

Limpiar el inodoro es uno de los pasos más tediosos de las rutinas de limpieza, pues el sarro acumulado en las paredes y superficies puede resultar trabajoso de quitar si no se escogen los elementos adecuados.
En ese marco, aunque existen un sinfín de alternativas comerciales para llevar a cabo esta tarea, utilizar sal y hielo en el inodoro es un truco natural y sencillo de implementar para agilizar este momento y remover los residuos con mayor facilidad.
Tirar sal y hielo en el inodoro: para qué sirve y por qué lo recomiendan
Utilizar sal y hielo para limpiar el inodoro es un método casero para ayudar a desprender residuos, reducir manchas y mejorar el olor del sanitario de forma sencilla.
La sal funciona como un abrasivo suave para aflojar la suciedad adherida, mientras que el hielo con su fricción y temperatura puede ablandar los residuos.
Si bien este método no reemplaza la limpieza profunda con cepillo y desinfectante, puede utilizarse como complemento para contribuir a desprender la suciedad antes de frotar el interior de inodoro.

Cómo poner en práctica el truco casero de la sal y el hielo en el inodoro
Para poner en práctica este truco será necesario
- Colocar 1 taza de cubos de hielo en el inodoro
- Agregar 2 o 3 cucarachas de sal gruesa directamente
- Dejar que la mezcla repose entre 5 y 10 minutos para que la suciedad llegue a removerse
- Posteriormente limpiar el inodoro como de costumbre
Cada cuánto se aconseja tirar sal y hielo en el inodoro
El consejo es aplicar esta muestra una vez por semana para realizar una limpieza de mayor profundidad.











