Entrevista

Más allá de la Sputnik: Rusia quiere "profundizar" la relación con Argentina en comercio y energía nuclear

El embajador Dmitry Feoktistov reveló que, tras el envío de las vacunas Sputnik V, confía en que habrá mayor cooperación en otras áreas estratégicas para ambos países. El respaldo en las negociaciones con el FMI

Dmitry Feoktistov está exultante y lanza una definición política de peso: "Los vínculos entre ambos países están en alza. Y confiamos plenamente que con la llegada de la vacuna Sputnik V se fortalezcan aún más las relaciones entre la Argentina y Rusia", dijo.

No sólo esto. El embajador de Rusia en Argentina está convencido de que ambos países deberían dar "un impulso adicional para seguir avanzando". Aunque dejó en claro que Moscú "no ayuda a la Argentina para sacar provecho sino para sacar a un amigo de una situación difícil. La cooperación por las vacunas acercó a nuestros pueblos y ese puede ser un fundamento para avanzar en otros ámbitos de las relaciones. Si aumentamos la confianza mutua es más fácil avanzar en otros aspectos".

Para este diplomático de carrera que trabajó en la embajada rusa de Naciones Unidas y llegó a la Argentina como embajador en el 2018 esos "otros aspectos" que la Argentina y Rusia deberían profundizar en adelante más allá de la vacuna Sputnik V es en área comercial, los proyectos de enregía nuclear y la cooperación en materia cultural o científica.

A lo largo de una larga entrevista con El Cronista que se realizó en la sede de la embajada rusa en Buenos Aires, Feoktistov remarcó que Rusia está dispuesta a ayudar a la Argentina en las negociaciones con el FMI, aclaró que Moscú tuvo buenas relaciones tanto con Cristina Kirchner como con Mauricio Macri y ahora con Alberto Fernández y se mostró dispuesto a darle mayor sustento a la alianza estratégica integral con Rusia.

-¿Cuándo se podrá producir la vacuna Sputnik V en la Argentina?

-Está a punto ya de avanzarse con eso. Está definido. El comienzo de la producción primaria ya fue anunciado por los presidentes Putin y Fernández. Igualmente seguiremos enviando los 30 millones de dosis que contemplaba el contrato que implica las vacunas para unos 15 millones de argentinos. Si a ello le sumamos la producción local se llegará a dos tercios de los argentinos vacunados con la Sputnik V.

-¿Qué evaluación hace de las relaciones bilaterales hoy entre Rusia y Argentina en función de esta realidad de pandemia?

-Las relaciones ruso-argentina están en alza. Nunca fueron malas relaciones, Siempre fueron buenas o muy buenas. Nunca dependieron del color político de cualquier país. Estas relaciones son de carácter amistoso y se sustentan en relaciones históricas de 135 años entre ambos países. También tenemos otras cuestiones comunes en relación al multilateralismo, integración territorial y soberanía. Estas relaciones se basan también en la simpatía y el respeto mutuo entre ambos pueblos. Es que la Argentina vive la mayor diáspora ruso parlante. Se abrieron además nuevas perspectivas en los últimos años. En 2008 fue una relación estratégica y en el 2015 pasó a ser asociación estratégica integral. No son palabras vacías sino que se caracterizan por la amistad y el interés de ambas partes. 

El presidente Fernández y Putin hablaron en videoconferencia en el foro de San Petersburgo y Fernández dijo que Rusia estuvo como un amigo en los momentos difíciles y en Rusia decimos exactamente lo mismo. Así que no es sorprendente que Rusia ofreció su apoyo a la Argentina en medio de la pandemia. Nuestros presidentes hablaron tres veces en videoconferencia en los últimos meses. Esperamos que se concrete a fin de este año una visita de Alberto Fernández a Rusia para avanzar más en las relaciones bilaterales. Así que digo que nuestras relaciones son tan buenas como nunca pero ambas partes deberían dar un impulso adicional para seguir avanzando.

-¿A qué se refiere con un impulso adicional?

-Ante todo considero que es necesario mejorar cualitativamente el intercambio comercial entre nuestros países. El año pasado nuestras relaciones comerciales bajaron un 25% y en 2018 que fue el mejor año de las relaciones comerciales el volumen fue de tan solo 1.200 millones de dólares. Vamos a comprar con China que es de 100 veces mayor ese intercambio comercial pero hay que tener en cuenta que ambos países forman parte del G20.

El intercambio comercial entre China, Estados Unidos o Brasil con Argentina es mucho mayor que el que tiene con Rusia. Es evidente que esas cifras no son suficientes para el nivel de asociación estratégica que tenemos. Durante muchos años hablamos con diferentes administraciones para desarrollar grandes proyectos en Argentina. 

