Vidal volvió de EE.UU., esquiva los dardos de Bullrich y posterga su definición

La ex gobernadora bonaerense regresó al país y analiza sus opciones de cara a las elecciones de este año. A pesar de los ataques que lanzó la exministra de Seguridad y presidenta del PRO, seguirá sin responder.

La interna de Juntos por el Cambio cuenta con múltiples aristas: diferencias dentro de cada partido, eventuales primarias, nombres propios que quieren jugar y otros que dudan. María Eugenia Vidal es una de las fichas clave en el tablero opositor, tanto por su potencial electoral como por las consecuencias que tendría su decisión.

Vidal llegó ayer de Estados Unidos, en donde realizó una gira de diez días que incluyó una reunión con Luis Almagro, titular de la OEA. Ahora deberá cumplir el aislamiento correspondiente tras su llegada al país. Por eso es que no mantendrá reuniones políticas presenciales, sino que dialogará desde su casa. A diferencia de Mauricio Macri, Vidal optó por no vacunarse tras su paso por América del Norte.

Juntos por el Cambio y la paradoja de la interna que daña y revitaliza

Si algo dejó en evidencia la gestión de la pandemia en la Argentina es la interconexión que tienen ciudad y provincia de Buenos Aires. Algo similar sucede en el armado opositor: las decisiones políticas tienen repercusión de uno y otro lado de la General Paz. María Eugenia Vidal conserva aún tres posibilidades: ser candidata a diputada por la ciudad, por la provincia o dejar pasar este turno.

Está claro que no solo ella tiene sus intereses, ya que lo que haga tendrá repercusiones. Si decide jugar en la provincia, su presencia resultaría ordenadora para la oferta electoral, en medio de las disputas del PRO entre intendentes -con Jorge Macri a la cabeza- y el larretismo, que lanzó a Diego Santilli como posible candidato.

En cambio, si se decide a ir por la ciudad -alternativa que ganó fuerzas en las últimas semanas-, tendría que resolver la interna con Patricia Bullrich. La presidenta del PRO ya se lanzó y no planea bajar su candidatura si Vidal regresa al ámbito porteño. Cree que no tiene nada que perder y confía en su caudal electoral.

Esto podría resultar una afrenta para Horacio Rodríguez Larreta, quien puede reclamar el derecho a definir la oferta en el distrito que gobierna. Nadie en el PRO dice tenerle miedo a ir a las PASO. Sin embargo, el partido amarillo ha optado históricamente por recurrir a acuerdos u observar lo que marcan las encuestas. La única primaria relevante fue la que Rodríguez Larreta le ganó a Gabriela Michetti en 2015 para la jefatura de gobierno porteña.

Para Juntos por el Cambio será clave realizar una muy buena elección en la ciudad de Buenos Aires para acercarse al resultado obtenido hace cuatro años y de este modo renovar las bancas que pone en juego. Es que en 2017 el sector de Evolución, referenciado en Martín Lousteau, fue por afuera de lo que en ese entonces se llamó Vamos Juntos. Entre ambos sumaron 10 de los 13 diputados que estaban en juego. Pero hoy ambos espacios confluyen en Juntos por el Cambio, y resulta muy difícil imaginar un triunfo tan contundente para lograr esa cantidad de escaños.

Bullrich le recrimina a Vidal el letargo que eligió cuando pasaron a ser oposición. La presidenta del PRO fue una de las mayores opositoras a Alberto Fernández y cree que la competitividad de Juntos por el Cambio radica en quienes se plantaron el año pasado, mientras Vidal optó por el perfil bajo.

La ex gobernadora, fiel a su estilo, no entró en chicanas y prefiere reconocer el trabajo hecho por cada uno. Mientras tanto, desde su entorno aseguran que existe "demasiada ansiedad" respecto a su definición. Las listas deben presentarse el 24 de julio. Para algunos, como Vidal, hay tiempo de sobra. Otros, como Bullrich, dicen estar cansados de esperar. 

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