FINANCIAL TIMES

Increíble: los precios de los autos usados disparan la inflación en EE.UU.

Las limitaciones para producir unidades nuevas y el aumento de la demanda convierten al incremento de los precios de los vehículos en un dato clave para la Reserva Federal

El mes pasado, Carey Cherner, un vendedor de autos usados de Kensington (estado de Maryland), tardó menos de 12 horas en vender una pickup Ford F-150 del año 2001 con casi 300.000 kilómetros. Se vendió a u$s 7500, 50% más de lo habitual.

La experiencia de Cherner no es la única en el mercado estadounidense de autos usados, donde los precios están subiendo con rapidez. El sector está en el corazón de las crecientes presiones inflacionarias del país, y por esa razón pasó a ser un tema de gran interés para las autoridades de Washington.

"Hay más gente comprando autos que autos en el mercado, lo que hace que se vuelva un poco loco", dijo Cherner.

Insólitamente, los funcionarios están viendo los precios de los coches usados como indicador de la futura trayectoria de la inflación

Si las subas de precios se consolidan y se extienden a otras partes de la economía, Estados Unidos podría enfrentarse a un período prolongado de sobrecalentamiento por primera vez en décadas, lo que supondrá un gran desafío para la Reserva Federal estadounidense y los responsables de la política económica de Joe Biden.

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El costo de los autos y camiones usados trepó 10% de marzo a abril, y subió 21% comparado con el mismo mes de 2020, convirtiéndose en uno de los principales causantes del aumento interanual de 4,2% que registró el índice de precios al consumidor elaborado por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, fue de 3%.

Ernie García, fundador de la plataforma online de venta de vehículos usados Carvana, dijo: "No hay duda de que los precios están más altos que nunca y están subiendo más rápido que nunca".

Las autoridades políticas insisten en que de a poco disminuirán las presiones, porque opinan que la tendencia inflacionaria general será mayormente transitoria.

En un discurso pronunciado el martes, Lael Brainard, gobernador de la Reserva Federal, dijo que aunque las presiones sobre el precio de los autos usados "pueden persistir durante los meses de verano, creo que disminuirán y probablemente los precios se inviertan un poco en los trimestres siguientes".

Goldman Sachs predice que la inflación subyacente de Estados Unidos llegará a un pico de 3,6% interanual en junio, para luego ceder a 3,5% hacia fin de año

Pero aunque muchos economistas coinciden en que las presiones inflacionarias probablemente sean temporales, también reconocen que la incertidumbre sobre las perspectivas económicas es enorme; mientras la pandemia retrocede en Estados Unidos, los consumidores disponen de ahorros y de la ayuda del gobierno;  y al mismo tiempo las cadenas de abastecimiento se ven afectadas por cuellos de botella.

"Estamos viendo un nivel de estímulo que no tiene precedentes en los últimos 50 años, además de otras formas de apoyo al gasto. Son aguas realmente desconocidas y tenemos que ser humildes", dijo Nathan Sheets, economista jefe de PGIM Fixed Income y ex subsecretario del Tesoro estadounidense. "¿Qué tan seguro estoy de que tengo razón en que la inflación se va a disipar? Probablemente en un 80%".

Lo que causa la suba de los precios es la ralentización de la producción de autos nuevos provocada por los confinamientos y la escasez de semiconductores.

Además -algo inusual en una recesión-, disminuyó el número de clientes que no cumplen con las cuotas de financiación de sus vehículos y que, por lo tanto, deben devolverlos. Eso interrumpió otra fuente de abastecimiento para las concesionarias como la de Cherner.

La demanda, por su parte, se disparó. Los estadounidenses ya no eligen el transporte público por la pandemia. Las medidas de estímulo los alentó a gastar. 

Y las compañías de alquiler de autos que vendieron sus flotas cuando los viajes se desplomaron el año pasado, ahora se apuran a reconstruirlas con vehículos usados.

El mercado "está increíblemente ajustado: hay más demanda... que está respaldada por el estímulo fiscal, así que es como una tormenta perfecta. Y lo estamos viendo claramente en los precios", dijo Laura Rosner, economista senior de MacroPolicy Perspectives.

Pero Jonathan Smoke, de Cox Automotive, una consultora para concesionarias de autos, señaló que "varios indicadores de lo que está ocurriendo en nuestras subastas" sugieren que "es probable que la tendencia alcista de los precios llegue a su fin".

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Esto lleva a los economistas y los funcionarios estadounidenses a plantear cuánto tiempo tardará la evolución de los precios en regresar a niveles más cercanos al objetivo promedio de la Fed fijado en 2%, que permite una cierta sobrerreacción.

Goldman Sachs predice que la inflación subyacente llegará a un máximo de 3,6% interanual en junio, bajará ligeramente a 3,5% a fines de año y se ubicará en un promedio de 2,7% en 2022.

Traducción: Mariana Oriolo

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