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El ecosistema español de defensa y seguridad, liderado por grandes firmas como Indra, Navantia, Santa Bárbara Sistemas (General Dynamics) o Escribano EM&E, empieza a crecer con la llegada de pymes y compañías de mediana capitalización (midcaps). Todas buscan su parte de un mercado que movió 18.034 millones de euros en el último ejercicio.

Aunque el peso de las pymes y midcaps todavía está lejos del de los potenciales “campeones nacionales”, estas empresas son una pieza clave del ecosistema europeo de seguridad y defensa. Por eso, el Banco Europeo de Inversiones (BEI), integrado en el Grupo BEI, ha firmado un acuerdo de garantía con Banco Santander que permitirá movilizar 300 millones de euros en nueva financiación para facilitarles el acceso al crédito.

“Las pymes y las empresas de mediana capitalización constituyen el núcleo de la cadena de suministro de la industria europea de defensa y son un motor esencial de innovación y desarrollo tecnológico”, subraya Borja Oyarzabal, director global de Banca de Empresas de Santander.

Según Oyarzabal, el valor de estas compañías reside en su capacidad de innovación, su especialización tecnológica y su flexibilidad, cualidades que las convierten en proveedoras estratégicas de tecnologías, componentes y soluciones avanzadas para las grandes empresas del sector.

Banco Santander ampliará el acceso al crédito de las empresas que forman parte de la cadena de suministro de la defensa europea. Shutterstock

Las barreras de acceso al crédito

Sin embargo, muchas de ellas encuentran obstáculos para acceder a la financiación que necesitan para invertir, ampliar su capacidad productiva, cubrir su capital circulante o desarrollar nuevas tecnologías.

El acuerdo entre el BEI y Banco Santander pretende precisamente sortear esas barreras. Para ello, amplía la oferta y mejora las condiciones de las soluciones de financiación disponibles, que podrán destinarse tanto a inversiones productivas como a cubrir las necesidades de capital circulante derivadas del aumento de la actividad y de la ejecución de nuevos contratos.

Innovación y autonomía estratégica europea

La operación también impulsará el desarrollo de tecnologías de nueva generación con aplicaciones tanto en defensa como en sectores civiles. “La innovación tecnológica constituye un factor determinante no solo para reforzar las capacidades de seguridad y defensa de Europa, sino también para mejorar la productividad, la competitividad y el liderazgo industrial europeo en tecnologías estratégicas”, señala Banco Santander en un comunicado.

Gemma Feliciani, directora de Instituciones Financieras del BEI, destaca que el acuerdo es un ejemplo de cómo la entidad está reforzando sus alianzas con bancos de toda la Unión Europea (UE) para acelerar la inversión en un sector estratégico como el de la seguridad y la defensa. “Gracias a esta iniciativa, más pymes y midcaps podrán acceder a la financiación que necesitan para crecer en este ecosistema”, afirma.

Feliciani añade que esta nueva solución financiera busca fortalecer la base industrial europea y contribuir a una mayor autonomía estratégica de Europa en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica.

Qué persigue el Grupo BEI con esta iniciativa

Con esta operación, el brazo financiero de la UE, que es además la mayor institución financiera multilateral del mundo, quiere reforzar la base industrial europea de seguridad y defensa, una de las prioridades estratégicas que se ha fijado.

Conviene recordar que en 2025 el Grupo BEI multiplicó por cuatro sus inversiones en este ámbito, hasta superar los 4.000 millones de euros, y que para 2026 prevé rebasar los 5.000 millones, el 5% del total de sus inversiones. En España, destinó 500 millones a esta prioridad en 2025.

El Grupo BEI prevé superar en 2026 los 5.000 millones de euros de inversión en seguridad y defensa. Fuente: ShutterstockShutterstock

Un instrumento de 3000 millones para las empresas del sector

El Grupo BEI financia cinco ámbitos clave: grandes infraestructuras críticas; capacidades industriales europeas; investigación y desarrollo de tecnologías avanzadas; fomento del capital riesgo especializado en el sector, y apoyo a las pymes de la cadena de suministro de los contratistas europeos de defensa.

En este marco, el BEI lanzó un instrumento paneuropeo de financiación intermediada, dotado con 3000 millones de euros, para paliar las limitaciones de financiación que sufren las empresas de la UE que forman parte de las cadenas de suministro de la industria europea de seguridad y defensa. La operación con Banco Santander se enmarca en este instrumento, del que también se benefician otras grandes entidades europeas.

La clave: colaboración entre capital público y privado

“Europa necesita movilizar un volumen de inversión sin precedentes para reforzar sus capacidades en seguridad, defensa y resiliencia”, advierte Alexandra Borisova, responsable global de la estrategia Originate to Share de Santander Corporate & Commercial Banking. A su juicio, alcanzar ese objetivo exige una estrecha colaboración entre el capital público y el privado.

“La combinación de la capacidad de financiación de Santander con los instrumentos europeos de mitigación del riesgo permite multiplicar el impacto de los recursos públicos y ampliar el acceso al crédito para empresas con un elevado potencial de crecimiento e innovación”, concluye Borisova.