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Hernán Lacunza, exministro de Hacienda de la Nación durante la gestión de Mauricio Macri, reconoció que la inflación en la Argentina “no está resuelta” y anticipó que el índice de marzo será superior al de febrero, cuando dio 2,9%.
El economista ofreció un diagnóstico matizado de la situación económica: celebró los avances respecto de la crisis de 2023, pero advirtió sobre los límites del programa vigente para consolidar la baja de precios.
“No está resuelto. Estamos mucho mejor que hace dos años y eso es un gran mérito del programa y también su principal activo político de origen económico”, señaló Lacunza en una entrevista con Radio Rivadavia.
Inflación: una baja que no se consolida
En su análisis, Lacunza hizo foco en el índice de precios: “Hace como nueve o diez meses que sube”, afirmó, y agregó que “incluso marzo va a ser mayor que febrero”.
Consideró que la pregunta relevante no es por qué la inflación aceleró en los últimos meses, sino “por qué bajó antes tanto”. La respuesta, según el exministro, tiene que ver con la estrategia cambiaria elegida por el Gobierno.
“El ancla cambiaria, o sea retener el tipo de cambio, es muy eficaz para eso, es muy eficaz para bajar la inflación rápido, pero no permanente, o sea es transitorio”, explicó.
Esa diferencia entre velocidad y durabilidad del efecto antiinflacionario es, para Lacunza, el nudo del problema actual.
“Entonces, uno a veces se ve seducido por las cosas de respuestas rápidas pero que después son efímeras”, sostuvo. “Es más eficaz para bajar la inflación de 20 a 3 que para bajarla de 3 a 0”, agregó.

Sin inflación cero en el Gobierno de Milei
Consultado por las proyecciones oficiales que en su momento hablaban de llegar a 0% de inflación, Lacunza fue determinante: “No va a haber inflación de cero”. Y cuestionó la utilidad de esos pronósticos: “Tampoco sé para qué se hacen esos pronósticos oficiales que después duran dos meses y son un búmeran”.
El exfuncionario también rechazó la posibilidad de que la inflación pueda bajar a un dígito en el corto plazo, apelando a experiencias internacionales: “Experiencias múltiples de todas las latitudes, de Israel, Uruguay, Perú, muestran que los procesos inflacionarios crónicos no se bajan a un dígito en dos años y probablemente tampoco en un gobierno de cuatro años”.
Con todo, Lacunza no descartó avances: “Van a hacer falta otras cosas, no va a ser instantáneo”, precisó.
Un 3% mensual “estable” pero alto
Al trazar el panorama general, el exministro describió la inflación actual como “estable” en niveles elevados: “Un 3% mensual es mucho, es más de 40 anual, pero está estable en esos niveles”. Y trazó un rango posible de variación hacia adelante: “Si algo sale un poco mal la inflación en lugar de 40 será 50, y si algo sale un poco bien en lugar de 40 será 30”.
Esa acotación del rango de variación fue presentada como un progreso significativo respecto del contexto de hace dos años, “cuando discutíamos si la inflación era 200 o 400 y si el dólar era 3.000 o 4.000.” Y atribuyó esa mejora a decisiones de política económica concretas: “Eso no es magia, sino mérito de un plan que atacó de entrada las causas que eran el agujero fiscal y ‘la maquinita’”.












