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El dólar minorista subió $10 (+0,8%) este lunes hasta los $ 1305 y recalentó los paralelos, con un MEP que cerró en $ 1295 y un CCL en $ 1297 (+0,7% los dos). El blue no se quedó atrás y escaló $ 5 (0,4%) hasta los $ 1320, bastante por debajo de los $ 1360 que alcanzó hace apenas 13 días, pero arriba del que parece ser su nuevo piso, los $ 1300. La volatilidad cambiaria, que parecía domada por las tasas altas, revivió en el inicio de una nueva semana que será clave para definir el sendero del tipo de cambio y los rendimientos en pesos.

"El dólar es la madre de todas las variables, está presionado al alza (con un MEP en $ 1292 que no baja) a pesar de las intervenciones en el mercado monetario del Gobierno, con el BCRA que apareció sorpresivamente y tomó repos a los bancos el viernes al 43,5%", señala a El Cronista Saúl Musicante, coordinador de Operaciones & Research de SyC Inversiones. Este lunes lo volvió a hacer y pagó hasta 50% por los títulos a un día, intervino otra vez en el mercado de pases ante el recalentamiento del dólar.

En este contexto, la licitación que anunció el Tesoro el viernes para este martes será clave para ver la respuesta del mercado y la reacción del Gobierno. Al igual que todo el mercado, en las cuevas de la City hay expectativa sobre esa convocatoria, que será el martes 29 de julio y se constituirá como un momento clave para frenar la volatilidad en los rendimientos que generó el fin de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), pero el Gobierno tiene que encontrar el equilibrio entre captar los pesos con una oferta atractiva y que tampoco le quede demasiado alta.

En la City aguardan que afloje un poco la rienda. "Esperemos que se enfríen un poco las tasas", dice un operador del informal a este medio. Y es que, en las últimas semanas, la fuerte suba del rendimiento de las cauciones bursátiles, que llegaron a tocar el 109% intradiadiario el martes pasado, y de las Lecap, que también presionaron fuerte al alza, golpeó fuerte al sector.

Salvador Di Stefano: "Hoy conviene vender dólar y colocar los pesos en tasa".

Los ahorristas e inversores frenaron por unos días su apetito dolarizador, que venía motorizado por el contexto electoral, las vacaciones de invierno y el pago de aguinaldo de junio principalmente y fueron a instrumentos en pesos al ver un negocio inigualable en la decisión del Gobierno de subir los rendimientos para frenar la escalada del tipo de cambio que se vio tras el fin de las LEFI.

El dólar blue, con menos actividad

Eso se dio en un contexto en el que, según refleja a este medio Gustavo Quintana, de PR Operadores de Cambio,"hay muy poca actividad en el mercado del informal". La oferta escasea ya que, desde la liberación del cepo para personas humanas, el blue perdió profundidad y liquidez.

Tal como plantea el analista Salvador Di Stefano, "hoy conviene vender dólar y colocar los pesos en tasa". Según sus cálculos, si hoy un ahorrista se deshace se sus billetes verdes en el mercado informal se obtiene una ganancia de unos $ 500 por dólar, o sea que es equivalente a un tipo de cambio de unos $ 1800, claro que eso depende del instrumento al que decida volcarse el inversor, pero algunos bonos dan rendimientos de hasta cas 60%.

Así, el gran problema que enfrentan las cuevas es que "es un mercado que opera con entrega física del producto y ahora tiene mucha competencia con otras opciones".

El  dólar es la madre de todas las variables en la economía argentina.
El  dólar es la madre de todas las variables en la economía argentina.

Lo que mantiene en ejercicio al dólar blue es la economía en negro principalmente y las operaciones que hacen varias empresas para pagar importaciones y otras deudas en el exterior con USDT, dólar cripto. Los operadores del informal ofrecen ese puente para evitar procesos engorrosos de pago y un mejor tipo de cambio.

El piso del blue ahora parece ser los $ 1300 pero todo se trata de oferta y demanda en esa plaza y el gran desafío del Gobierno este martes será lograr el rollover de $ 11,8 billones porque sabe que el flujo de pesos que no pueda colocar irá a hacer presión sobre el dólar en todas sus formas, incluido el blue.

La expectativa es que los bancos no renovarán el total y el resto presionará sobre el tipo de cambio al alza. Los cueveros esperan los pesos que queden sueltos con los brazos abiertos y saben que de acá a octubre tienen terreno fértil para operar, aunque con un mercado muy reducido tras la apertura del cepo.

"El tema es que las formas de arbitraje en plazos cortísimos (de acá a las elecciones) estimulan a observar las acciones del Gobierno para contener los distintos tipos de cambio. El blue no será la excepción", señala el economista Pablo Ferrari. En un contexto electoral, los analistas consideran que no se detendrá la presión cambiaria y el Gobierno tendrá un fuerte desafío calibrando las tasas.

El blue será pista de juego para quienes quieran sacar mayor ganancia y tengan dólares físicos en su poder o quieran aprovechar algunos momentos clave en los que la brecha, que seguirá reducida, se amplié algo, pero los operadores de ese mercado saben que el juego pasa por los mercados oficiales por estos días básicamente.