Es decir que cuando hablo de un impulso digo que hay que pasar de las palabras a los hechos. Esto será importante para el desarrollo económico de nuestros países. Cuando hablo de otras cuestiones de intercambio no me refiero solo del político económico sino del cultural, científico, deportivo. Está claro que con la pandemia este intercambio se hace difícil. Espero que a medida que se mejore la situación de la pandemia en la Argentina con la llegada de la vacuna Sputnik se fortalezcan las relaciones.

-¿Cree que a partir de la colaboración de Rusia con las vacunas se debe potenciar la colaboración otras áreas como energía nuclear, ciencia y tecnología?

-Hay un refrán ruso que dice que hay que separar los asuntos. Nosotros no ayudamos para sacar provechos sino para sacar a un amigo de una situación difícil. La cooperación por las vacunas acercó a nuestros pueblos y ese puede ser un fundamento para avanzar en otros ámbitos de las relaciones. Si aumentamos la confianza mutua es más fácil avanzar en otros aspectos.

-Las relaciones entre ambos países se estrecharon con Cristina Kirchner. ¿En qué medida la vicepresidenta es un actor relevante para esas relaciones bilaterales?

-La asociación estratégica se fundamentó con el gobierno de Néstor Kirchner, luego siguió con Cristina Kirchner y más tarde con Mauricio Macri. En 2018 el presidente Putin tuvo reuniones bilaterales con Macri además de las reuniones del G20. Allí se firmaron varios documentos relacionados con la cooperación nuclear, energía, pesca y otras cuestiones. Todos los líderes argentinos fueron un apoyo para las relaciones bilaterales al igual que ahora Alberto Fernández. No subrayaría quién hizo más o menos sino a la causa común. Lo principal es no parar y seguir avanzando. Todos los líderes me dijeron que las relaciones con Rusia es una de las prioridades de la política exterior argentina.

-Algunos referentes de la oposición ven en la entrega de vacunas Sputnik V de parte de Rusia como una intencionalidad de Moscú de avanzar en América latina y tener un posicionamiento político en Argentina...

-La oposición es oposición y no tiene que estar de acuerdo con el lineamiento político de un gobierno. Eso es normal en cualquier país. Si la oposición estuviera de acuerdo con el gobierno no los votaría la gente. La oposición trata de llamar la atención en cualquier país por sus declaraciones fuertes. Esto es normal siempre que no se tresgiversen los hechos. No es un secreto que hubo una campaña mediática para desacreditar a nivel mundial a la vacuna Spuntnik V y lamentablemente esa campaña también llegó a la Argentina

El objetivo de esta campaña es que Rusia no entre en el mercado internacional y no pueda promover su propia vacuna. Hubo cuestionamientos al principio porque no aparecía la vacuna en publicaciones científicas y más tarde cuando apareció la publicación en la revista Lancet no paró la campaña en contra de Rusia. Se dijo que buscábamos provecho político de todo ello. Incluso hubo dirigentes que decían que Alberto Fernández quería envenenar a la población con la vacuna Sputnik sin ninguna prueba en la mesa. Pero ahora comprende la gente que la Sputnik V es una de las mejores vacunas del mundo. Conozco mucha gente aquí que si en el vacunatorio no le ofrecen la Sputnik se van. El proceso de vacunación puso a todos en su lugar.

-¿Pero mas allá de los cuestionamientos de la oposición no cree que este proceso logre un mayor posicionamiento de Rusia en Argentina?

-Sí lo considero así. Lo dije porque esta cooperación nos acercó en todos los sentidos. El presidente Fernández dijo en la videoconferencia con Putin que Rusia ofreció la mano de ayuda cuando otros se negaban a hacerlo. Ese tipo de acercamiento no se olvidan. Los argentinos recordarán siempre que Rusia estuvo al lado en un momento difícil como la pandemia. Sus preguntas al respecto me sorprenden. Creo que un país cristiano como Argentina objetar a alguien que hace las cosas buenas me parece extraño. Un cristiano, una persona buena en general hace las cosas buenas para ayudar no para querer algo a cambio. Rusia no necesita ninguna ventaja o preferencia de Argentina por su ayuda en el coronavirus. La mejor preferencia es el fortalecimiento de nuestras relaciones.

-¿No cree que el freno a las exportaciones de carne y otras medidas proteccionistas puedan afectar la idea de aumentar el comercio entre ambos países?

-No quisiera comentar las decisiones Argentina en materia de economía porque ese es un derecho soberano de cada país. Pero esas decisiones no tienen mucha influencia en las relaciones comerciales de ambos países. La carne argentina sólo tiene consumo en el tres por ciento de nuestro mercado y sólo apunta al consumidor Premium. Así que esta decisión temporal del gobierno argentino en el corto o largo plazo no influye en nuestras relaciones comerciales. Es el derecho soberano de Fernández tomar medidas económicas y esas medidas se relacionan con la situación financiera complicada en la que se encuentra la Argentina desde hace tiempo.

