Luna Park

Merchandising, afiliaciones y arengas al ritmo del rock libertario: el "recital" de Milei por dentro

El Presidente encabezó un acto que tuvo todos los condimentos de la campaña en plena gestión. De la euforia inicial en el escenario a una retirada masiva de un público aburrido. Las dudas respecto a cuánto costó la fiesta p´pública de LLA

Con un clima más parecido a la campaña electoral que al ejercicio del gobierno, Javier Milei presentó anoche su libro "Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica" en el Luna Park. Tal cual habían anticipado voceros del oficialismo, hubo rock en la voz del mandatario y definiciones filosas. De la explosión inicial de un estadio repleto, sin embargo, se pasó a un discurso de teoría económica que aplacó al público. De hecho, más de un 20% de los asistentes se retiró antes de que haya concluido el encuentro. "El problema sigue siendo el maldito Estado", remarcó en uno de los pasajes el jefe de Estado.

Ante un Luna Park repleto, Milei cruzó por el medio del campo para llegar al escenario. Allí se despachó con su clásica versión de Panic Show, la canción de La Renga. Lo hizo acompañado por La Banda Liberal, formación que integran los hermanos Alberto 'Bertie' y Joaquín Benegas Lynch y Marcelo Duclos, coautor de una de las últimas biografías sobre el líder libertario, "Milei, la revolución que no vieron venir". "Hice esto porque quería cantar", bromeó el mandatario antes de empuñar el micrófono.

El Presidente tuvo palabras de agradecimiento a Karina 'El Jefe' Milei, su hermana, y a los miembros de su Gabinete en el auditorio; incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel -hubo una arenga especial cuando fue nombrada- y diversos legisladores. En la primera fila, con el titular de Diputados, Martín Menem, estaban los padres del mandatario. Hasta le dedicó unas palabras al presidente de la Fundación El Libro "que con el intento de boicot nos regaló esta fiesta. Gracias, kirchneristas. Parece que ibas a necesitar más de 10 salas José Hernández para recibir esto".

Para ese entonces, la euforia comenzó a mermar. La gran celebración libertaria se hizo esperar -Milei ingresó alrededor de las 21 horas y hubo gente presente desde la mañana para buscar su entrada- pero tuvo su clímax muy pronto. Hasta ese entonces fue un exitoso acto de campaña, pero minutos después se convertiría en lo que, en rigor, era: la presentación de un libro teórico de economía.

Igualmente, el público tuvo una participación muy particular. Coreó cuando se nombró a Jesús Huerta de Soto y a Federico Sturzenegger. En cambio, abucheó a figuras muy disímiles: Karl Marx, Cristina Kirchner, John Keynes, Benito Mussolini y, obviamente, Pedro Sánchez. Para algunos hubo cantos personalizados: "Cristina se va presa", "Sánchez, compadre, la c... de tu madre" y "Keynes sos un ca...".

Desde un atril Milei describió la estructura del libro. Detalló que consta de varios discursos recopilados, como el mensaje en Davos hasta su desafío al Congreso en la apertura de sesiones ordinarias. "Me paré y les dijimos todo lo que deseábamos decirles los ciudadanos argentinos", afirmó.

En otra parte se refirió a la oposición en términos de "esos enemigos que tratan de voltear este gobierno porque quieren que siga el socialismo y la miseria". E intentó plantear su mirada sobre el crecimiento económico en un lenguaje plagado de tecnicismos. Anticipó que su próximo libro lo escribirá con Demián Reidel, miembro de su Consejo de Asesores Económicos.

Dentro del Luna Park también se vendía el libro que escribió con Diego Giacomini

"Mientras el mal economista ve solo un sector, el buen economista mira todos los sectores y no solo considera los efectos en el corto plazo sino el largo plazo", diferenció el libertario. Y sostuvo que los monopolios, pese a su condición, siguen compitiendo. Puntualizó que no importa que quiebren el resto de las competidoras si el consumidor puede acceder a un mejor producto y más barato. "El monopolio es malo cuando el que está en el medio es el Estado", sostuvo.

En esa línea, añadió que "si el Estado interviene en el sistema de precios, las cosas empiezan a funcionar mal", a pesar de que durante su gobierno ya lo hizo, desde la fijación del tipo de cambio hasta la imposición de los valores de las prestadoras de medicina prepaga. En otro pasaje volvió a remarcar que "el problema no es la gente, el problema son los políticos" denotando que, aún hoy, lejos de la campaña, sigue sin autopercibirse como uno de ellos.

La presentación de Milei se extendió durante unos 50 minutos. Luego ingresaron al escenario el vocero Manuel Adorni y el diputado José Luis Espert, reconciliado con el Presidente, y dialogaron los tres. Allí se profundizó la retirada del público, a tal punto que, por lo menos, un 20% de los asistentes dejó el Luna Park antes de que concluyera. Afuera, mientras tanto, la imagen celebratoria causó estupor para los no convencidos del actual modelo.

Milei seguía hablando, pero ya había menos espectadores 

Murgas y merchandising

Desde temprano, las inmediaciones del microestadio porteño se llenaron de militantes. Se instalaron murgas a ambos lados, una sobre Corrientes y otra sobre Bouchard, frente a plaza Roma, que dieron color y sonido a la previa. 

El Luna Park vivía una sensación propia de la campaña, tanto por las arengas como por los nombres propios. Personas del riñón libertario desde los inicios, como Ramiro Marra, Agustín Romo, Iñaki Gutiérrez, Nahuel Sotelo, Eugenia Rolón y Lilia Lemoine dijeron presente en la presentación del nuevo libro. Aunque ya no eran simples militantes sino celebridades del universo de LLA que recibían constantemente pedidos de selfies.

En la previa, los seguidores de Milei debían retirar sus entradas en plaza Roma para poder ingresar más tarde. Allí se instaló un stand libertario disponible para aquellos que querían afiliarse a las filas del partido de gobierno. En ese escenario abundaba el merchandising libertario, desde tazas con la frase "lágrimas de zurdos", caretas con la cara del presidente y patitos amarillos con peluca.

Dentro del estadio, sonó música de fondo durante gran parte de la previa. Incluso los jingles de campaña de Gelatina. "Votá a Milei, ya fue, votá a Milei", con la música de Provócame, fue uno de los hits en las tribunas libertarias

Milei había argumentado que el costo del acto se cubriría con regalías del libro. Es decir, que la empresa organizadora recibiría el dinero de Planeta, la editorial del libro. Sin embargo, también afirmó que la organización solo costaría $8 millones, lo que parece un número irrisorio para la magnitud del acto realizado. Además, la seguridad no fue privada sino pública y costeada por los contribuyentes: participaron la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y Casa Militar.

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