La contracción de los márgenes fuerza a las empresas a cambiar la estrategia para mantener la actividad. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que “el que más rápido lo entienda, mejor le va a ir”. El año pasado estuvo marcado por la contracción en casi todos los segmentos, aunque se repite la heterogeneidad que se observa en la actividad económica.
“Los márgenes obviamente son más bajos, y el que más rápido lo entienda, mejor le va a ir. Si vos queres seguir ganando retornos de una Argentina desastrosa como la de 2023, en la situación actual no es posible”, dijo Caputo esta semana.
En este sentido, apuntó al sector textil, que ganaba una renta del 200%, aseguró el ministro, que agregó que “ese tipo cierra porque para ganar 30% se va a la casa”. “Otras industrias tienen márgenes más bajos, como supermercados o automotrices, que saben que tienen que competir. Por eso es importante bajar impuestos, mejorar la logística y mantener el orden macro”.
El ex viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Ágis, coincidió en la consideración en Radio con Vos: “El achicamiento de márgenes ocurre al inicio del Gobierno, sobre final de 2024 empieza la recomposición y se interrumpe por la devaluación de junio del 2025. Hoy estábamos empezando a ver una recuperación del momento en el que el dólar tocó los $1400, empezaban a recuperar con el dólar a $1000, y cuando fue a $1400 todo el mundo se quedó quieto y optó por no trasladar a precios”.
Según el análisis realizado por el Centro CIFRA de la CTA de la utilidad neta de las principales catorce empresas argentinas que cotizan en la bolsa sobre las ventas, se observa que en 2025 se contrajeron los márgenes respecto de los niveles de 2024.
Así, el promedio de las empresas seleccionadas (Molinos Río de la Plata, PAE, YPF, Mirgor, Mastellone, Holcim, Morixe, Edenor, Arcor, Loma Negra, Aeropuertos Argentina 2000, Richmond, TGS y Pampa) registró una utilidad del 19,1% de las ventas en 2024, mientras que en 2025 este margen se contrajo al 5%.
El desempeño entre los sectores muestra divergencias. Las empresas vinculadas al consumo masivo o a los sectores más afectados, como la construcción, tuvieron las mayores contracciones e incluso caídas. Es el caso de Molinos, que pasó del 3,7% en 2024 a -4,3% en 2025, Mastellone (del 4% a -3,8%), Holcim (de 12% a -8,7%), Loma Negra (23% a 2,9%), Richmond (25,9% a 1,7%) y Arcor (21% a 2,3%).
Una disonancia la muestra Mirgor, que tuvo una utilidad sobre ventas del 41,2% en 2024 y se recortó al 14,5% en 2025. En el sentido contrario, las energéticas también tuvieron bajas pero, salvo YPF, ninguna entró en terreno negativo.
En el caso de PAE, el margen pasó de 8,9% en 2024 a 0,6% en 2025, mientras que TGS y Pampa Energía se mantuvieron en los dos dígitos: la primera pasó de 30,5% a 24,6%, y la segunda de 34,4% a 20%.
Desde la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia observaron que la caída de ventas no necesariamente se traduce en una contracción de los márgenes, siempre que la baja de costos acompañe, pero que en el caso local si se dio esa dinámica.
Además, consideraron que “el promedio de la economía ‘no petrolera’, los márgenes de ganancia están en mínimos desde la pandemia. En contraste, el sector energético sigue recuperándose”.
Entre 2023 y 2025, el promedio de la relación EBITDA sobre ventas para las empresas ‘no petroleras’ se contrajo del 18,5% a 11%, alcanzando el piso registrado en la pandemia tras una caída de 8 puntos porcentuales.
Mientras tanto, entre las dos energéticas consideradas por el Banco Provincia (Pampa e YPF), este margen pasó del 22,8% a 28,2%.
“En el primer caso, las complicaciones para trasladar a precios los aumentos de tarifas en un contexto de contracción generalizada de la masa de ingresos y por tanto la demanda explica la dinámica. Más aún, en 2025, la combinación de apreciación cambiaria y flexibilización importadora aceleró la caída de los sectores transables: así, la rentabilidad de consumo masivo e insumos difundidos se ubica en los niveles más bajos de los últimos diez años”, mientras que en el sector energético ayudó la suba de precios internacionales y la recomposición de tarifas.
Los primeros meses de 2026 parecen haber interrumpido las dinámicas, consideraron desde la Gerencia de Estudios Económicos. La suba de precios en el mercado interno por encima de la del dólar, de los salarios y las tarifas ayudaría a recuperar rentabilidad, mientras que el aumento del petróleo en marzo y abril no se trasladó directamente a surtidores y desacelera la recomposición del sector energético.
“Grandes empresas vinculadas al consumo interno que deben ajustar por cantidades -ventas- y márgenes, y un sector petrolero y energético que puede recomponer ambas”, concluyeron.





















