Una economista argentina explica cuáles son los dos grandes problemas de la economía hoy

La inflación y la falta de un programa económico son los principales desafíos según Irina Moroni Economista Jefe en la Fundación Capital.

 Irina Moroni es licenciada en Economía con mención Cum Laude de la UBA, donde también cursó la Maestría en Relaciones Económicas Internacionales. También Magister en Development, Management and Policy por Georgetown University/UNSAM, su trayectoria laboral comenzó en la Comisión Nacional de Comercio Exterior y participando como consultora en proyectos del BID y Naciones Unidas. Fue ayudante de cátedra en la UBA y trabajó como asesora en el Ministerio de Producción. Desde hace más de cinco años es Economista Jefe en la Fundación Capital. 

En sus inicios se especializó en cuestiones relacionadas con el comercio exterior, luego desarrolló aptitudes relacionadas con la micro y el desarrollo sectorial. Actualmente, se especializa en el análisis macroeconómico. "Si bien todas las áreas de la economía me resultan de enorme interés, el análisis macroeconómico y las políticas públicas son mi pasión", admite. 

¿Cómo te definirías como economista? 

Soy una economista pragmática, por lo que no me siento identificada puntualmente con ninguna escuela de pensamiento. En la Argentina se comete el error de pasar de la ortodoxia a la heterodoxia y viceversa, cuando es preciso plantear soluciones prácticas, aplicables y consistentes, sin importar la escuela de pensamiento. 

 • 39 años
• Economista de la UBA con una maestría en Relaciones Económicas Internacionales de la misma universidad. Magister en Development, Management and Policy por Georgetown University/UNSAM.
• Antes: Comisión Nacional de Comercio Exterior y asesora 

¿Cuáles son los dos problemas principales de la economía hoy? 

En primer lugar la inflación, siendo que es un problema que ya no lo es tal para prácticamente el resto del mundo, y cuyos efectos directos se evidencian en una mayor pobreza. El 2021 empezó con 17 millones de pobres, 4 millones de indigentes, casi el 60 por ciento de los chicos bajo la línea de pobreza y una ampliación de la brecha entre los ingresos de los hogares pobres y el valor de la canasta básica total, que implica mayores dificultades para que esas familias salgan de la pobreza hacia delante.  

 "En la Argentina se comete el error de pasar de la ortodoxia a la heterodoxia y viceversa, cuando es preciso plantear soluciones prácticas, aplicables y consistentes, sin importar la escuela" 

 Aún más, se persiste en no encarar programas integrales para atacar la inflación, insistiendo en medidas cortoplacistas que incrementan las inconsistencias e implican mayor inflación futura. El camino es que todas las variables nominales, es decir, la política monetaria, fiscal, cambiaria y salarial, converjan hacia un mismo objetivo común, de forma de mostrar un sendero para el sector privado. 

En segundo lugar, la falta de un programa económico. Nuestro país no crece desde hace una década y seguimos con la mirada en el corto plazo, cuando el único camino para el desarrollo es tener objetivos prioritarios para el largo plazo. Con el foco puesto en el futuro próximo, más allá de las cuestiones coyunturales de la pandemia, se debe impulsar el consumo, pero también las exportaciones y la inversión. Para eso es preciso reglas claras y consistentes votadas en el Congreso, que promuevan la innovación, el desarrollo de infraestructura, la integración productiva al mundo y la generación de empleos de calidad, de modo de dar vuelta las expectativas hacia delante. 

La versión original de esta nota se publicó en el número 330 de revista Apertura.

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Comentarios

  • CM

    Charlie Medina

    24/06/21

    EN PARTE TODA LA RAZÓN, pero se echa en falta mucha más enjundia en cuanto se refiere a proponer soluciones. Me agobia ver que las autoridades, tanto del Banco de la Nación, como del ministerio de Economía y la misma Presidencia de la Nación argentina NO CREEN VIABLES otras soluciones. No han contestado ni siquiera a una carta de un grupo de economistas suecos y latinoamericanos afincados que proponen aprovecha otros potenciales de la Argentina para al fin obtener una moneda corriente fuerte y convertible. Piensan que eso es una locura. Es como si se dijeran "!Pero no puede ser che, no tenemos otros potenciales más que los agrícolas, piscícolas y ganaderos! Es decir, NO VEN LOS ARBOLES POR CULPA DE BOSQUE. ¿Por qué no oir a los expertos en soluciones novedosas que están más cercanas al mundo cambiante de la macroeconomia mundial? Vean como caso a estudiar el del El Salvador. Primero declaró el USD moneda corriente, lo cual naturalmente fortaleciò a la economía nacional. Luego se han decidido también por hacer también moneda corriente los BITCOIN. Panamá es otro caso. Desde principios del siglo pasado hicieron del USD su moneda corriente, paralela al BALBOA. Después de Puerto Rico, Panamá goza de la economía mas estable de América Latina. !Por favor presidente Fernández, escuche a quienes saben!

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