La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro general con movilización para el día en que el Senado trate la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, una sesión que se prevé para el 10 u 11 de febrero.
La medida surgió del Frente de Sindicatos Estatales y Gremios de Empresas Públicas, que también evalúa adelantar protestas en los primeros días de febrero en aquellas provincias cuyos gobernadores respalden el proyecto oficialista.
¿Por qué ATE convoca al paro general?
Desde ATE aseguraron que la reforma laboral representa un retroceso histórico de más de un siglo y denunciaron que el Gobierno busca “debilitar al extremo” a los trabajadores.
“Ir al paro, a una huelga general el día que se trate la reforma laboral es absolutamente necesario y obligatorio para el movimiento obrero, pero no puede ser una medida aislada”, afirmó el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar.
El dirigente sostuvo que el sindicato debe anticiparse al debate parlamentario: “Tenemos que salir a la calle antes de que el proyecto sea tratado en el Senado. Hay que hacerles sentir todo nuestro rigor a los gobernadores que decidieron ser funcionales a Milei”.
El gremio denuncia además que la reforma debilita derechos básicos, aumenta el poder patronal y abre la puerta a un proceso de precarización masiva. “Frente a este escenario, tenemos el deber de estar en la calle, de protestar. No podemos ser testigos pasivos de la vulneración de la Constitución”, concluyó Aguiar.
En la reunión participaron también gremios de sectores judiciales, salud, vialidad, energía, telecomunicaciones, bancarios jerárquicos, PAMI, portuarios, docentes e investigadores universitarios, entre otros.
Paritarias ATE: ¿qué reclama el gremio?
En paralelo, ATE exige la reapertura urgente de la paritaria nacional, denunciando una “política de empobrecimiento planificada” por parte del Gobierno. Según el gremio, el salario estatal perdió más del 41% de su poder adquisitivo, mientras que más de un tercio de los trabajadores de la Administración Pública Nacional quedó por debajo de la línea de pobreza.
La nota enviada al secretario de Trabajo, Julio Cordero, advierte que los aumentos otorgados “no alcanzan para comprar ni un kilo de carne”, y cuestiona que el último aumento del 2% fue “vergonzante”.
ATE reclama:
- Un salario mínimo de $ 2.140.000.
- Aumentos por encima de la inflación.
- Apertura de todos los convenios colectivos, incluyendo Personal Civil y Docente Civil de FF.AA., Seguridad e IOSFA; SINEP; y Profesionales de la Salud.
El gremio además denunció la destrucción de puestos de trabajo, que ya alcanza los 60.000 despidos, y sostuvo que el Gobierno “continúa desmantelando organismos clave” mientras impulsa una reforma “regresiva y violatoria de derechos”.