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China está a punto de destronar a Japón como el mayor exportador de autos: cómo lo logró

Las exportaciones impulsan la industria ante los problemas de los fabricantes para vender en el país.

China se convertirá este año en el mayor exportador mundial de automóviles, superando a Japón. Este hito marcará el fin de décadas de dominio de los grupos europeos, estadounidenses, japoneses y surcoreanos. Sin embargo, el ascenso mundial de China se debe a los profundos problemas estructurales de la industria automovilística nacional, que amenazan con afectar a los mercados de todo el mundo.

El desajuste entre la producción de las fábricas chinas y la demanda local se ha visto provocado en parte por las previsiones erróneas de los ejecutivos de la industria sobre tres tendencias clave: el rápido declive de las ventas de autos con motor de combustión interna; la popularidad de los vehículos eléctricos (VE); y la menor necesidad de vehículos de propios a medida que crece la movilidad compartida entre una población china cada vez más urbanizada.

El resultado ha sido un "exceso de capacidad masivo" en el número de vehículos producidos en las fábricas de todo el país, según Bill Russo, exresponsable de Chrysler en China y fundador de la consultora Automobility. "Tenemos un excedente de 25 millones de unidades que no se utilizan", explica.

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Años de política industrial favorable y de inversión del sector privado han impulsado la competitividad de China en el sector. Los fabricantes nacionales, como el líder de los autos eléctricos BYD, superan ahora en ventas a las empresas extranjeras y quieren crecer en los mercados externos.

Las exportaciones anuales chinas de autos, que superaron las de Corea del Sur en 2021 y las de Alemania en 2022, van camino de superar las de Japón este año, según datos de Moody's.

Sin embargo, los volúmenes de ventas en China tocaron techo en 2017, según datos de Automobility, en consonancia con la ralentización del crecimiento del boom de la clase media del país y una debilidad económica más generalizada.

El problema del exceso de capacidad está afectando tanto a empresas locales como Chery, SAIC, BYD, Geely y Changan, como a un número cada vez mayor de grupos extranjeros. Empresas como Tesla, Ford, Nissan y Hyundai están reorientando sus fábricas chinas hacia los mercados de exportación, según los analistas.

Hasta finales de julio, China había exportado 2,8 millones de autos este año, 1,8 millones de ellos a nafta (un 74% más que el año pasado), ya que más consumidores nacionales optan por los vehículos eléctricos y los autos de segunda mano.

A pesar del exceso de capacidad y la ralentización del crecimiento de las ventas, la esperada ola de consolidación de la industria automovilística china aún no se ha materializado, según un alto ejecutivo occidental del sector. Esto se debe, en parte, a la ayuda financiera de los gobiernos locales y los bancos chinos que ha contribuido a mantener a flote a las empresas no rentables, señala.

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"Hay unos 100 fabricantes que sacan al mercado entre 80 y 100 modelos al año... esperábamos que ya se hubiera producido la consolidación, y no ha sido así", explica el ejecutivo.

La surcoreana Hyundai es un ejemplo emblemático de las dificultades que atraviesan los grupos automovilísticos chinos. De sus cuatro fábricas, dos se destinan a la exportación y las otras dos están a la venta.

"Pero la cuestión reside en dónde puede vender sus autos fabricados en China. Ya tiene fábricas en India, Vietnam, Indonesia y Brasil", explica Lee Hang-koo, asesor ejecutivo del Instituto Coreano de Tecnología del Automóvil.

"Debido a las bajas tasas de utilización en China, sus pérdidas se han disparado en los últimos años y no será fácil ganar dinero con las exportaciones, ya que la mayoría de los autos que se producen allí son a nafta", añade.

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Hyundai no quiso dar más detalles sobre su estrategia en China.

Los analistas prevén que China mantenga su liderazgo durante años. Según las previsiones de la consultora AlixPartners, las ventas en el extranjero de automóviles producidos por empresas chinas alcanzarán los 9 millones a finales de la década, lo que elevará su cuota de mercado mundial al 30% en 2030, frente al 16% en 2022.

Datos de Automobility reflejan que las exportaciones chinas de automóviles se han dirigido principalmente a los mercados en desarrollo de Europa y Asia, siendo Rusia el principal destino este año. El crossover Coolray de Geely es uno de los modelos más populares exportados a Rusia y se vende por unos 1,4 millones de rublos (u$s 14,700).

Según Yuqian Ding, analista de HSBC en Beijing, se espera que la ola exportadora se intensifique a medida que los vehículos eléctricos chinos, mucho más baratos que sus rivales, vayan ganando terreno, especialmente en Europa.

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Tesla ya exporta autos eléctricos a Europa desde su fábrica de Shanghai, y alrededor de una quinta parte de todos los vehículos eléctricos vendidos en Europa se fabrican en China.

BYD lidera las exportaciones chinas de vehículos eléctricos a los mercados desarrollados. Tras una reciente reunión informativa con el fundador y presidente de BYD, Wang Chuanfu, analistas de Citi explican que la empresa "confía" en alcanzar un objetivo de ventas de exportaciones de 400.000 unidades el año que viene, el doble de lo previsto este año.

El rival de Tesla, respaldado por Warren Buffett y uno de los mayores fabricantes de baterías del mundo, explicó a los analistas del banco que la industria china de los vehículos eléctricos iba entre tres y cinco años por delante de los fabricantes de automóviles extranjeros en términos de tecnología y escala, y hasta 10 años por delante en términos de ventaja en materia de costos.

Aun así, los analistas han advertido de que las empresas que exportan desde China deben sortear el empeoramiento de las tensiones geopolíticas y el reconocimiento limitado de las marcas, así como el aumento del proteccionismo y el nacionalismo de los consumidores.

"¿Cuánto tiempo tolerará el resto del mundo las importaciones masivas procedentes de China?", se pregunta Christopher Richter, analista de automóviles de CLSA.

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