En España, más de 15 millones de animales viven como mascotas en los hogares. Según información recogida del Ministerio de Derechos Sociales, alrededor de 7,5 millones son perros y 5,5 millones son gatos. En este contexto, la Ley de Bienestar Animal, que entró en vigor en septiembre de 2023, establece una serie de normas destinadas a proteger a las mascotas y garantizar que vivan en condiciones adecuadas y dignas.
Entre las principales prohibiciones, la normativa establece que los perros y gatos no pueden permanecer de forma habitual en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos, patios o vehículos.
De esta forma, la ley busca evitar que los animales queden expuestos durante largos periodos a temperaturas extremas, falta de ventilación, poco espacio o ausencia de supervisión.
¿Qué prohíbe la Ley de Bienestar Animal?
El artículo 27 de la Ley de Bienestar Animal recoge las principales prohibiciones relacionadas con el cuidado de las mascotas. Principalmente, señala que “queda prohibido mantener de forma habitual a perros y gatos en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos, patios y similares o vehículos”.
La prohibición también alcanza a los vehículos, ya que dejar a una mascota dentro de un coche puede poner en riesgo su salud, especialmente durante los días de altas temperaturas.
Sin embargo, la normativa no establece que un animal no pueda permanecer de forma ocasional y bajo supervisión en una terraza o un patio. Lo que se prohíbe es que estos lugares sean utilizados como su espacio habitual de permanencia.
Además, la ley también limita el tiempo durante el cual una mascota puede permanecer sola. De esta forma, está prohibido dejar sin supervisión a cualquier animal de compañía durante más de tres días consecutivos.
En el caso de los perros, este plazo se reduce a 24 horas. Por lo tanto, los propietarios deben garantizar que sus mascotas reciban alimento, agua, cuidados y supervisión dentro de los límites temporales establecidos.
¿De cuánto son las multas por dejar a las mascotas en balcones o terrazas?
Las sanciones por este tipo de infracciones oscilan entre los 10.001 y 50.000 euros, dependiendo de la gravedad de lo ocurrido y del daño provocado al animal.
Para determinar el importe de la multa, las autoridades pueden tener en cuenta el tiempo durante el cual la mascota permaneció en ese espacio, las condiciones en las que se encontraba y si experimentó sufrimiento o le generó un riesgo para su salud.
Además, la normativa contempla sanciones mayores en los casos más graves. Las multas pueden alcanzar los 200.000 euros cuando la conducta provoca la muerte del animal o le genera secuelas graves.
Por este motivo, los propietarios deben evitar que estos espacios se conviertan en el hábitat diario de las mascotas, para garantizar su bienestar y asegurar que vivan en un espacio seguro y adecuado a sus necesidades.