

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha confirmado una alerta alimentaria tras detectar fragmentos del molde de fabricación en diferentes presentaciones de pandoro comercializadas en España.
Las autoridades sanitarias han iniciado la retirada de los productos de los canales de venta y han recomendado a la población que revise los productos en sus domicilios para evitar posibles lesiones al consumirlos.
El organismo público ha recibido la notificación a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF) desde Italia y ha puesto en marcha los protocolos de seguridad para reducir el riesgo de consumo accidental. Esta medida se enmarca en los procedimientos habituales de vigilancia y control sanitario que buscan proteger a los consumidores de posibles peligros en alimentos disponibles en el mercado.

Qué productos se han retirado del mercado
La alerta se refiere a varias versiones del producto típico de panadería llamado pandoro, todas pertenecientes a la marca Piaceri Mediterranei, importadas desde Italia y distribuidas en España. El peligro detectado surge por la presencia de fragmentos del molde que se emplea durante la fabricación de estos dulces.
Entre los lotes afectados se encuentran diferentes formatos y sabores de pandoro. Algunos ejemplos son: pandoro clásico con fechas de consumo preferente hasta 26 de febrero de 2026, pandoro con crema de chocolate con fecha hasta 18 de abril de 2026, y pandoro al pistacho con diversas fechas límite de consumo. Todos ellos presentan la misma posibilidad de contener piezas ajenas sólidas derivadas de la fabricación.
Las autoridades han detallado que la distribución inicial de estos productos se produjo principalmente en las comunidades autónomas de Madrid y Cataluña, aunque no se descarta que puedan haber llegado a otras regiones.
Por este motivo, la AESAN ha recomendado que cualquier persona que tenga estos productos en casa se abstenga de consumirlos y consulte la información oficial para confirmar si corresponde a los lotes implicados.
Qué riesgos puede implicar consumir estos productos
La presencia de fragmentos de molde en alimentos representa un riesgo físico para quien ingiera el producto. Estos fragmentos pueden ser de plástico duro o metálicos e implican un peligro de lesiones en dientes, encías o incluso el tracto digestivo si se consumen de forma accidental. Los organismos de seguridad alimentaria suelen alertar de este tipo de incidencias debido al potencial de causar daños físicos, aunque no se trate de una contaminación microbiológica tradicional.
Además de las piezas extrañas, estos fragmentos pueden comprometer la experiencia general de consumo del producto, generar daños en la salud bucodental y provocar accidentes más graves si se ingieren sin percatarse.
Por estas razones, la AESAN insiste en la importancia de no consumir alimentos que puedan estar implicados en la alerta, incluso si quedan pocas porciones en el envoltorio.
Los consumidores que enfrenten dudas sobre si un lote específico está afectado pueden consultar los canales de comunicación habituales de la AESAN o los establecimientos donde adquirieron el producto para obtener información actualizada y verificar las fechas de caducidad y números de lote.
Cómo proceder si se tiene uno de estos productos en casa
Si un consumidor español identifica en su domicilio alguno de los lotes de pandoro implicados en la alerta, la recomendación oficial es clara: no consumir el producto y devolverlo al punto de compra si es posible. Esto ayuda a evitar cualquier riesgo de ingestión de fragmentos extraños y colabora con la retirada eficaz de los lotes afectados.
Los establecimientos y distribuidores también han sido notificados por las autoridades sanitarias para que retiren los productos afectados de sus estantes y eviten ponerlos nuevamente a disposición de los clientes.
El proceso forma parte del sistema de intercambio rápido de información sanitaria entre países de la Unión Europea destinado a garantizar que los alimentos en el mercado sean seguros.

En caso de notar síntomas de malestar físico tras el consumo de alimentos sospechosos, las autoridades recomiendan solicitar atención sanitaria y mencionar la posible ingestión de partículas ajenas. Aunque no se ha reportado un número elevado de casos asociados a esta alerta, la precaución continúa siendo la mejor guía para evitar complicaciones.
La AESAN mantiene disponibles sus canales de información para que los consumidores puedan consultar listados oficiales, hacer preguntas específicas y verificar si un producto corresponde a los lotes señalados en la alerta del 10 de enero de 2026.














