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Cuba: la salida del último Castro baja el telón de la era revolucionaria

El paso al costado que dará Raúl, el hermano de Fidel, como jefe del partido comunista se produce mientras el país enfrenta a una grave crisis económica

El último Castro de Cuba está a punto de abandonar la escena política. Raúl, el hermano de Fidel de 89 años, cederá el poder a una generación más joven durante el congreso del partido comunista que se celebrará esta semana, que también tendrá que lidiar con una grave crisis económica y la creciente disidencia política.

Fidel Castro, fallecido en 2016 y su hermano Raúl.

El partido comunista, que ha gobernado Cuba sin oposición desde la revolución de 1959, está cercado por la pandemia de coronavirus, las sanciones de Estados Unidos, la escasez crónica de productos básicos y una población impaciente por las torpezas burocráticas y las largas colas para conseguir artículos de primera necesidad.

"Creo que nunca vi las cosas tan mal como ahora", dijo Anaida González, profesora de enfermería jubilada en la provincia central de Camagüey. "Este es un país ganadero, pero no hay leche, manteca, yogur o carne. La gente es muy crítica y está preocupada por esto y la pandemia, y por nada más".

Raúl Castro dejará de ser el primer secretario del partido, la verdadera fuente de poder en la isla, y comandante de las fuerzas armadas, tras cumplir dos mandatos de cinco años. Sucedió a su hermano Fidel, que le cedió el poder varios años antes de su muerte en 2016.

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En el último congreso del partido, hace cinco años, Raúl Castro sugirió que los demás revolucionarios de edad similar a la suya que quedaban en el todopoderoso politburó se retiraran con él.

Carlos Saladrigas, un empresario cubano-estadounidense y jefe del Grupo de Estudios Cubanos que aboga por el compromiso con Cuba, dijo que el cambio de guardia "marcará realmente una nueva era en la que un Castro no ocupará ningún cargo en el gobierno de Cuba."

Se cree que el presidente Miguel Díaz-Canel, el protegido de 60 años de Castro, ocupará su lugar, lo que dará por concluida una larga transición de los veteranos revolucionarios a la generación nacida después de 1959.

Un empresario cubano-estadounidense emigrado dijo refiriéndose al presidente: "Ha sido capaz de sortear tiempos difíciles, pero ahora tiene que mejorar su juego y tomar el control efectivo. Debe mostrar imaginación e iniciativa para lidiar con la crisis económica y la creciente ola de rechazo proveniente de las bases".

En sus tres años como presidente, Díaz-Canel ha tenido que enfrentar la pandemia, la mayor hostilidad de la administración Trump y el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, además de la mayor disconformidad con el sistema de partido único de Cuba a raíz del creciente uso de Internet.

Las importaciones necesarias como los alimentos, el combustible y las materias primas cayeron 40% y la economía se contrajo 11% en 2020, según el gobierno. Cuba importa más del 60% de los alimentos que consume. El turismo, una fuente de ingresos clave, también se vio diezmado por la pandemia.

En el congreso del partido, que durará cuatro días y comienza el 16 de abril, los participantes elogiarán el manejo de la pandemia por parte del país, con una baja mortalidad, las brigadas médicas en el extranjero y el avance de las vacunas nacionales como prueba de que los valores de Fidel Castro siguen guiando la política.

Pero, al mismo tiempo, se espera que el congreso redoble la apuesta en cuanto a la primera reforma monetaria de importancia en Cuba, presentada en algunos medios de comunicación estatales como el "cambio más radical en la vida cotidiana desde la revolución de 1959".

La reforma monetaria se aprobó hace una década después de la llegada de Raúl Castro al poder, pero recién se aplicó en el ámbito del plan de crisis pandémica para aumentar las exportaciones, limitar las importaciones, mejorar la eficiencia y recortar los subsidios.

Unificó su sistema de doble moneda desde el 1 de enero, lo que implicó una devaluación del peso de más del 2000%. Terminó dolarizando partes de la economía y provocó un alza de la inflación que los economistas estiman que llegará a 500% este año.

Las medidas vinieron acompañadas de fuertes aumentos salariales para los empleados y pensionados del Estado, pero no para el otro 40% de los trabajadores del sector privado, la agricultura y la economía informal.

Frente a eso, los exiliados, disidentes y algunos expertos pronostican un colapso inminente. Exigen que el gobierno de Joe Biden mantenga las sanciones de la era Trump para mantener la presión sobre La Habana mientras, a través de las redes sociales, instan a los cubanos a rebelarse.

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En los últimos meses, un grupo de activistas y artistas independientes conocido como el movimiento de San Isidro enfrentaron al gobierno por la la falta de libertad de expresión; organizaron una manifestación sin precedentes frente al ministerio de cultura y una pequeña concentración en uno de los barrios más pobres de la capital, donde un grupo de residentes impidió que la policía arrestara a un artista de rap disidente.

Otro grupo de manifestantes dice estar en huelga de hambre en el este de Cuba, aparentemente programada para coincidir con el congreso del partido.

William LeoGrande, profesor de gobierno y experto en Cuba de la American University, dijo que cree que el ritmo de las reformas económicas se acelerará después del congreso, pero no necesariamente la tolerancia política.

El enfoque de Díaz-Canel está "en línea con la estrategia de Raúl Castro de mantener un estricto control político mientras se realizan cambios económicos difíciles", dijo.

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El partido y su poderosa ala juvenil parecen sentir confianza. "Las complejas condiciones en las que se despliega la Revolución Cubana... nos permiten prever escenarios más desafiantes en los próximos años", dice un documento preparatorio sobre el desarrollo de los cuadros, citado por el diario del partido, Granma.

Un empresario extranjero con décadas de experiencia trabajando con Cuba lo resumió: "Mientras Estados Unidos mantenga el embargo y las hostilidades, el sistema es seguro y relativamente estable. Si eso desapareciera, el sistema tendría que ajustarse y adaptarse más rápido de lo que podría".

Traducción: Mariana Oriolo


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Comentarios

  • RF

    Roberto Farias

    Hace 26 días

    POBRE ESA GENTE, TIENE UN PAIS HECHO PEDAZO DONDE NO CONOCE LA LIBERTAD...........ESA LIBERTAD QUE SEGUN ESTOS DELINCUENTES DE LOS CASTRO LE DIO LA REVOLUCION.................LA REVOLUCION DEL HAMBRE Y EL ABANDONO, FUE LO UNICO QUE PASO EN CUBA

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