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Tras más de dos años al frente de la cartera judicial, Mariano Cúneo Libarona analizó su salida del gabinete de Javier Milei y el profundo desgaste que le generó el cargo.
“Yo ya cumplí un ciclo, llevaba dos años y pico en la función, tenía que haber un cambio y venir alguien con mucha fuerza, estaba muy cansado”, confesó el exministro.
En su paso por Cuentas Claras, programa de El Cronista Stream, Cúneo Libarona reveló que su renuncia se pospuso inicialmente por pedido de la cúpula presidencial.
“Un sábado me llamó Karina y me dijo que no me podía ir, que me querían mucho. Me dejó pensando. Yo me tenía que operar, tenía una beca en Alemania para ir a estudiar, ellos aceptaban todo, me llamó Javier y me convenció. Pasaron las elecciones y postergué la decisión”, contó.
Sobre el ritmo vertiginoso del Ejecutivo, agregó: “La función pública es una licuadora, yo trabajaba muchísimo como abogado, pero el sector público te saca mucho más tiempo. Todo el tiempo están entrándote problemas. Todavía sigo sin dormir”.
A la hora de repasar su gestión, el exfuncionario destacó el drástico recorte estatal y la implementación del sistema acusatorio.
“Algunas cosas cambié, me encontré con una Justicia distinta a la que yo pensaba, nunca me imaginé que fuera tan difícil hacer cosas. El primer año me la pasé administrando un ministerio de 7500 empleados, muchos recién nombrados, otros que no se sabía dónde estaban, otros con licencia. Quedaron 3200 y aún funciona”, detalló.
Y agregó: “Me siento contento por los logros, quisiera que me recuerden como un tipo que no tenía ningún deseo político ni ninguna necesidad, yo vivía bárbaro, pero dejé la vida por el país, me fui honesto, trabajador, con menos plata que cuando entré”.

La llegada de Mahiques
Con respecto a su visión histórica del Poder Judicial y la llegada de sus sucesor, Juan Bautista Mahiques, trazó un diagnóstico severo pero confió en la nueva conducción.
“La Justicia no funciona bien en la Argentina, faltan herramientas, leyes, estructura, recursos, sobran vacantes, tienen que estar completas, tiene que haber idoneidad, cambió la cultura. En los 70 u 80 eran cámaras serias y prestigiosas, ahora hay muy buenos jueces y muchos otros que no están a la altura, yo siempre pensé en buscar un mejor funcionamiento”, reflexionó.
En cuanto al recambio de autoridades, aseguró: “En Tribunales decimos que lima nueva corta bien, cuando alguien asume viene con una energía bárbara, a mí me pasó cuando me ascendieron en distintos juzgados, pero llega un momento en el que te cansás. Mahiques (Juan Bautista) y Viola (Santiago) tienen esa energía, tienen vuelo propio, un equipazo, hay gente mía todavía ayudando, va a ser muy bueno para la Justicia todo esto”.
Vacantes y pliegos
Uno de los frentes más conflictivos que enfrentó durante su paso por el Ministerio fue la cobertura de cargos en los tribunales, situación que atribuyó a la resistencia parlamentaria.
“Teníamos la lista de pliegos lista desde el 25 de diciembre de 2023. Pero nos encontramos con un Congreso hostil y todo eso se detuvo”, explicó el abogado.
“Siento como una deuda lo que pasó con todas esas vacantes, pero no fui culpable, la política me las frenó. La política es brava, pero el otro día cotejé entero el plan de trabajo que me armé antes de asumir y vi que, salvo cosas que quedaron en camino, el 70% de lo que había concebido se hizo, con lo cual en ese aspecto me siento muy bien”.
El escenario de la máxima instancia judicial tampoco quedó afuera de su análisis, advirtiendo que los nombramientos en el máximo tribunal dependerán estrictamente del peso electoral del oficialismo en el futuro.

“Los nombramientos en la Corte van a quedar para más adelante, pero dentro de esta gestión”, apuntó.
Y fue categórico sobre los intentos recientes: “Venimos de una experiencia fea con Lijo y Mansilla, no estaban dadas las condiciones para presentar sus pliegos, pero ahora sí. Si en las próximas elecciones el oficialismo saca un buen porcentaje, se puede avanzar con el tema y no hace falta insistir con los mismos nombres, yo había dejado una lista con varios candidatas mujeres”.
Por último, Cúneo Libarona se manifestó respecto a posibles cambios en el proyecto de modificación del Código Penal por pedido de su sucesor.
“¿Qué pasa con la Reforma penal? El Código entró en una cuarta revisión. Primero trabajó una comisión de juristas, después lo tomamos nosotros, después entró Patricia (Bullrich) con una postura tal vez más dura, y luego pasó a Presidencia, y ahí me parece que metieron mano, yo no vi cómo quedó ese borrador, y hay un tema de penas que quedaron no tan proporcionales”, describió.
Sobre el destino de esa normativa, dejó la pelota en manos de su sucesor: “Me parece que eso es lo que quiere cambiar ahora Mahiques, pero no sé qué tocaron”.
















