

El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto cuestionó con dureza la política económica del Gobierno nacional durante su paso por Cuentas Claras, el flamante programa de El Cronista Streaming.
El exsenador apuntó contra la apertura comercial que impulsa la administración de Javier Milei y advirtió sobre el impacto negativo que está teniendo sobre la industria argentina y el poder adquisitivo de los trabajadores.
Pichetto abrió el fuego con un dato de organismos internacionales que, según él, el Gobierno prefiere ignorar.
“La industria argentina registró la segunda peor caída a nivel mundial de los últimos dos años. Se desplomó 7.9% desde el comienzo del gobierno de Javier Milei”, afirmó, y aclaró que los números surgen de la agencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Industrial.
Las causas, según el exsenador, son claras y responden a decisiones de política económica. “Todo esto tiene que ver con las políticas internas, con la apertura indiscriminada, con lo que significa el proceso chino dentro del esquema, no solamente de industrialización, también de venta de plataformas, contrabando, containers, todo lo que entra al mercado y que destruye no solamente la industria, sino también el comercio”, sostuvo.
Y fue categórico respecto a las consecuencias: “El daño va a ser muy profundo en la economía argentina y lleva a la gente al desempleo”.
El impacto en el empleo fue otro de los ejes del diagnóstico de Pichetto, quien lo ilustró con un ejemplo concreto. “Hoy mismo cerró una empresa que fabricaba ropa interior en Parque Chas que dejó a 200 trabajadores afuera”, señaló, y agregó que “todos los días hay un evento donde la gente se queda sin trabajo“.
En ese contexto, el legislador advirtió sobre el creciente endeudamiento de las familias. “La gente —los trabajadores, clase media— tiene que endeudarse para acceder a alimentos y poder llegar a fin de mes. No es que el endeudamiento es como en otras épocas, para adquirir artículos suntuarios”, remarcó.
Para Pichetto, el modelo tiene un antecedente histórico preciso. Sostuvo que el Gobierno “ha logrado lo que yo llamo siempre el sueño más profundo, más húmedo, que tuvo Martínez de Hoz junto con Ricardo Arriazu, que era su asesor privilegiado, y con Adolfo Diz, presidente del Banco Central en la época de la dictadura, que era el achatamiento del poder adquisitivo del salario de los trabajadores”.
Y trazó la línea directa con el presente: “El objetivo de la dictadura era bajar los salarios para hacer más competitivas a las empresas y, además, tenían algo muy parecido a lo que tiene este Gobierno: un fuerte desprecio por la industria”.
El legislador cerró su intervención con una ironía que sintetizó su postura frente a la política exterior y comercial del oficialismo: “Amamos tanto a Trump, pero no hacemos la política económica de Trump. A mí me gusta el modelo norteamericano”.















