

- <b>Cómo funcionaría la ciudadanía argentina por inversión</b>
- <b>La Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión</b>
- <b>Licitación internacional: quiénes asesoran al Gobierno</b>
- <b>Dos modalidades: donación o inversión directa</b>
- <b>La ciudadanía por inversión en el mundo: un mercado de u$s 25.000 millones</b>
En un contexto de reservas internacionales ajustadas y necesidad de dólares frescos, el Gobierno avanzó con la reglamentación de un programa de ciudadanía por inversión que permitiría a extranjeros obtener la nacionalidad argentina a cambio de aportes de capital en el país.
La iniciativa fue formalizada mediante el decreto 524/2025 en julio pasado, aunque todavía restan precisiones clave para su implementación efectiva.
Según estimaciones del sector privado, el esquema podría canalizar desembolsos superiores a los u$s 2500 millones, una cifra significativa para una economía que busca fortalecer sus reservas y financiar proyectos productivos sin depender exclusivamente del endeudamiento externo.
Cómo funcionaría la ciudadanía argentina por inversión
El decreto presidencial habilita a extranjeros que acrediten inversiones consideradas “relevantes” a iniciar el trámite para acceder a la ciudadanía. Sin embargo, el programa aún no está operativo: faltan definirse aspectos centrales como los montos mínimos exigidos, los sectores económicos prioritarios y los tipos de proyectos que serían aceptados.
Desde el Ministerio de Economía reconocieron que estos parámetros se establecerán mediante una resolución complementaria que, por el momento, no tiene fecha de publicación confirmada. Esta indefinición mantiene el programa en una suerte de limbo administrativo, aunque el Ejecutivo ya completó varios pasos necesarios para su puesta en marcha.
La Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión
Para gestionar esta iniciativa, el decreto creó la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, que funcionará bajo la órbita del Ministerio de Economía. Este organismo será responsable de:
- Analizar las propuestas de inversión presentadas por extranjeros.
- Evaluar el origen lícito de los fondos.
- Emitir recomendaciones técnicas sobre cada solicitud.
La decisión final sobre el otorgamiento de la ciudadanía, no obstante, quedará en manos de la Dirección Nacional de Migraciones, que mantendrá la potestad de aprobar o rechazar cada caso.
Licitación internacional: quiénes asesoran al Gobierno
Para asistir técnicamente a la nueva agencia, el Gobierno lanzó una licitación internacional destinada a contratar servicios de consultoría especializada en programas de ciudadanía por inversión. El contrato tendrá una duración de cuatro años o hasta que la empresa adjudicataria emita 5000 informes favorables para solicitudes.

La apertura de sobres estaba prevista para el 20 de enero, y se espera que la adjudicación se concrete dentro de los siguientes 45 días hábiles.
Entre los oferentes figura un consorcio integrado por firmas internacionales con trayectoria en este tipo de programas: Apex Capital Partners, Arton Capital, Passport Legacy y AIM Global. Estas consultoras trabajan habitualmente con gobiernos que ofrecen esquemas similares en distintas partes del mundo.
Desde este grupo proyectan que el programa argentino tiene potencial para atraer inversiones por encima de los US$ 2.500 millones, aunque advierten que el monto final dependerá de las condiciones específicas que establezca la reglamentación pendiente.
Dos modalidades: donación o inversión directa
Aunque los detalles están por definirse, el programa contemplaría dos modalidades principales:
- Donación: los aportes se canalizarían hacia fundaciones, fondos estatales específicos o proyectos de interés público definidos por el Gobierno. Esta modalidad es común en programas caribeños como los de San Cristóbal y Nieves o Dominica.
- Inversión directa: los recursos podrían destinarse a bienes raíces, fondos de inversión privados, emprendimientos productivos o empresas locales. En este caso, el inversor mantendría la titularidad de los activos.
La posibilidad de habilitar ambas opciones, así como la definición de montos mínimos y sectores prioritarios, quedará sujeta a la resolución complementaria que aún no fue publicada. Tampoco se especificó si se exigirá creación de empleo o si habrá requisitos de permanencia en el país como condición para mantener la ciudadanía.

El trámite sería individual, pero en caso de aprobación, el beneficio se extendería al grupo familiar directo del inversor, incluyendo cónyuge, hijos menores de edad y padres.
La ciudadanía por inversión en el mundo: un mercado de u$s 25.000 millones
Aunque novedoso en Argentina, el esquema de ciudadanía por inversión (también conocido como CBI, por sus siglas en inglés) es una práctica extendida globalmente. Más de 80 países cuentan con programas similares, que en conjunto mueven alrededor de u$s 25.000 millones anuales, según datos de la firma de investigación Investment Migration Council.
Algunos de los programas más conocidos incluyen:
- Estados Unidos (EB-5): exige inversiones desde US$ 800.000 en proyectos que generen al menos 10 empleos directos. Otorga residencia permanente (green card), no ciudadanía inmediata.
- Portugal (Golden Visa): requiere inversiones desde 500.000 euros en bienes raíces o fondos de inversión. Permite acceder a la ciudadanía europea tras cinco años.
- Grecia: ofrece residencia por compra de propiedades desde 250.000 euros, con posibilidad de ciudadanía tras siete años.
- Canadá: suspendió su programa en 2014, pero algunas provincias mantienen esquemas de residencia por inversión.
En América Latina, países como Brasil, Chile y Uruguay ofrecen vías migratorias aceleradas para inversores extranjeros; aunque generalmente otorgan residencia temporal o permanente, no ciudadanía inmediata.
El atractivo del pasaporte argentino
Desde las consultoras internacionales destacan que el pasaporte argentino representa un atractivo adicional para potenciales inversores. Según el Henley Passport Index, el documento argentino permite acceso sin visa a 171 destinos, ubicándose en el puesto 16 a nivel global, lo que lo convierte en uno de los más poderosos de América Latina junto con Chile y Brasil.
Además, Argentina no exige renunciar a la nacionalidad de origen, permitiendo la doble o múltiple ciudadanía, un factor valorado por inversores que buscan flexibilidad migratoria.














