Descubren que el indicador de la volatilidad del mercado estaría siendo manipulado

Se trata del famoso indicador VIX, que acaba de sufrir fuertes oscilaciones durante las últimas semanas, en paralelo al derrumbe que sufrieron los mercados en febrero

"Con la verdad, no ofendo ni temo", sostuvo hace más de dos siglos el gran prócer uruguayo José Gervasio Artigas, algo que hoy deberían tener en cuenta varios operadores del CBOE (Chicago Board Options Exchange). Porque allí, en la mayor bolsa de opciones de EE.UU., se acaba de descubrir la manipulación de uno de sus indicadores líderes.

Se trata del VIX, mejor conocido como "índice del miedo", que sirve para medir la volatilidad de los mercados financieros estadounidenses (está correlacionado de manera inversa con los movimientos de las opciones del S&P 500), y que todos los inversores y analistas tienen muy en cuenta cuando el precio de las acciones empieza a moverse de manera significativa.

Y justamente, el VIX acaba de sufrir fuertes oscilaciones durante las últimas semanas, en paralelo al derrumbe que sufrieron los mercados financieros desde principios de febrero.

Si durante el último año este indicador se mantuvo bastante estable, dentro de un rango de entre 10 y 15 puntos (el mínimo histórico), en tan solo cuatro ruedas (del jueves 1 al martes 6 de febrero) llegó a pegar un salto hasta superar las 50 unidades, generando bastante pánico en los mercados. Sin embargo, como si se tratara de una montaña rusa, el VIX volvió a bajar hasta ubicarse cerca de los 18 puntos.

Un monstruo que no asusta

A pesar de que el VIX sea un índice que se sigue con preocupación cuando empieza a oscilar fuertemente, la noticia de que podría estar siendo manipulado cayó como una bomba en Wall Street. Fue Bloomberg la que dio la voz de alerta, a partir de una denuncia anónima de un operador que contactó a la SEC (Securities and Exchange Commission), organismo a cargo del control de los mercados financieros, y a la CFTC (Commodities Futures Trading Commission), que se ocupa de los de productos derivados.

La manipulación del VIX se habría realizado a través de un error informático del indicador, según el denunciante: "Gracias a sofisticados algoritmos, los operadores pueden hacer subir o bajar el índice, simplemente enviando precios para las opciones en el S&P 500 sin necesidad de iniciar físicamente una operación o de comprometer suma alguna de capital". El comentario fue transmitido a Bloomberg por su abogado, Jason Zuckerman, quien explicó que su cliente ocupa "un cargo senior en una de las mayores entidades financieras del mundo".

"Gracias a sofisticados algoritmos, los operadores pueden hacer subir o bajar el índice, simplemente enviando precios para las opciones en el S&P 500 sin necesidad de iniciar físicamente una operación o de comprometer suma alguna de capital", sostuvo el denunciante de la manipulación.

Según el denunciante anónimo, estos operadores habrían montado una estafa que les permitió embolsarse miles de millones de dólares, aprovechando la gran cantidad de productos financieros que "apuestan" a las variaciones del VIX. Encima, durante el año pasado se puso de moda invertir esperando una baja del índice del miedo, teniendo en cuenta que la volatilidad había casi desaparecido (lo que en los mercados se conoce como "short vol").

Una apuesta popular que terminó mal

Hasta fines de enero pasado, esta apuesta resultó ser la tercera más popular, según una encuesta de Bank of America Merrill Lynch entre gerentes financieros, por detrás de la baja del dólar y de la recuperación de las acciones tecnológicas de las "big five" de EE.UU. (también conocidas como "FAAANG": Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google) y las "big three" de China (o "BAT": Baidu, Alibaba y Tencent). Pero quienes decidieron "jugársela" a que el VIX seguiría hacia abajo terminaron sufriendo enormes pérdidas. Esto fue lo le pasó a los bancos Crédit Suisse y Nomura, que se vieron obligados a cerrar varios fondos especializados.

Además, según los especialistas, la recompra de posiciones "short" habría amplificado la extrema volatilidad (valga la redundancia) del índice VIX e incrementado aún más el derrumbe de los mercados.

De acuerdo con Sandy Rattray, uno de los cofundadores del índice del miedo, "el VIX pasó de ser una medida de algo, a algo que influye sobre lo que trata de medir". Por más que parezca un trabalenguas, la realidad es que cada vez más analistas y operadores empiezan a dudar del indicador, un poco lo que sucedió con la tasa interbancaria Libor de la bolsa de Londres, cuando en 2012 se supo que también había sido manipulada.

Salir a defenderse

Por supuesto, si se pone en duda la veracidad de indicadores líderes como ocurrió con la Libor, y ahora con el VIX, el prestigio de quienes lo gestionan también pasa a estar en entredicho.

Por eso las autoridades del CBOE salieron a aclarar que se tomaban "muy en serio la supervisión de nuestros mercados y de nuestras responsabilidades regulatorias". Pero al mismo tiempo, pusieron en duda la relación entre el VIX, los contratos de futuros vinculados con el índice del miedo y los fondos índices correlacionados con la volatilidad. Una forma elegante de desestimar la denuncia anónima y de quitarle hierro al asunto.

A pesar de ello, el problema para el operador de Chicago no es menor, porque el VIX representaría un 25% de sus ingresos (a través de los productos financieros vinculados con el famoso indicador). De ahí que los analistas y operadores estén muy atentos a la caída que viene sufriendo el precio de la acción del CBOE desde que se dio el mini-crack en los mercados: del 1´ de febrero al cierre de la semana pasada, el valor del papel perdió un 18%. Por eso, nadie mejor que Artigas, el "Gran Oriental", para recordar a todos que el VIX deja de asustar si sus variaciones son producto de la manipulación de unos vivos.

Tags relacionados

Más de Finanzas y Mercados