Telecomunicaciones

El plan de Zegona para Vodafone: un repaso de las principales novedades

Con la intención de hacer rentable a la mayor brevedad posible a la operadora, el fondo implementará un plan destinado a recortar costes.

Octubre se cerró con la compra del 100% del paquete accionarial de Vodafone por parte del fondo de inversión británico Zegona. El mercado ahora está viviendo lo que en términos futbolísticos podríamos denominar el postpartido, con un interrogante que acapara la atención de los analistas que siguen el devenir del mercado de las telecos. ¿Cuáles son los planes a corto y mediano plazo del fondo con su nuevo activo español?

Esta incógnita tiene su causa en el alto endeudamiento (5000 millones de euros) en que incurrió Zegona para hacerse con Vodafone España. Obligación que está repartida entre un préstamo de 4200 millones de euros, junto con una línea de crédito revolving de otros 500 millones. 

A estos números hay que sumarle una financiación propia de Vodafone por 900 millones de euros. La devolución de este dinero puede llegar a representar una soga que puede apretar, y mucho, a Eamonn O´Hare, como así también a los inversores que tienen fichas puestas en el fondo.

Con la intención de hacer rentable a la mayor brevedad posible a la operadora, el fondo implementará un plan destinado a recortar costes. (Imagen: archivo)

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Ante este panorama, los estrategas del fondo de inversión tienen conciencia de que deben aflojar el nudo en el menor tiempo posible. Es verdad, tanto como que Zegona es un fondo de riesgo, y que en ese escenario sabe, y muy bien, moverse.

Así las cosas, y entre las soluciones en carpeta, a la más que probable entrada de uno o varios socios al negocio, como el fondo global de inversión y servicios financieros australiano Macquarie Capital, compañía señalada como una de las grandes candidatas a sumarse a la nueva aventura española de Zegona, hay que añadirle la venta de la red de fibra óptica y cable, que el mercado cotiza en unos 3000 millones de euros. 

Vale destacar que esta última alternativa de generación de ingresos, estaba en todos los papers de trabajo previos al cierre de la operación. De hecho, esta opción ya estaba muy avanzada por Vodafone antes de su venta. Incluso, la operadora ya tenía acordado el mandato de venta con el banco estadounidense Evercore. Algo que O´Hare seguramente tuvo en cuenta en la decisión de embarcarse en la adquisición de la teleco británica.

Existen otros caminos que conducen a distintas soluciones. Caminos, todos, construidos sobre recortes de costes. Uno de ellos toca un punto sumamente sensible, que explica el motivo por el que haya estado en un segundo plano prácticamente hasta la firma del contrato: nos referimos al que apela a una posible disminución de la plantilla, ya admitida por los nuevos propietarios de Vodafone.

Los estrategas del fondo de inversión tienen conciencia de que deben aflojar el nudo en el menor tiempo posible. (Imagen: archivo)

Las otras alternativas pasan por ajustes de contrato, como los pagos de servicios que, como se conoce ahora, fueron negociados en el marco de la compra entre Vodafone Global y Zelona. Como el acuerdo por el que la teleco británica suministrará servicios a la que fuera su filial española por un importe de 110 millones de euros, factura mucho más barata a la que tenía que hacer frente la antigua Vodafone España.

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En efecto, echando una ojeada a los números de Vodafone España antes de su venta, podrá verse que la filial local desembolsaba a su matriz unos 400 millones de euros anuales por una serie de servicios, entre ellos 75 millones por el uso de la marca. 

De acuerdo a los analistas, estos gastos eliminados, que en total sumarían unos 300 millones de euros, no son otra cosa que un dividendo encubierto que los británicos percibían de Vodafone España, sin importar el impacto que esos desembolsos producía sobre la filial española. Y como es lógico, Zegona argumenta que no tiene porqué abonar a la ahora ex casa matriz pagos por esos conceptos. Si bien es cierto que Zegona arregló con el grupo Vodafone hacer uso de la marca Vodafone España por los próximos diez años.

Asimismo, de acuerdo al periódico Cinco Días, ambas empresas tienen previsto firmar un acuerdo por distintos servicios, como el internet de las cosas (IoT), negocio en el que Vodafone es líder del mercado español, con 6,13 millones de líneas activas, volumen que representa un porcentaje de mercado de 41,9 puntos porcentuales. Hay más. El roaming es otro de los servicios incluidos en el acuerdo entre Vodafone y Zegona.

Por otra parte, el CEO de Zegona recordó que Vodafone tiene un enorme potencial de generación de caja, ya que cuenta con unos ingresos de 3900 millones de euros, un ebitda después de arrendamientos de 1300 millones y un cash flow de 400 millones.

En medio de este mar de números, Zegona quiere que el CEO de la nueva Vodafone sea José Miguel García, el histórico number one de Jazztel y Euskaltel. Experimentado capitán que ya probó de sobra su habilidad para navegar aguas revueltas.

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