

Mientras los dirigentes peronistas evitan hablar públicamente de candidaturas, la carrera hacia las primarias se aceleró y Axel Kicillof realizó una contragira a la de Javier Milei en Nueva York. Sin embargo, internamente crecen los reproches al gobernador bonaerense y los nombres que podrían competirle y Máximo Kirchner volvió a cargar contra sus intenciones presidencialistas.
La última reunión entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, se hizo hace más de un mes en el Hotel Emperador para dar una señal a los mandatarios más alejados y evitar que el Gobierno nacional elimine las primarias.
Las PASO serán claves para los candidatos peronistas. La distancia entre Cristina Kirchner y el gobernador de la provincia de Buenos Aires hace imposible en una candidatura unificada.
Por su parte, Axel Kicillof en Villa Domínico durante un Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) amagó con un lanzamiento de su candidatura. “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo y nos permita empezar una etapa distinta”, afirmó el mandatario provincial.
Asimismo, Kicillof aseguró que una opción nacional “no se construye desde una oficina”. “No me interesa una construcción a control remoto”, remarcó el dirigente. El mandatario viajó esta semana a Nueva York, en coincidencia con la gira de Javier Milei en la ONU.

En Estados Unidos se reunió con representantes de más de 20 empresas y fondos de inversión vinculados a energía, minería, petróleo y gas, biotecnología, granos y tecnología.
Voces calificadas aseguraron a El Cronista que el mandatario provincial habría tranquilizado a los empresarios en términos económicos. Allí, Kicillof habría advertido que no coincide en la emisión como método para resolver los problemas económicos.
Asimismo, en cuanto a la candidatura y sus contrincantes peronistas, el bonaerense recordó la tradición peronista de reunirse tras el que tiene más votos.
El bonaerense participó en Nueva York de un desayuno organizado por el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani, junto al presidente español Pedro Sánchez y otros dirigentes internacionales. Su discurso giró alrededor de recursos naturales, industria, ciencia, universidades públicas y soberanía.
“Nuestra responsabilidad es construir, junto a líderes que compartan nuestra visión, un orden global que reconozca la justicia social, la soberanía nacional y una mayor igualdad.”
Por su parte, Sergio Massa comenzó a reactivar sus apariciones públicas, luego de tres años de silencio. Su última aparición fue en el Hotel Savoy, en la Ciudad. Allí, participó del homenaje a José Manuel de la Sota junto a dirigentes del peronismo cordobés, kicillofistas y otros sectores del PJ.

En esos días Massa repetía entre sus interlocutores: “Lo que tenemos que promover es la unidad con competencia”. A pesar de ello, voces calificadas cercanas al tigrense admitieron que el exministro de Economía ve la posibilidad de ser candidato con el visto bueno de Cristina Kirchner.
Del otro lado, La Cámpora y los allegados a la expresidenta negaron a este medio una alianza temprana con Sergio Massa y remarcan que la candidata sigue siendo Cristina. “Es una idea más de él”, afirmó una voz cercana al círculo de la expresidenta.
Máximo Kirchner tampoco deja pasar oportunidad de cargar contra Axel Kicillof. “El año que viene va a ser un año que va a poner a nuestro país en un punto de inflexión. Tiene que decidir. Y si espera encontrar a un dirigente perfecto, se va a frustrar”, afirmó en diálogo con Víctor Hugo Morales.
En esa línea, insistió en que la expresidenta es la que mejor mide en las encuestas. “Por eso queremos que Cristina sea candidata”, sostuvo.
El 2 de septiembre, el dirigente volvió a cantar un tema célebre en un acto frente al departamento de Cristina Kirchner, en San José 1111, convocado a cuatro años del atentado contra la expresidenta.
Antes de comenzar su discurso, mientras la militancia cantaba, Máximo pidió: “Una más, a ver, una vuelta más, dale” y después arengó: “No se escucha”.
Allí, la militancia de La Cámpora cantó contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Voces allegadas al círculo peronista aseguraron a este medio que esa decisión no fue alentada por Cristina Kirchner. “Ella prefiere que no se hable de Axel en los actos, no estuvo de acuerdo”, admitió una fuente allegada.

En este sentido, si bien Máximo Kirchner y la expresidenta tienen un accionar común, en muchas cosas el dirigente difiere. Internamente advierten que el hijo de la expresidenta “está creciendo” en los sondeos y podría existir la posibilidad de que juegue el próximo año como candidato.
Una teoría que circuló es la posibilidad de que la expresidenta se presente como candidata a las primarias por su imposibilidad de participar políticamente. Este rumor que se difundió suponía que luego de ser elegida dentro de la interna peronista, la expresidenta renunciara a su candidatura y le dejara lugar a su candidato a vicepresidente.
Entre los nombres que se barajaron estuvieron los senadores Eduardo “Wado” De Pedro y Mariano Recalde.
Pero esta posibilidad fue descartada por voces peronistas ante la consulta de El Cronista. Hasta tanto no tengan una respuesta a su reclamo ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU o en la Justicia argentina, no hay posibilidad legal para ella de participar del proceso electoral, advirtieron.
Otros nombres que se barajan son la de gobernadores como Ricardo Quintela o exgobernadores como Sergio Uñac y Gerardo Zamora. Voces del peronismo más alejado al PJ Nacional, en diálogo con este medio, eligieron ignorar el dedo nacional y distanciarse de la pelea bonaerense.
“Se terminó el dedo”, aseguró una voz allegada a los mandatarios provinciales, que, si bien se alejaron de la conducción de Cristina Kirchner, todavía no se unificaron bajo el ala de Kicillof o de Massa y esa puja de poder continúa.
















