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Las compras de dólares del BCRA y. por ello, el crecimiento de sus reservas, son música para el oído de los inversores. El "show me the money" que requería el mercado financiero de la entidad que preside Santiago Bausili se está verificando. Si bien el impacto en los papeles argentinos no se dio a pleno, comienzan a florecer los analistas que ponderan la actitud renovada del BCRA en el mercado cambiario.
“Tras conversaciones con altos responsables políticos y directores financieros de empresas, nuestra convicción en torno a la tesis de que la Argentina sigue siendo una casa barata en un barrio caro se ha fortalecido. Las valoraciones siguen siendo atractivas en comparación con sus pares, especialmente cuando se ajustan a la mejora de la disciplina fiscal, la disminución de los riesgos fiscales y la perspectiva de una recuperación sostenida de las reservas”, destaca Grit Capital en un reciente informe.
“Nuestra convicción en torno a la tesis de que la Argentina sigue siendo una casa barata en un barrio caro se ha fortalecido”, destaca Grit Capital
“A medida que la acumulación de reservas cobra mayor visibilidad, las principales objeciones planteadas por los inversores extranjeros, especialmente las preocupaciones relacionadas con la monetización y el deslizamiento del tipo de cambio, deberían perder fuerza gradualmente. Esta dinámica sienta las bases para una nueva compresión de los rendimientos a largo plazo, con un potencial alcista significativo para los inversores que se preparan ante una recalificación más amplia”, concluye.
Comparaciones
¿Cómo opera la Argentina en comparación con otros países? La comparación más inmediata es con Ecuador. Hace dos días el Santander publicó un análisis en el que resalta que la Argentina decidió no convalidar tasas altas para emitir deuda en los mercados de eurobonos pero continúa cotizando con una prima significativa respecto a Ecuador.
“Sigue siendo nuestra preferencia entre los bonos de alto rendimiento por la opcionalidad de la compresión de diferenciales. Se ha observado un cambio claro: Ecuador cotizó con una diferencia promedio de 100 a 200 puntos básicos respecto de la Argentina en el segundo semestre de 2025 y ahora cotiza entre 75 y 150 puntos básicos dentro de la Argentina desde diciembre de 2025. La Argentina continúa ofreciendo una prima de diferencial mucho mayor a Ecuador y a la mayoría de los demás créditos comparables de mercados emergentes CCC/B”, destaca.
Lo que preocupa de la Argentina es más el riesgo de refinanciamiento. Por ello es clave aliviar la carga de corto plazo y estirar los vencimientos.
Los pro y contra de la Argentina en esta competencia con Ecuador: tiene un saldo de eurobonos en circulación cuatro veces mayor y existe una gran disparidad en las necesidades de financiamiento en dólares, ya que Argentina debe obtener u$s 5100 millones en servicio anual de la deuda en eurobonos, frente a los tan solo u$s 1600 millones de Ecuador según la visión de la entidad española.
“Ecuador depende principalmente de multilaterales y mercados locales, con solo 1.000 millones de dólares en emisiones externas programadas para 2026 y una reducción neta de la liquidez externa”, consigna.
Programa del FMI
“El programa del FMI asume una emisión anual de deuda en el mercado internacional de u$s 4000 millones en 2026, que se incrementará gradualmente hasta u$s 6000 millones en 2029 para atender el servicio de la deuda externa (emisión de deuda externa neta prácticamente neutra). Este año se ha producido un retorno cauteloso a los mercados de capitales, recurriendo a estructuras creativas para minimizar el coste de la financiación y beneficiarse de la reinversión de las entradas”, agrega.
En definitiva, lo que preocupa de la Argentina es más el riesgo de refinanciamiento. Por ello es clave aliviar la carga de corto plazo y estirar los vencimientos. A ello apunta el plan oficial de canjear los bonos surgidos del fallido canje de deuda de Martín Guzmán en el 2020 por unos nuevos papeles y a más largo plazo.
“Los inversores extranjeros podrían ser más sensibles a las calificaciones crediticias, ya que Ecuador se beneficia de la mejora de Fitch a B- (técnicamente para los eurobonos, no para la calificación soberana) y ahora de una calificación compuesta de B- de S&P y Fitch. Esto aboga por un enfoque más activista para que Argentina interactúe con las agencias de calificación y mejore sus calificaciones crediticias (específicamente, Fitch y Moody’s)”, concluye.
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