El tema de la deuda con el FMI y el Club de París se podrá aplazar pero habrá que resolverlo en algún momento. Argentina necesita divisas porque debe pagar a sus acreedores y recuperar su económica. Esta es una situación dramática y para salir de esto habrá que hacer un gran esfuerzo. En lo que se refiere al proteccionismo se observó en cualquier gobierno de Argentina. Eso influye en nosotros obviamente. Es difícil encontrar en nuestras tiendas bienes importados. 

Los productos argentinos son muy buenos y muchas veces el consumidor no tiene mucha elección. Es difícil desarrollar relaciones comerciales con economías cerradas. Igualmente seguimos con interés desarrollar proyectos en Argentina como por ejemplo el 20% de energía aquí se produce con equipamiento ruso. Ni el proteccionismo o el freno de salida de divisas obstaculizó esto. Se puede trabajar en cualquier situación y estamos dispuestos para hacerlo. Cuando hablo con colegas de otros países reconocen que tienen problemas en el desarrollo de las relaciones comerciales con la Argentina. Si se mejora el ambiente de negocios sería más fácil.

-¿Qué se debería hacer para elevar el nivel de intercambio comercial entre ambos países?

-Hay que analizar los procesos comunes. Esto implica que estamos hablando desde hace tiempo de la parte argentina y hay que usar con mejor eficiencia los consejos empresariales. Eso ayudó mucho a destrabar cosas antes de la visita de Putin en el 2018. En tercer lugar los hombres de negocios deberían conocer mejor la representación comercial de Rusia en Argentina. El trabajo de esta representación es acercar a los hombres de negocios y muchos no saben de esto. 

Debemos desarrollar también la cooperación bancaria lo que no implica la apertura de bancos sino empezar a trabajar en corresponsalías de los bancos de ambos países. Y luego hay que pensar en el comercio apostando a las monedas nacionales. Con China el 30% de intercambio comercial se realiza con el uso de monedas nacionales. Tenemos que pensar que si el presidente Fernández viaja a Rusia a fin de año lo acompañen los empresarios argentinos. Es importante para ello también la implementación de las misiones comerciales de empresarios de ambos países. Usar todas estas herramientas será esencial para mejorar y aumentar el comercio bilateral.

-¿Cree que el acuerdo de nuestro gobierno con el FMI por la deuda será crucial para que haya inversiones de Rusia en la Argentina?

-No eso no implica eso ni nunca ha significado. Nosotros somos miembros del FMI y la Argentina también. Y Rusia siempre se puso a disposición de ayudar a la Argentina con los organismos financieros internacionales. A comienzos de los años 1990 teníamos una situación parecida donde debíamos recurrir al FMI para pedir créditos y con la desintegración de la Unión soviética estábamos en una situación difícil. Pasaron muchos años para que podamos reactivar nuestra economía. Y ahora Rusia dona más de 1000 millones de dólares al año para el desarrollo de países emergentes. 

No hay que olvidar que los países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudafrica) tienen la misma influencia en el FMI que Estados Unidos. Más allá de todo creemos que el BRICS debe ayudar a la Argentina en la solución del problema con el FMI. Es que este organismo debe ayudar a los países en vías de desarrollo sin poner trabas políticas o imponer exigencias que no se pueden cumplir. El diálogo de la Argentina con el FMI es complicado pero esto no será impedimento para desarollar las relaciones con Rusia y los empresarios de nuestro país. El fortalecimiento económico de las relaciones con Rusia sería una muestra al FMI de que la Argentina logra avances y hay reactivación de su economía.

-¿Cree que el BRICS pude ayudar a destrabar parte del acuerdo con el FMI?

-No hay información de que haya algún país que haya puesto trabas en esas negociaciones. Por ahora vemos que hay un apoyo a la decisión de normalizar la relación con el FMI y el presidente Fernández se ha comunicado con todos los líderes de Alemania y Estados, ha visitado Europa donde recibió el apoyo de España, Francia, Italia, Portugal. El ministro Guzmán viajó a Moscú y ha recibido el apoyo en las negociaciones con el FMI. 

Pero igualmente hay dos razones para que el BRICS ayude a la Argentina. Primero es que cada miembro de este grupo tiene relaciones estratégicas con Argentina y hay que ayudar a los amigos. A la vez, le puedo decir que el BRICS fueron en el pasado países en desarrollo. Así que nosotros comprendemos las dificultades que enfrenta la Argentina.

-¿Sigue abierta la posibilidad de que Argentina se incorpore al BRICS?

-La única vez que se mostró ese interés fue en el último año de la presidenta Cristina Kirchner. Desde ese momento no hubo más señales. Pero el BRICS tiene relación con los países en diferentes esquemas como miembro asociado, cooperación. No es que se puede hacer miembro de un momento a otro.

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Comentarios

  • CA

    Claudia Analía

    11/06/21

    Sr. embajador, cuando la confianza se pierde NO SE RECUPERA NUNCA MÁS..

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