

El Senado de la Nación aprobó este jueves, con 42 votos afirmativos y 30 en contra, el proyecto de reforma laboral de Javier Milei.
La iniciativa, por la que el Gobierno negoció e hizo concesiones de último minuto a sindicatos, bancos y empresas, ahora pasará a Diputados, donde se espera una aprobación más rápida.
El proyecto original, presentado por el Ministerio de Capital Humano a cargo de Sandra Pettovello, sufrió 16 modificaciones de último momento tras negociaciones con la CGT y gobernadores provinciales.
Los cambios más polémicos se concentran en el régimen de licencias por enfermedad, donde se introdujo un sistema de reducción salarial que no estaba previsto en el proyecto inicial, y en las indemnizaciones por despido, que sufrieron ajustes técnicos que afectan el cálculo final.
Estas modificaciones generaron sorpresa entre los especialistas en Derecho Laboral, que advierten sobre posibles cuestionamientos judiciales.
Sobre esto opinó el abogado laborista Julián De Diego, quien analizó y explicó punto por punto los ejes centrales de la reforma laboral en una entrevista con El Observador.
Reforma laboral: cómo queda el régimen de licencias por enfermedad
Según De Diego, este es el aspecto más controvertido de la reforma y fue incorporado entre las correcciones de último momento. El nuevo sistema distingue entre dos tipos de situaciones:
- Si el trabajador interviene en la ocurrencia del episodio: tendrá una licencia de tres o seis meses con un salario al 50% del básico. El ejemplo que da De Diego es el de un trabajador que se lesiona jugando al fútbol en el club de su barrio.
- Si la patología está fuera de su control: cobrará el 75% del salario básico. Aquí entran casos como una gripe virósica, un cáncer, o cualquier enfermedad ajena a la responsabilidad personal del empleado.
“Hoy se cobra el salario promedio, o sea, prácticamente lo mismo que cuando uno está trabajando. Y tiene tres y seis meses si tiene menos o más de cinco años de antigüedad, y seis o doce meses si tiene cargas de familia. O sea que pasa a ser un régimen totalmente precario”, explicó el especialista.

Indemnizaciones por despido: el cambio en el cálculo que afecta a todos
Otro cambio significativo que explica De Diego tiene que ver con el cálculo de las indemnizaciones por despido. Si bien se mantiene la fórmula de la “mejor remuneración mensual, normal y habitual”, hay un ajuste técnico importante.
“Como la definición del artículo 245 —que se modifica— dice que es la mejor remuneración mensual, se eliminan las prestaciones no mensuales, por ejemplo, el aguinaldo —que es semestral— y las vacaciones —que son anuales—”, detalló.
También se eliminan del cálculo los bonos anuales que cobran generalmente gerentes y ejecutivos. “A pesar de que la indemnización sigue siendo en esencia la misma de siempre, tiene un pequeño recorte”, reconoció el especialista.
“El día que el trabajador sea despedido —sea antiguo o sea nuevo— va a tener que aplicarse la nueva indemnización por despido, porque ese es un derecho en expectativa, no es un derecho adquirido, porque el derecho se consolida el día que lo despiden”, explicó.
Sin embargo, aclaró que “todos los derechos que la persona fue acumulando a través del vínculo laboral, no solamente los del convenio colectivo —que incuestionablemente son derechos adquiridos—, el trabajador siempre va a tener el derecho a hacerlos valer”.
Los cambios de último momento: de 40 modificaciones a 17
De Diego fue crítico con el proceso de modificaciones que sufrió el proyecto original. “El borrador recién se conoció ahora en el Senado. Entonces ahí hay muchas sorpresas. Hay muchas sorpresas porque de 40 cambios que había en el borrador que se distribuyó dos o tres días antes, quedaron 16, 17 cambios y lo demás, como por arte de magia, desapareció”.
El especialista rescató el trabajo técnico inicial: “Hubo una intervención técnica que creó una reforma laboral, yo diría, muy equilibrada, muy pensada, con muchos detalles técnicos muy sofisticados. En cambio, los cambios que se hicieron en este último tramo fueron cambios políticos. Fueron cambios negociados con la CGT, con los gobernadores”.
Estos cambios políticos, según De Diego, “escaparon a la ortodoxia técnica de la primera parte y pueden haber producido alguna fisura” en la coherencia del proyecto.















