La desregulación de la Marina Mercante, obsesión del ministro Federico Sturzenegger, alertó no sólo a los sindicatos del rubro sino también a las cámaras empresarias. En este sentido, voces del sector apuntan a un diálogo entre Desregulación y un gobernador clave del litoral para que la ley pase por el Congreso. Qué se negocia tras bambalinas y cuál es la contrapropuesta del sector.
El proyecto de Sturzenegger para abrir el cabotaje marítimo y fluvial a buques de bandera extranjera es uno de los más polémicos que están por ingresar al Palacio Legislativo.
Se trata de un intento más por parte de la cartera, quién ya previamente envió la reforma al sector por el decreto 340 y el cual fue judicializado y quedó desarmado.
Sin embargo, esta vez, el sector sindical está preocupado por un diálogo creciente entre Desregulación y el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, y que este podría proporcionar los votos necesarios para que el ministro tenga su visto bueno legislativo.

El Cronista consultó al mandatario provincial y al momento no recibió respuesta.
“Estamos poniendo fuerza para tratar de frenar esto, no encontramos un interlocutor dentro del gobierno. El relato (que Sturzenegger) les construye a los gobernadores de las provincias del litoral fluvial, es bastante convincente entre comillas. Dice que las cargas que están en los puertos del Río hoy no pueden salir y van por camión porque la Ley de Cabotaje lo impide porque otras banderas no pueden hacer transporte. Y eso no es así“, afirmó en diálogo con El Cronista, el presidente del Centro de Capitanes de Ultramar Jorge Tiravassi.
En este sentido, el marino explicó que tienen intenciones de dialogar con Valdés para explicar el punto de vista del sector. “Queremos juntarnos con Valdés para presentarle nuestra propuesta”, afirmó y admitió que todavía no lograron ser recibidos.
Para el sector, el relato del gobierno y su propuesta desregulatoria es “frívola” y está “minada y plagada de inexactitudes”.
“Es mentira que los buques de bandera extranjera no pueden actuar en aguas argentinas, la propia Ley de Cabotaje prevé la excepción y en el último año se pidieron 162 excepciones y se autorizaron 161″, explicaron.
La diferencia clave con lo que propone Sturzenegger es que la legislación argentina actual prevé que si pasan 30 días ese buque debe ser tripulado por argentinos.
“Cuando no hay buque de bandera argentina hay de extranjera”, explicó Tiravassi y citó el caso de dos barcos extranjeros que hace más de 20 años surcan las aguas del país.
La distribución provincial de los marinos mercantes muestra una fuerte concentración en Corrientes, que reúne 3.402 trabajadores, cerca del 71% del total registrado en las cinco provincias relevadas.
“Hay 3.402 correntinos que se quedarían sin trabajo”, expresó Tiravassi.

La visión del sindicato y de los empresarios se junta en este punto: el problema del cabotaje nacional es impositivo y no regulatorio.
De hecho, ambos sectores tienen un proyecto de ley presentado en el Congreso para desarmar dicho problema. “Paraguay cobra 10% de impuestos a sus buques, en Argentina el empresario tiene que pagar 35% de impuestos y el empleado un 35% de impuesto a las ganancias” señaló Tiravassi.
“El costo laboral argentino es alto comparado con Paraguay. No gana más un capitán argentino que un capitán paraguayo, cuesta más”, aseveró.
Entonces, desde el sector lo que piden al gobierno nacional es una “asimetría impositiva”.
“En lugar de habilitarle el río a una flota paraguaya por sus incentivos impositivos, ¿Por qué no se lo damos nosotros?“, espetó Tiravassi.
En este sentido, el capitán de ultramar explicó que el planteo empresarial es “desregular” pero “en igualdad de condiciones”.
Según explicaron, Sturzenegger no sólo nunca recibió a los sindicatos, sino que tampoco recibió a las cámaras empresarias.

“No va a haber más empresas argentinas, y nos tendremos que conseguir otra bandera, si es que conseguimos lugar. Es mentira que pueden embarcar argentinos en buques paraguayos, ellos mismos tienen una ley nacional que obliga a que la tripulación deba ser 100% nacional”, indicó Tiravassi.
Aparte, otra de la preocupación es la apertura de las aguas argentinas a las empresas chinas, quienes suelen realizar estrategias de Dumping y que pueden destruir a la industria mercante nacional.
“Solo hay 40 países en el mundo con costa que no protegen su cabotaje nacional, porque o no tienen flota o son países africanos. Acá hay una flota mercante, hay una escuela de náutica con 200 años de historia y una flota marítima”, concluyó.
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