

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, afirmó este miércoles que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) podrá volver a revisarse dentro de seis meses si la evolución de la inflación así lo requiere.
Asimismo, confirmó que las pensiones se actualizarán conforme al aumento de los precios, garantizando que “se van a mantener las rentas” de la ciudadanía.

El mensaje del Gobierno acerca del salario mínimo
Durante el acto de clausura del II Congreso Nacional de Relevo Generacional del Trabajo Autónomo, celebrado en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), Díaz quiso transmitir un “mensaje de tranquilidad” ante el actual contexto económico.
La ministra recordó la reciente subida del salario mínimo y subrayó que, si la legislación lo permite, se volverá a analizar su adecuación en el corto plazo. En este sentido, señaló: “Acabamos de subir el salario mínimo; si tenemos que revisarlo en seis meses como se nos permite por la legislación, lo haremos”.
Además, instó a reforzar la negociación colectiva para que esta posible revisión se realice “subiendo los salarios teniendo en cuenta el impacto que la inflación va a tener”.
En la misma línea, Díaz reiteró que el sistema de pensiones continuará ajustándose al incremento del coste de vida, de manera que las personas jubiladas no pierdan poder adquisitivo frente a la inflación.
Corresponsabilidad ante la crisis internacional
La vicepresidenta defendió las iniciativas del Gobierno para mitigar los efectos económicos derivados de la guerra en Irán, pero reclamó un esfuerzo compartido. En ese marco, pidió “corresponsabilidad” y aseguró que, aunque el Ejecutivo hará “todo lo que sea menester” para acompañar a los trabajadores, “también tienen que contribuir las empresas que hoy tienen beneficios sustanciales”.

Díaz remarcó que, pese a la situación de crisis, muchas compañías mantienen amplios beneficios, señalando que “Los márgenes son brutales en general en nuestro país, a pesar de la crisis”.
Las medida para el trabajo autónomo
Durante su intervención, la ministra puso el foco en la necesidad de impulsar reformas específicas para los trabajadores autónomos. Entre ellas, destacó la revisión de la prestación por cese de actividad, cuyo acceso actualmente resulta un “calvario”.
También mencionó la importancia de transponer la directiva europea sobre el IVA franquiciado para autónomos con ingresos inferiores a 85.000 euros, así como actualizar el catálogo de enfermedades profesionales.
Díaz se mostró a favor de avanzar en la jubilación parcial como una herramienta clave frente a la falta de relevo generacional. Recordó que en los próximos cinco años alrededor de 600.000 autónomos alcanzarán la edad de jubilación y advirtió: “Corremos un grave riesgo en muchas de esas tareas que hoy desarrollan esas personas autónomas”.
Finalmente, señaló que seis de cada diez autónomos afiliados a la Seguridad Social trabajan por cuenta propia y que, dentro de ese grupo, el 86,1 % “no tienen asalariados a su cargo”. Por ello, subrayó que este colectivo “deben tener una mirada específica por parte de los gobiernos”.












