

La Mesa Política que encabeza la secretaria General Karina Milei volverá a reunirse este martes al mediodía, en la última semana de actividad legislativa previa al receso invernal. Como objetivo inmediato, el próximo desafío que enfrentarán será la sesión del Senado para el jueves 16, después del partido entre la selección Argentina e Inglaterra en el marco del Mundial 2026.
Se trata del segundo encuentro que se lleva bajo el nuevo gabinete de Javier Milei, con Diego Santilli como ministro coordinador, Ignacio Devitt como vicejefe de Gabinete y la integración de Fabián Fernández, secretario de Comunicación. Del cónclave también participan el ministro de Economía, Luis Caputo; el asesor Santiago Caputo; la senadora Patricia Bullrich; el titular de Diputados, Martín Menem; y el asesor Eduardo “Lule” Menem.
La reunión se llevará adelante al término de la conferencia de Prensa de Adrián Ravier, quien retomará su exposición habitual este martes a las 11, luego de haber adelantado el horario de la semana pasada por el partido del mundial.
Además del proyecto de Propiedad Privada, el cual todavía define los últimos acuerdos por la ley de Tierras, la sesión del 16 incluirá seis acuerdos para la designación de diplomáticos y una treintena de pliegos judiciales, entre los que se destaca el del juez Víctor Pesino, cuestionado por el peronismo por su fallo a favor de la reforma laboral y la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica.
También figura un proyecto para declarar a Tucumán “capital simbólica de la República Argentina” en cada 9 de Julio, en sintonía con los actos que el Presidente encabezó en esa provincia junto al gobernador Osvaldo Jaldo.
La convocatoria original para esta sesión sufrió de cuatro traspiés atravesados por polémicas judiciales con Milei, el Caso Adorni y la falta de acuerdos. Finalmente, la semana pasada, acordaron que el 16 de julio sería la instancia definitiva para avanzar con esta serie de propuestas.
El Senado ya acordó además una próxima sesión para el 6 de agosto, en la que se tratarían la ley Hojarasca -con media sanción de Diputados-, el proyecto de “falsas denuncias” impulsado por la senadora radical Carolina Losada, y la reforma a la Ley de Salud Mental, si logra dictamen a tiempo.
La reforma electoral no forma parte del temario confirmado ni para el 16 de julio ni para el 6 de agosto, aún. El Gobierno la reserva para después del receso invernal, en la ventana que se abre entre esa segunda sesión y el inicio del debate por el Presupuesto 2027 en septiembre. La idea es que para entonces ya esté sancionada.
Pero el obstáculo central sigue siendo la eliminación de las PASO. El problema de fondo es que la negociación por la reforma electoral, que apuntaba a acordar listas por adhesión simil colectoras, quedó estancada por la propia indecisión dentro del oficialismo.
El esquema empezó a hacer agua cuando los números entre los radicales sin tierra y otros partidos provinciales que buscan eliminar las PASO desvirtuaran la mayoría que venía construyendo la senadora Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, principalmente con la UCR aliada de Mendoza.

Algunos empezaron a cuestionar la eficacia del esquema de adhesiones, con el argumento de que esas listas asociadas podrían quedar directamente afuera del reparto de bancas, y a eso se suma la preocupación de que el peronismo podría aprovechar el mismo mecanismo para ordenar su propia interna bonaerense.
Desde el oficialismo aseguran que una alternativa clave es repetir el esquema de 2025 y directamente suspender las PASO, sin resolver el debate de fondo, algo que también promovían desde el karinismo tiempo atrás bajo el concepto de que el objetivo máximo es conseguir evitar la elección de agosto el año que viene para asegurarse la reelección de Milei.


















