Desde el sábado a la madrugada en Buenos Aires, todo gira en función de Medio Oriente: el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán hizo que las decisiones de inversión se basen en las novedades provenientes de la zona de conflicto.
La apertura de ayer en Nueva York fue de manual: como en toda guerra, los mercados reaccionaron con inversores a la busca de refugio, desde el oro hasta el dólar, caída en acciones y alza en el precio del petróleo.
En el postcierre, Irán anunció el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo del mundo, lo que gatilló nuevas alzas del crudo del 6%, a más de u$s 71. Hoy, el WTI volvió a subir y ya supera los u$s 80.
En la plaza local, el fin de las operaciones halló al dólar en baja a $ 1415, con retroceso del 0,4%, y el riesgo país cediendo 1,5% a 567 puntos. El BCRA compró u$s 70 millones.
Las tasas de interés tras un cierre en febrero en baja, se mantuvieron ligeramente por encima del 20% anual, para la referencia obligada de corto plazo que es la caución. El dólar MEP y CCL clausuraron la jornada sin grandes variaciones a $ 1415 y 1460 pesos.
Para Aurum Valores, “con la fuerte escalada del conflicto en Medio Oriente y la aparente búsqueda desde Irán de obligar a que otros países participen en el evento, el mercado recibió la semana con fuertes subas en el petróleo y la volatilidad. Aunque Trump dirigió su campaña presidencial en contra de un conflicto en Irán, y luego mantuvo este mandato con el objetivo firme de bajar la inflación y el precio del petróleo, la decisión que tomó la Casa Blanca este fin de semana podría impactar a la desaceleración de precios”.

“Recordamos que el shock del petróleo viene de la mano de que Irán influye sobre el Estrecho de Ormuz, un foco de tránsito de buques de petróleo más que relevante para la oferta mundial del combustible. El cierre de esta línea de tránsito genera una prima de transporte, riesgos y seguros que se reflejan en el precio de la materia prima y, por consiguiente, en el resto de la línea de producción”, concluye.
Reacción al discurso de Milei
Otro de los condimentos de la jornada fue la reacción del mercado al discurso de Javier Milei en la inauguración del período ordinario de sesiones del Congreso. Un informe del BTG Pactual, “Flash Argentina” analizó la presentación del Presidente. “Su extenso discurso se centró en los logros del gobierno durante los dos años de mandato, dedicándose, como de costumbre, a describir el desafiante legado heredado de la gestión anterior.
El tono combativo característico del presidente se hizo evidente en varias ocasiones, y Milei se detuvo en varios puntos para criticar a los legisladores kirchneristas. Los insultos del presidente fueron todo menos sutiles, y los representantes kirchneristas fueron calificados de corruptos e ignorantes, entre muchos otros adjetivos”, consignó.
EL BTG Pactual además agregó que “Milei destacó los avances logrados en el Congreso en las últimas semanas, calificándolo como el Congreso más reformista de la historia y analizó brevemente las reformas que el gobierno planea presentar al Congreso, sin ofrecer muchos detalles. Subrayó los recientes avances en la agenda legislativa y calificó las recientes sesiones extraordinarias del Congreso como las más productivas de la historia”.
“Si bien atacó a los representantes peronistas varias veces a lo largo de su discurso, interrumpiéndolo en varios momentos para discutir con legisladores kirchneristas, agradeció a la Cámara de Diputados y al Senado su importante papel en la aprobación de leyes recientes. Los miembros del gabinete también recibieron elogios, en particular el ministro de Economía, Luis Caputo. El discurso no puede calificarse de moderado, pero el presidente, en general, reservó sus críticas para sus oponentes más acérrimos, evitando una confrontación directa con aliados y gobernadores. La estrategia política detrás del discurso fue confrontar permanentemente al kirchnerismo, reforzando la división política, la llamada grieta”, concluye.
¿Qué se espera de ahora en más? Para Donald Trump, el conflicto podría durar cuatro o cinco semanas. Los mercados contemplan que es un fenómeno de corto plazo, algo que también señaló el ministro Luis Caputo en El Cronista Stream ayer, donde destacó que podría ser algo “coyuntural”. Los inversores por lo pronto giraron la perilla y están en “risk off”.
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