El gasto crece 10 puntos más que la inflación

Meta fiscal en peligro: la cifra que dejó Guzmán y complica el acuerdo con el FMI

El exministro dejó un rojo acumulado de 1,9% del PBI en seis meses, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Esto pone en peligro una de las pautas claves firmadas con el Fondo.

El déficit primario creció 92,1% interanual en la primera mitad del año, como consecuencia de un incremento del gasto público de 10 puntos por encima de la inflación y de una caída en los ingresos fiscales del 0,4% real, explicada por el impacto del Aporte Solidario y Extraordinario que el Estado cobró a los grandes patrimonios, principalmente, entre enero y junio de 2021.

Así surge de datos oficiales relevados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). La expansión del déficit primario contrasta con el objetivo de reducir en 0,5 puntos del PBI el rojo fiscal para llevarlo al 2,5% del Producto, como consta en la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según la OPC, que toma los gastos devengados (se hayan pagado o no), el déficit primario acumulaba 1,9 puntos del PBI a fines de junio.

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El reporte advierte que, en términos devengados, el déficit primario fue del 4,6% en 2021, muy por encima del 3% base caja que informó el Ministerio de Economía en tiempos de Martín Guzmán. Esto deja un lastre adicional para este año.

Al 30 de junio, los gastos totalizaban 7,2 billones de pesos, de los cuales $6,7 billones obedecían a erogaciones corrientes, como subsidios, salarios y jubilaciones. Los ingresos fueron de $ 5,3 billones, por lo que el déficit primario rozó los $1,4 billones y se expandió 92,1% anual. 

El déficit representó 1,9% del PBI en el primer semestre, con una meta anual del 2,5%.

El resultado financiero, al computar pago de int ereses de deuda, fue de $ 1,9 billones (2,6% del PBI) y creció 51,8% anual. El rojo financiero podría incrementarse en estos meses si el Gobierno no contiene la emisión de deuda de corto plazo atada a la inflación.

Los gastos que crecen

El gasto primario se expandió 10,7% en términos reales. Buena parte de eso lo explica el crecimiento del 38% real de los subsidios energéticos, hasta los $ 764.483 millones. Las transferencias a IEASA (Enarsa) para importar combustible treparon 113% anual real y los créditos a Cammesa para pagar energía, 41,3 puntos por encima de la inflación, para compensar la mayor diferencia entre el costo del combustible y las tarifas.

Los programas sociales, como las becas Progresar y el Potenciar Trabajo, crecieron 28% real. Las asignaciones familiares aumentaron 11,7%, por el refuerzo que dio el Gobierno desde septiembre último. También crecen 11 puntos reales los salarios públicos. Las jubilaciones y pensiones, uno de los principales gastos en términos absolutos, subieron 6,3% real, gracias a los bonos que complementaron a los ajustes de la ley de Movilidad. Las transferencias discrecionales a provincias subieron 13,1%.

Subsidios, programas sociales, transferencias a provincias, asignaciones, salarios y jubilaciones crecen por arriba de la inflación.

Del lado de los ingresos, la caída real obedece a que el grueso del Aporte Solidario impactó en el primer semestre del año. Descontado ese recurso extraordinario, la recaudación crece 4% real, unos seis puntos por debajo de los gastos. Los ingresos tributarios aumentaron 2,8% real y los recursos de la Seguridad Social, 8,9%.

Reclamo del Fondo

Los números que mostró la OPC muestran lo difícil que será cumplir con la meta fiscal del Fondo y por qué la directora gerenta Kristalina Georgieva pidió medidas "dolorosas". El Staff Report del FMI que acompañó a la primera revisión trimestral exigió: "Los gastos primarios deberán contenerse en 20,4% del PBI", lo que implica un recorte de 0,3 puntos desde las estimaciones del programa original, para compensar el aumento en los subsidios energéticos.

El lunes pasado, la ministra de Economía, Silvina Batakis, anunció un ajuste fiscal por dos vías. Por un lado, una revisión mensual por la que cada dependencia no podrá gastar más de lo que hay en la caja (es decir, no se podrán devengar erogaciones para las que no haya efectivo). Por otro, la "caja única" presupuestaria para concentrar los fondos de organismos descentralizados y administrar unos $ 600.000 millones hasta fin de año.

La segmentación de subsidios, que recién se puso en marcha, implicaría un ahorro de apenas $ 15.000 millones, según el secretario de Energía Darío Martínez.

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