Deuda provincial, opción rentable para inversores arriesgados

Con características particulares y escasa liquidez, se encuentran algunas "perlitas", con altos rendimientos y cupones a pagar en los próximos cinco años. Neuquén y Córdoba contrastan con Buenos Aires y Entre Ríos.

Aunque por sus características particulares, el mercado de bonos provinciales resulte bastante acotado, las recientes noticias de restructuración -o de virtual default-, abren algunas oportunidades de inversión. El acuerdo entre la provincia de Córdoba con sus acreedores al comienzo de esta semana sumó un instrumento más con rendimientos atractivos, para inversores que no temen al riesgo argentino.

La provincia gobernada por Juan Schiaretti consiguió, tras una dura negociación, extender vencimientos por entre dos y cinco años y recortar los cupones de sus bonos, en un promedio de 7,23% a 6,08%, partiendo de 3% en 2021 y llegando a 5% en 2022. "Caracterizada como rebelde y desobediente, la Provincia de Córdoba una vez más hizo caso omiso de las recomendaciones que venían desde la Nación y cerró un acuerdo mucho más generoso para los acreedores que lo realizado por Nación", marcaron desde la consultora Delphos.

Cordoba sumó así un instrumento con vencimiento en 2026, que tiene una TIR de 16,5% y una tasa de rendimiento de 5,2%. Y otra característica: tiene un laminado mínimo bajo, por lo que pueden acceder a el inversores minoristas. Pedro Siaba, de PPI, explicó: "A diferencia del resto de los subsoberanos, que tienen láminas mínimas muy elevadas y escasa liquidez, al bono Córdoba 2026 y al de Neuquén 2025 los inversores minoristas pueden entrar, incluso desde la Bolsa".

Neuquén es otra de las provincias que reestructuró exitosamente su deuda. Completan este grupo Mendoza, Chubut y Río Negro. Todas tuvieron ofertas más favorables para los inversores. "Neuquén es otra provincia interesante, ya despejó sus pagos hasta 2025, e incluso para sus bonos no garantizados por regalías lucen atractivos. Eso sí, para inversores que no temen al riesgo", remarcó Siaba.

Si bien el menú de bonos subsoberanos es acotado, hay opciones que pueden generar un buen deal. Para Ezequiel Zambaglione, de Balanz, "hay ciertas oportunidades en bonos chicos, que pagan cupón. Y si la view del inversor es que la Argentina no va a entrar en una profunda crisis de balanza de pagos en los próximos años, pueden resultar una buena jugada. Como por ejemplo, el de la provincia de Santa Fe a 2023", dijo, y añadió: "Cuando se hace el cashflow, hay pagos interesantes: tienen cupones más altos y pagan amortizaciones. Entonces, son más atractivos que el soberano, que no paga nada", marcó.

En el extremo opuesto están aquellas administraciones provinciales que no logran torcer la negociación con sus acreedores a su favor, como Buenos Aires, que en 2020 no cumplió con obligaciones por u$s 1031 millones, 70% de sus obligaciones para 2020, y la de Entre Ríos, acosada por los acreedores que demandaron en Nueva York el pago de intereses caídos del Bono ER 25, emitido en 2017.

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