Subir o no subir

Dólar: advierten riesgos de acelerar la devaluación diaria sin mover la tasa

Economistas sostienen que si el BCRA acelera el crawling peg, deberá mejorar la remuneración de los pesos, para que no haya desincentivos a comerciar granos. A la vez, un alza de tasas aumentaría los intereses por Leliq y pases.

En un contexto de reservas netas al límite y de restricciones en aumento para cuidar lo que queda, el Banco Central (BCRA) se encuentra ante una paradoja. Por un lado, es posible que deba incrementar las devaluaciones diarias del peso para que el tipo de cambio no se atrase y no se sigan perdiendo dólares. Pero, para hacerlo, señalan los especialistas, deberá aumentar la tasa de interés, de manera tal que no decaigan las liquidaciones del agro.

El último casillero de este callejón es que un incremento en la tasa de política monetaria redundaría en un incremento de los intereses que debe pagar el BCRA a los bancos por suscribir Leliq y pases.

"Los exportadores tienen incentivos a retrasar lo máximo posible la liquidación de divisas, financiándose en tasas en pesos inferiores a las tasas implícitas en los futuros de dólar, y los importadores a acelerar sus compras", señaló el último informe del broker Buenos Aires Valores (BAVSA).

En tanto, el director de la consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, indicó: "No se puede poner el tipo de cambio a correr a un ritmo superior al de la tasa de interés en pesos. Sino, el que está en soja le conviene financiarse en pesos y no vender la soja, ya que gana el diferencial entre la tasa de devaluación del oficial y la tasa a la que se logra financiar".

En línea con esta apreciación, Caamaño agregó que si se acelera el crawling peg tiene que haber una consistencia con la política monetaria y "esa consistencia se logra moviendo antes la tasa".

A modo de ejemplo, el director de Ledesma sintetizó: "Si el crawling peg empieza a viajar al 3% mensual, la tasa debería ir a un 4% y, en este marco, la inflación se podría ir a 5%. No vas a lograr que no se aprecie el tipo de cambio, sino que se aprecie un poco más lento".

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En lo que va de 2021, el tipo de cambio oficial se apreció más de un 17% en relación a las monedas contra las que comercia, a raíz del salto inflacionario y del pausado incremento nominal. En tanto, la tasa sigue intacta en 38% desde noviembre del año pasado. Ello a pesar de que todos los países de la región vienen incrementando sus tasas nominales.

Por ejemplo en Brasil, en lo que va del año, saltó de 2% a 7,8% entre noviembre 2020 y noviembre 2021. En Chile pasó de 0,5% a 0,2 por ciento.

Sin embargo, subir tasas no es gratuito, ya que tendría impacto en la emisión endógena que hace el BCRA para pagarles a los bancos. Delphos Investment realizó el siguiente ejercicio: si el acuerdo con el FMI implicara una suba de tasas de los pasivos no monetarios de 6 puntos porcentuales (en torno al 40% TNA entre Leliq y Pases) y llevara las tasas minoristas a niveles más cercanos a la inflación, esto implicaría una suba del déficit cuasifiscal en 2022 al 3,6% del PBI ($ 2,4 billones), equivalente al 70% de la base monetaria de diciembre de 2021.

Añade Delphos: "Un escenario más hawkish, con una suba escalonada de 11 puntos porcentuales, implicaría que el déficit cuasifiscal superare cómodamente el 4% del PBI el año que viene. Esto sería beneficioso para reducir presiones cambiarias que enfrenta el Banco Central a corto plazo, pero no se puede soslayar el impacto inflacionario a mediano plazo, en un entorno donde el crecimiento no podría superar el 4/5% anual por las restricciones que implicará para el comercio exterior la necesidad de acumular divisas".

En tanto, Javier Casabal, estratega de AdCap, recordó que en 2013 el BCRA empezó a acelerar el ritmo de devaluación en noviembre desde niveles de 20% hasta alrededor de 60% en términos anualizados. Y consignó: "Ante un escenario así, era claro que las tasas en pesos tenían que subir en consecuencia. Pero, inicialmente, se generó el efecto opuesto al deseado y el Central tuvo que seguir vendiendo dólares".

Por esto último, según explicó Casabal, "más importante que el nivel de las tasa en pesos es que el mercado crea que ya no habrá un salto cambiario en el futuro. Eso solo ocurrió luego del salto discreto hasta $ 8 el 24 de Enero de 2014. Recién ahí fue cuando el BCRA volvió a comprar dólares".

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