Nueve días después de sepultar la denuncia que Alberto Nisman realizó contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por encubrimiento en la causa AMIA, el fiscal ante la Cámara de Casación Javier de Luca rechazó ayer los recursos de apelación que habían presentado el vicepresidente Amado Boudou, y sus ex socios Alejandro Vandenbroele y José María Núñez Carmona en la causa por la ex Ciccone Calcográfica. Fue una ratificación del procesamiento de Boudou, acusado por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública. Ahora, la Sala IV del Tribunal deberá resolver si, en línea con De Luca, también los desestima. De hacerlo, Boudou y el resto de los procesados por el caso Ciccone quedarán a las puertas del juicio oral y público.

Para De Luca, el fallo de la Cámara Federal por el cual se confirmaron los procesamientos no es equiparable a sentencia definitiva, y por ello pidió que sean rechazados los pedidos de los procesados. Además de Boudou, Núñez Carmona y Vandenbroele, se encuentran investigados en el expediente Nicolás Ciccone, ex dueño de la gráfica; Rafael Resnick Brener ex directivo de la AFIP, y Guido Forcieri, ex jefe de Gabinete del Ministerio de Economía. Todos ellos fueron procesados por el juez Ariel Lijo y la medida fue confirmada por la sala I de la Cámara Federal, antesala de Casación.

No bien se supo la decisión del fiscal, se recordó que en 2013, cuando intervino por primera vez en el caso, De Luca había solicitado avalar un pedido de eximición de prisión de Boudou, que de haber sido resuelto en ese sentido implicaba un sobreseimiento a favor del vicepresidente. En su dictamen, el fiscal explicó que "la gravedad institucional en aquel momento estaba dada por la necesidad de despejar la situación de incertidumbre sobre particulares y funcionarios". En cambio, al evaluar este nuevo recurso de Boudou, De Luca precisó que "toda la situación de los imputados podrá ser ratificada o cambiar en uno u otro sentido con el avance del proceso y es por ello que no estamos frente a resoluciones equiparables a sentencias definitivas".

En ese sentido, rechazó la invocada gravedad institucional por parte de los acusados al sostener que "la sociedad toda ya no está conmovida por el curso de la causa y el servicio de justicia del modo en que lo estaba en la oportunidad anterior, sino que ahora su interés se limita a estar anoticiada del curso normal de un proceso en el que se discute la responsabilidad de distintas personas, en asuntos de interés público y oficial, pero que no es distinto al de cualquier proceso". Fuentes judiciales detallaron que el dictamen no es vinculante a la decisión que tome Casación. Y que en su momento el caso tenía gravedad institucional porque se investigaban irregularidades en la impresión de billetes. "Ahora está encarrilado", dijeron.

Los jueces que deberán definir ahora si ratifican o no el dictamen de De Luca son los camaristas Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Gustavo Hornos. El caso Ciccone se inició en 2012 y dos años después el juez Lijo determinó los procesamientos de Boudou y otros cinco imputados. Se presume que el juicio oral y público, de concretarse, se llevará a cabo durante 2016, ya con el Vice fuera de su actual cargo.