por debajo de— la inflación doméstica, cerrando la brecha que hoy hace que los pesos rindan menos que los precios.















