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Para el gobierno de Javier Milei, hay una variable macroeconómica que no admite concesiones: el equilibrio fiscal, considerado la piedra angular del programa económico.

En 2026, el Ejecutivo proyecta un superávit primario del 1,5% del PBI, con lo cual, a diferencia del año pasado —cuando el superávit primario fue del 1,4%—, deberá lograr una mejora en términos fiscales.

Sin embargo, la caída registrada en la recaudación tributaria y el impacto fiscal de algunas medidas incorporadas en la reforma laboral requerirán que el Ministerio de Economía avance en un mayor ajuste del gasto.

Si bien en enero se registró superávit, empujado en gran parte por la venta de las hidroeléctricas del Comahue, los analistas advierten que sostenerlo no será sencillo.

El margen fiscal es limitado. En diálogo con El Cronista Stream, Luis Caputo descartó llevar a cabo una reforma fiscal integral en el corto plazo, para la cual es indispensable, además, consensuar con las provincias.

Para bajar impuestos necesitamos que aumente la recaudación y los recursos tributarios”, señaló el titular del Palacio de Hacienda en el 7º Foro de Inversiones & Negocios, organizado en la provincia de Mendoza.

Sin embargo, la recaudación tributaria lleva siete meses consecutivos con caídas reales interanuales. Por caso, según los datos difundidos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en febrero se habría registrado una caída real del 9,7%.

Los cálculos surgen de un análisis elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), bajo el supuesto de una inflación del 2,8% en febrero. Si se excluyeran los tributos vinculados al comercio exterior, la merma habría sido del 7,8% real.

“En el primer bimestre, la recaudación habría bajado un 8,7% real interanual”, detalló la organización que dirige el economista Nadin Argañaraz.

Al respecto, el IARAF reveló que los derechos de exportación (-40,2%), los aranceles a las importaciones (-19,6%) y los impuestos internos coparticipados (-17,6%) fueron los tres tributos que lideraron las caídas en el primer bimestre del año.

Sumado a ello, los impuestos asociados a la actividad económica también mostraron caídas en términos reales: IVA neto (-12,5%); impuesto a los créditos y débitos bancarios (-3,9%); y contribuciones a la seguridad social (-4,4%).

En ese marco cobran relevancia las declaraciones del ministro de Economía. La caída en los ingresos tributarios se traduce en un mayor esfuerzo de su cartera para reducir el gasto público.

A esta prolongada caída real en la recaudación habría que sumar el impacto fiscal de las medidas incorporadas en la Ley de Modernización Laboral. Según estimaciones de la consultora Invecq, la eliminación de impuestos internos supondría un costo de 0,1% del PBI, mientras que la consultora LCG calcula que la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que absorberá recursos que hasta ahora se enviaban a la ANSES, demandaría un costo de 0,28% del PBI.

Margen fiscal

Las cifras dan cuenta de la necesidad que tiene la actual administración de profundizar el ajuste del gasto. Según un informe de la consultora Analytica, al que tuvo acceso El Cronista, el gasto primario devengado habría disminuido un 7,6% real interanual.

La firma estima que las mayores caídas reales interanuales se dieron en “Programas sociales (-44,8%)” —que no contempla la Asignación Universal por Hijo (AUH) ni las Asignaciones Familiares (+6,6%)—, “Transferencias a provincias (-29%)” y “Gasto en personal (-11,8%)”.

No obstante, si se considera el acumulado durante el primer bimestre del año, el recorte del gasto primario habría sido del 6,1%. El mayor ajuste se dio en las siguientes partidas:

  • Programas sociales (excluyendo a la AUH y asignaciones familiares): -40,7%
  • Transferencias a provincias: -39,6%
  • Gasto en personal: -8,3%
Caputo aseguró que la formalización del empleo y el crecimiento de la actividad contribuirán a un aumento de la recaudación

En este contexto, las declaraciones del ministro de Economía no pasaron desapercibidas. El objetivo es revertir la caída en la recaudación y, en ese sentido, sostuvo que “no es coincidencia” haber enviado simultáneamente la reforma laboral y la Ley de Inocencia Fiscal al Congreso.

Es que, según expresó Caputo, la manera de incrementar los recursos es a través de una mayor formalización del empleo y el crecimiento de la economía; en este último caso, subrayó la importancia de los ahorros que están “debajo del colchón” para recuperar dinamismo.

“Metámosle pata”, dijo Caputo, alentando al sector privado a llevar sus dólares no declarados a los bancos o a las ALyCs, y aseguró que la ley “está perfectamente estructurada desde el punto de vista legal”.

La estrategia del Gobierno, en definitiva, es lograr que la reactivación económica llegue antes de que se reduzca el espacio para seguir ajustando el gasto.